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Artículo de Opinión, por Fina Jiménez Betancor, del Programa Por los buenos tratos de acciónenred.

'Huelga feminista del 8 de marzo: Hay motivos'

Ciudadanía - Fina Jiménez Betancor - Jueves, 8 de Marzo de 2018
Fina Jiménez Betancor, del Programa Por los buenos tratos, de Acción en Red, firma este artículo de opinión, que te recomendamos que leas y compartas.
Performance “¡No te quedes de piedra! Muévete por la igualdad”, de Acción en Red Andalucía.
Acción en Red Andalucía
Performance “¡No te quedes de piedra! Muévete por la igualdad”, de Acción en Red Andalucía.
Desde EE.UU, las protestas feministas contra Trump y el movimiento #MeToo, hasta las protestas de las mujeres iraníes, marroquíes, egipcias, saudíes pasando por el movimiento contra los feminicidios en América Latina o contra la mutilación genital femenina en diferentes países africanos, están poniendo en evidencia que las mujeres están cansadas y se rebelan contra sus condiciones de existencia. En un mundo cada vez más interconectado, mujeres diversas, de países y contextos sociales diferentes, comparten una rebelión que dice basta de desigualdad, discriminación y violencia, en sus diferentes expresiones, por el mero hecho de serlo.  Este 8 de marzo, asociaciones feministas y de la sociedad civil de todo el mundo comparten el llamamiento a una huelga, iniciativa que partió de Argentina y se extendió posteriormente a otros países. El lema escogido, “Si nosotras paramos, se para el mundo”,  pretende poner en evidencia y en valor, la aportación que hacen las mujeres en muchos ámbitos (doméstico, laboral, social, cultural, científico) y que es frecuentemente olvidada o minusvalorada, a pesar de ser esencial para el bienestar de las personas y el desarrollo social.

Es necesario lograr que la igualdad, la libertad, el cuidado, la empatía, el respeto a la diversidad de identidades y orientaciones sexuales o la resolución no violenta de los conflictos sean valores y ejes centrales que guíen las políticas públicas y las relaciones de convivencia, tanto en el espacio público como en el privado

Protestas que persiguen denunciar y acabar con las situaciones de desigualdad, discriminación y violencia que sufren las mujeres, también en nuestro país: desigualdad en el reparto de las tareas domésticas y de cuidado, brecha salarial, segregación horizontal y verticaI en el empleo,  las grandes insuficiencias en políticas de  conciliación familiar de hombres y mujeres, los recortes y límites en la atención a la dependencia, la permanencia de situaciones de acoso o abuso y poner fin a las diferentes expresiones de la violencia de género (en las relaciones de pareja o ex parejas, agresiones sexuales, por motivo de identidad u orientación sexual, mutilación genital femenina…) que tanto sufrimiento causan a las víctimas y daño hacen a la calidad humana de nuestra sociedad. Sin duda hemos avanzado en este empeño pero nos queda aún un largo trecho para hacer que la igualdad ante la ley  se convierta en igualdad  ante la vida y  para librarnos de la influencia de estereotipos de género que limitan la vida no sólo de las mujeres, sino también de los hombres y de las personas que no se identifican con el género u orientación sexual que se les asigna socialmente. Estereotipos que no son neutrales y perjudican más a mujeres que a hombres. 
 
Es necesario lograr que la igualdad, la libertad, el cuidado, la empatía, el respeto a la diversidad de identidades y orientaciones sexuales o la resolución no violenta de los conflictos sean valores y ejes centrales que guíen las políticas públicas y las relaciones de convivencia, tanto en el espacio público como en el privado. Ello haría de la nuestra, una sociedad más democrática, justa, rica y humana. 
 
Ambiciosas transformaciones en el ámbito social e individual que requieren no sólo de políticas públicas y no serán posibles sin una decidida implicación, no sólo de las mujeres, sino también del conjunto de la sociedad. El 8M tendremos oportunidad de sumar voluntades y dar un pequeño empujón a la construcción de una sociedad más democrática, libre e igualitaria.   Ojalá que estas voluntades sean muchas, se expresen en todos los ámbitos de la vida social, contribuyan a la reflexión, el debate social y animen las políticas y trasformaciones necesarias para avanzar. HAY MOTIVOS.
 
Fina Jiménez Betancor, del Programa Por los buenos tratos de acciónenred.