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La formación de ultraderecha lo condiciona a negociar los presupuestos

Vox amaga ya con romper el acuerdo tripartito de la Junta si Casado no retira que son de ‘extrema derecha’

Política - Redacción El Independiente de Granada - Viernes, 3 de Mayo de 2019
Los populares andaluces tratan ahora de mantener un ‘cordón sanitario’ con Pablo Casado, para que no afecte a la estabilidad del Gobierno andaluz su nueva calificación de Vox como ‘extrema derecha’, en un intento del líder nacional del PP de distanciarse del partido de Santiago Abascal, tras el hundimiento electoral.
Juan Manuel Moreno y Manuel Marín.
Portavoz Gobierno andaluz
Juan Manuel Moreno y Manuel Marín.

El PP de Andalucía no sabe muy bien cómo salir del entuerto en el que le ha metido su jefe de filas nacional, Pablo Casado, al declarar a Vox ahora como partido de “extrema derecha”, después de tenderle la mano desde el primer día, en su desesperado intento de distanciarse de ese partido. Lo dijo en su primera rueda de prensa tras la derrota y este jueves en el Día de la Comunidad de Madrid, lo reiteró.

El frágil equilibrio que mantiene el tripartito que sostiene el Gobierno andaluz recibe el primer zarandeo por la exigencia de Vox de que Casado rectifique personalmente como condición para negociar los primeros presupuestos de la Junta, tras la era socialista.Sin presupuestos es díficil que perdure el Gobierno de la Junta.



Así lo trasladó en rueda de prensa el portavoz parlamentario de Vox en Andalucía, Alejandro Hernández, que ha incidido en que "no es razonable" sentarse a negociar "con quien nos insulta" y con quien profiere hacia su partido "descalificaciones gratuitas".

Hernández, que ha defendido que los planteamientos de Vox no son ni de izquierdas ni de derechas porque dichos posicionamientos "están en desuso" y que ellos hacen propuestas "transversales", acusó a Casado de "tener ganas de molestar" al partido de Santiago Abascal después de que, según ha recordado, "nos ha copiado puntos del programa prácticamente desde que llegó a la jefatura del PP".

"Si entendemos que el PP-A y Cs faltan a la letra y al espíritu del acuerdo de investidura que firmamos y encima a eso se le suman estas descalificaciones gratuitas de Casado, ahora estamos cerrados a negociar el Presupuesto", dijo el portavoz parlamentario, en lo que la oposición considera un teatrillo.

El portavoz del partido de extrema derecha reiteró que estas exigencias no son "ni una rabieta ni una reacción desmesurada" de Vox sino que responden a que ven "muchos incumplimientos" respecto al acuerdo de investidura que tienen firmados con el PP-A

El portavoz del partido de extrema derecha reiteró que estas exigencias no son "ni una rabieta ni una reacción desmesurada" de Vox sino que responden a que ven "muchos incumplimientos" respecto al acuerdo de investidura que tienen firmados con el PP-A. Y añadió: "Y si a eso le sumamos la ofensa -de Casado-, están echando gasolina a un fuego que está alcanzando unas dimensiones lo suficientemente importantes para que ahora no estemos en disposición para sentarnos a negociar ni con el PP-A ni con Cs".

"Parece que somos una agencia de viajes de aventuras que llevamos a los partidos a nuevos territorios", ironizó Hernández al hilo de que Casado haya decidido cambiar su estrategia tras la derrota histórica del PP en las elecciones generales y pasar a la ofensiva contra Vox.

Además, rechazó que el presidente de la Junta y del PP-A, Juanma Moreno, pueda hacer de intermediario entre Casado y Vox en este marco, toda vez que achaca al presidente del PP "ofender" a su partido de una forma "estudiada", con lo que "le da una patada a la silla a la que nos habían invitado a negociar".

"Si el PP-A y Cs no aprenden matemáticas no es cuestión nuestra", remachó Hernández sobre los apoyos que necesitan para sacar adelante el Presupuesto, mientras que cree que el Gobierno andaluz está negociando con el PSOE-A y Adelante Andalucía, por lo que ha urgido a sendos partidos a decir claramente si esto es así "para que los ciudadanos conozcan sus intenciones políticas".

El portavoz de Vox no se refirió a las declaraciones de Casado en las que recordó que Abascal ha vivido del PP y "de lo que ahora llama chiringuitos y mamandurrias autonómicas hasta hace poco".

Respuesta tibia del PP

Ante el órdago, el portavoz del PP andaluz, José Antonio Nieto, aseguró que nadie entendería que Vox no apoye el presupuesto de la Junta, tras cuarenta años de gestión socialista y con las necesidades económicas de Andalucía, porque el líder de este partido lo haya calificado de "extrema derecha".

"No es admisible un cordón sanitario en torno a Vox" y "Vox es al PP lo que Podemos al PSOE, y eso no es una descalificación", zanjó Nieto ante la insistencia de los periodistas en arrancarle una respuesta sobre si secunda las palabras del líder del PP, Pablo Casado, que calificó a esta formación de "extrema derecha".

Y en defensa de Vox, desde el PP, acudió el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, quien alabó la legitimidad de Vox porque "es un partido serio con el que se puede hablar", y ha hecho un llamamiento para aislar la estabilidad del Ejecutivo autonómico de la "excitación parlamentaria" y de las declaraciones en campaña.

"La experiencia irá demostrándole a Vox que tiene que cambiar", según Nieto, para quien los complejos de los que acusan al PP, con expresiones como "derechita cobarde" los tienen quienes se molestan por declaraciones como las efectuadas por Pablo Casado.

Nieto pidió "madurez" a Vox y recordó que quienes poseen "una mandíbula de cristal" son los "boxeadores neófitos", además de aludir, sin mencionarlo literalmente, al refrán de que donde las dan las toman.

Y aseguró que "la inmensa mayoría de los españoles no tenían nada que celebrar la noche del 28 de abril" porque mientras el PP se fijó el objetivo de desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa, los que creía sus socios en ese objetivo, Vox y Cs, se marcaron la meta de desalojar al PP como líder del centroderecha, con lo cual, ha concluido, no lograron ninguna de las dos cosas

Y en defensa de Vox, desde el PP, acudió el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, quien alabó la legitimidad de Vox porque "es un partido serio con el que se puede hablar", y ha hecho un llamamiento para aislar la estabilidad del Ejecutivo autonómico de la "excitación parlamentaria" y de las declaraciones en campaña.

"Estamos en plena campaña electoral, entiendo la excitación parlamentaria y también de las declaraciones de todos los dirigentes de todos los partidos", manifestó Bendodo, quien añadió que en campaña "caben muchísimos mensajes de todos los partidos" que sólo se permiten en estos periodos electorales.

Marín evita ‘poner etiquetas’

Y para rizar el rizo, el vicepresidente andaluz y líder de Cs en la comunidad, Juan Marín, dijo que no comparte "en absoluto" las palabras del presidente del PP, Pablo Casado, en las que calificó a Vox como "extrema derecha", y señaló que él no va a "poner etiquetas" a ninguna formación política.

"Tanto unos como otros tenemos un posicionamiento, una ideología, estamos defendiendo un proyecto político, son los ciudadanos los que nos ponen las etiquetas, yo no", señaló Marín, quien consideró que en Andalucía hay que "encapsular" todas estas cuestiones de ámbito nacional para que "impere el sentido común”.