El Defensor Andaluz afea a la Junta su inacción con los Lugares de Memoria Democrática
El Defensor del Pueblo Andaluz acaba de cerrar la actuación que impulsó para interesarse por la situación de los Lugares de Memoria Democrática de Andalucía. Abrió la queja en 2024 y la cierra una vez que la Consejería que tiene las competencias en Memoria Democrática, la de Cultura y Deporte -como antes fue la de Turismo, Cultura y Deporte-, ha aceptado las recomendaciones que ha hecho el Defensor. Y lo que ha planteado la Oficina que dirige Jesús Maeztu es un toque de atención por el retraso de la Junta en tramitar la inscripción de nuevos Lugares de Memoria Democrática en Andalucía, exigiendo que se procediera a la urgente tramitación y conclusión de los expedientes.
Es otra muestra más de la política de brazos caídos por parte de la Junta. Como el hecho de aprobar, con tres años de retraso, el nuevo Plan de Memoria Democrática. El documento fue aprobado a finales de diciembre con un horizonte temporal 2023-2027, lo que en la práctica supone haber dejado en blanco buena parte de esa planificación.
La Oficina que dirige Jesús Maeztu es un toque de atención por el retraso de la Junta en tramitar la inscripción de nuevos Lugares de Memoria Democrática en Andalucía, exigiendo que se procediera a la urgente tramitación y conclusión de los expedientes
Según los datos que la Junta envió al Defensor a raíz de su queja, el número de solicitudes de inscripción de Lugares de Memoria se eleva a 67. De esos ya había 7 inventariados. Esto "nos hace preguntarnos qué ha ocurrido con las 60 solicitudes restantes". Una pregunta que refleja, además, la falta de claridad respecto a la situación de cada uno de esos casos.
Para justificar la tardanza, el Gobierno andaluz se escudó en que tanto el Consejo de la Memoria Histórica Democrática como el grupo de trabajo que debía analizar esos expedientes, conforme a lo establecido en la Ley de Memoria Democrática de Andalucía, tardó en constituirse en su día (en 2018, antes de su llegada a la Junta en 2019). Esto, según alegó, retrasó la valoración las solicitudes de inscripción. Para "agravar más la situación", en este tiempo se ha abordado también la renovación de los miembros del Consejo de la Memoria y, por tanto, también la de los miembros de los grupos de trabajo.
Otra tarea que tampoco ha ido rápido. De hecho, el Consejo ya renovado se reunió por primera vez a mediados del pasado diciembre. La reunión anterior se había celebrado en junio de 2024.
Precisamente, cuando se formuló la resolución y ante la posibilidad de que esa renovación se retrasara todavía un tiempo, otra de las peticiones que planteó a la Junta fue que, para evitar que esos expedientes iniciados pero no concluidos caducaran, se suspendiera la tramitación hasta tener las garantías de poder finalizarla.
La resolución de la queja que abrió el Defensor del Pueblo Andaluz no entra en otro aspecto que familias de víctimas del franquismo y asociaciones también denuncian constantemente respecto a los Lugares de Memoria Democrática, que es su mantenimiento y conservación. Si señalar estos Lugares de Memoria es importante para que no se olviden o se destruyan, el posterior mantenimiento es imprescindible para su dignificación. En ocasiones los ayuntamientos, que son los encargados de mantenerlos, no hacen mucho o no hacen nada para cumplir con esa tarea, como se ha comprobado en el arco de entrada a la antigua prisión provincial de Granada en repetidas ocasiones.


































