Seamos ejemplares

Analizan polen fósil de cedros que se depositaron en las lagunas Sierra Nevada en los últimos miles de años para estudiar por qué esta especie desaparece en Marruecos

E+I+D+i - IndeGranada - Martes, 22 de Septiembre de 2020
Esta especie forestal desapareció de la Península Ibérica por causas naturales (principalmente climáticas) en algún momento del Pleistoceno, (desde hace unos 2 millones de años hasta hace unos 10 000 años), pero el momento de su desaparición y sus causas no se conocen con exactitud.
Los científicos investigan los sedimentos de las lagunas y también fósiles de polen.
UGR
Los científicos investigan los sedimentos de las lagunas y también fósiles de polen.

Un equipo de científicos de la Universidad de Granada ha analizado registros de polenfósil de cedro, una especie forestal que desapareció de la Península Ibérica por causas naturales (principalmente climáticas) en algún momento del Pleistoceno, para estudiar por qué esta especie también está desapareciendo en el Atlas Medio y las montañas del Rif de Marruecos.

Según la información difundida por la UGR, el equipo de investigación ha encontrado estos fósiles de polen del árbol, que se encuentra en Sierra Nevada y ha sido transportado por el viento, y que junto con los sedimentos que se han acumulado en los últimos miles de años en las lagunas de Sierra Nevada muestra muchas similitudes con registros similares de lagos de Marruecos. Además, estos registros podrían emplearse como un sensor para los cambios en los bosques de cedro en el Norte de África

Los ambientes montañosos y alpinos son especialmente frágiles y sensibles al cambio climático. Estudios previos muestran que el aumento de la temperatura y la sequía en el Mediterráneo está induciendo la mortalidad de especies forestales sensibles a la humedad como el cedro (Cedrusatlantica) en el Atlas Medio y las montañas del Rif de Marruecos. La situación actual del cedro en esas dos áreas es preocupante.

En la Península Ibérica se sabe que el cedro desapareció durante el Pleistoceno (desde hace unos 2 millones de años hasta hace unos 10 000 años), pero el momento de su desaparición y sus causas no se conocen con exactitud.

El estudio realizado por los investigadores de la UGR, además, demuestra que las temperaturas especialmente altas y el aumento de la sequía estival han generado una disminución acusada en el cedro en las montañas de Marruecos y juegan un papel muy importante en su abundancia en el tiempo.

Las proyecciones climáticas de un aumento de la temperatura y de la sequía en nuestra región pone a esta especie forestal tan significativa en grave peligro.