'Guajira imposible'

Prácticamente desde su fundación los Estados Unidos de América utilizan el mismo “modus operandi” en lo que a sus “anexiones territoriales” tremendamente expansivas se refiere. Desde que sus 13 colonias originales se independizaron de Inglaterra a finales del siglo XVIII, (guerra mediante, con la inestimable y nunca bien agradecida ayuda de la Corona Española) el incremento territorial ha sido continuo e inexorable.
Ya los padres fundadores, véase Jefferson, comenzaron el pantagruélico banquete de posesiones de este Gargantúa insaciable “comprando” la Luisiana a los franceses en 1803, lo cual significó más que duplicar su territorio
Ya los padres fundadores, véase Jefferson, comenzaron el pantagruélico banquete de posesiones de este Gargantúa insaciable “comprando” la Luisiana a los franceses en 1803, lo cual significó más que duplicar su territorio. El enviado a negociar fue James Monroe, que más tarde llegó a ser el quinto presidente de la República y que hizo famosa la frasede “América para los americanos”, mantra de la famosa doctrina que lleva su nombre.
Como precursores de lo que estaba por venir, comenzaron a hacer ofertas (de esas que no se pueden rechazar, como diría Vito Corleone), le llegó el turno a La Florida y detrás fueron cayendo como una gota malaya el resto de las antiguas posesiones del Virreinato de Nueva España, aprovechando la debilidad del bisoño Méjico independiente. No se sabe, a ciencia cierta, si a algún mandatario de la época, le apareció una cabeza de caballo entre las sábanas.
Asentada ya la parte terrestre se dedicaron a las posesiones allende el mar coleccionando islas aquí y allá hasta cerca de un centenar entre Pacífico y Caribe. Una de las guindas del pastel fue el territorio de Alaska, ya que al Zar de todas las Rusias, Alejandro II, le sobraba una y se la vendió a los yanquis por un puñado de dólares. Dicen que su alma atormentada todavía ronda las calles San Petersburgo lamentándose amargamente.
Entre presiones políticas y militares, fue creciendo el botín en más islas y territorios desde Panamá hasta Micronesia, bien como anexiones o como protectorados de facto, en el que los habitantes son ciudadanos norteamericanos, pero sin capacidad de votar para elegir a su presidente.
No, no me olvidado de lo principal. Cuba y las migajas que todavía quedaban del otrora inmenso Imperio Español. Sería extenso, prolijo e innecesario tratar de explicar las causas de este suceso narrado hasta la saciedad. El caso es que nos quedamos como el gallo de Morón y como suele ocurrir cuando los anglosajones (incluyo también a Gran Bretaña) “liberan” o “independizan” un territorio del que fueron soberanos o administradores lo que dejan es un pandemónium de división de poblaciones, reorganización caótica de territorios, guerras civiles, revoluciones, etc. Sirvan como ejemplo Palestina/Israel, India, Oriente Medio, Irak, colonias en África y , ¡Oh, sorpresa!, Cuba.
Cuba, que después del periodo de administración americana y pseudo independencia, llegó la revolución y la Perla del Caribe se convirtió en un grano comunista en el culo capitalista de EEUU desde hace ya, casi, 70 años. Eso sí, se reservó la base de Guantánamo en la que ejerce de inquiokupa y que utiliza para los fines más siniestros.
Hoy en día, Trump, el alumno aventajado de Monroe (America First) y Corleone amenaza con anexionarse, administrar o “comprar” Canadá, Groenlandia, Venezuela y cómo no … ¡Cuba!. ¿Habría forma de detener a este implacable “Arancelator” que después de su primera elección dijo “Volveré”? Y vaya si ha vuelto. Pero, hagamos un ejercicio de política ficción.
Hagamos un ejercicio de política ficción. ¿Y si se planteara seriamente la asociación reparativa de Cuba al Reino de España…?
¿Y si se planteara seriamente la asociación reparativa de Cuba al Reino de España…? Recordemos que la isla ya tuvo un régimen de semiautonomía, tuvo representantes en las Cortes Españolas y a todos los efectos era una provincia más hace poco más de 100 años. ¿Y si se convirtiese en la 18ª Comunidad autónoma…?.10 millones de cubanos pasarían a ser españoles de pleno derecho y si se le diera a la isla el mismo estatus que Canarias o los territorios franceses en el Caribe, sería territorio de la UE a todos los efectos y los cubanos, ciudadanos europeos. Si los cubanos y los españoles queremos, claro. Sería muy interesante un plebiscito en la isla sobre el tema, como se hace de vez en cuando en Puerto Rico. Sería impagable ver la cara de Donald Trump, si dicha posibilidad llegara a ser factible, roja de ira y poniéndonos aranceles hasta para respirar. Amenazando con embargarnos Facebook, Google y las películas de Disney.
Espero no dar ideas al gobierno para que utilice algo así como cortina de humo para tapar sus vergüenzas y enfrentarse a Trump, que a más de uno le produce sueños húmedos. Pero bueno…en este caso hasta lo daría por bueno.
“La Habana es Cádiz con más negritos. Cádiz es La Habana con más salero”. Carlos Cano.
































