'Un poco de interés general'

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Sábado, 19 de Junio de 2021
P.V.M.

Sólo un poco de interés general es lo que falta en los panoramas políticos que nos circundan. Así, en general. Una pequeña dosis del mismo, sin duda que aportaría algo de cordura, sensatez y racionalidad, allí donde impera el sinsentido, la egolatría, la mediocridad o simplemente el rebuzno. Lamento mucho tener que decirlo, pero es lo que pienso. Soy consciente de que muchas y muchos también lo han dicho y también lo piensan, pero no por ello me resisto a pedir, a exigir un poco de interés general a la hora de abordar los diversos escenarios políticos que se suceden en estos tiempos.

Ello requiere que nadie se considere el centro del universo, quizá algo difícil cuando los focos mediáticos deslumbran los ojos de los protagonistas, y éstos se encuentran bien pagados de sí mismos

Ello requiere que nadie se considere el centro del universo, quizá algo difícil cuando los focos mediáticos deslumbran los ojos de los protagonistas, y éstos se encuentran bien pagados de sí mismos. Y también precisa una cierta sensación de modestia y de relatividad sobre el papel que uno cree que desempeña en esta trama compleja, que siempre es menor que el que uno considera, y desde luego, mucho menor que el que le atribuyen aduladores y pelotas redomados, que suelen ser lo peor de cada casa.

Por tanto, siempre hay que pensar en el interés general cuando se detenta un cargo de responsabilidad, analizando en primer lugar las razones por las que se ostenta, y si en este análisis pesan más argumentos o números democráticos propios, o por el contrario, la balanza ha de inclinarse en favor de coyunturas ajenas que han posibilitado la ostentación de ese cargo. Es decir, si no se debe a factores ajenos a uno mismo o sus circunstancias, el hecho de detentar el cargo. Mucho más, si en el devenir temporal de esa responsabilidad, alguien se ha visto despojado de la mayoría de esos factores externos y aparece como ente solitario y sin apoyos en mitad de la nada. Cero cantidad de interés general puede apreciarse en este caso.

O qué decir del voluntarioso, por no decir ridículo, ejercicio de empeñarse en tener razón a toda costa y contra viento y marea, cuando justamente esos vientos y esas mareas te abofetean la cara a diario, señalándote que el equivocado eres tú, pero te empeñas en intentar domesticar los indómitos vientos y mareas de la razón, la sensatez y (de nuevo) el interés general

O qué decir del voluntarioso, por no decir ridículo, ejercicio de empeñarse en tener razón a toda costa y contra viento y marea, cuando justamente esos vientos y esas mareas te abofetean la cara a diario, señalándote que el equivocado eres tú, pero te empeñas en intentar domesticar los indómitos vientos y mareas de la razón, la sensatez y (de nuevo) el interés general. Parece que hay demasiada gente miope que insiste en auto alabar la belleza de sus trajes, cuando todas y todos a su alrededor le vociferan a gritos, su desnudez. Dramática también en este caso, la ausencia de interés general en el análisis, no ya político, sino a veces incluso personal, de la situación.

Pero como decía mi abuela "dale, Perico al mazo", erre que erre, parece que el signo de los tiempos para algunos responsables públicos es olvidar el interés general y sumergirse en las profundidades de su propia incoherencia, elevarse hasta los altares de la egolatría y del "sostenella y no enmendalla", levantarse cada día encantados de haberse conocido, y caer en la máxima expresión de la irresponsabilidad y la golfería política que supone actuar guiados de su propio interés personal y olvidar el interés general. Justamente, el interés que, de prevalecer, los reduciría a la enanez y a la insignificancia más absoluta.

Que nadie se preocupa por distinguir y comparar, por aprender a diferenciar y por analizar, de manera que cuatro ególatras narcisistas, llenando portadas de periódicos y titulares televisivos, parecen ser el fiel reflejo de tanta gente que se ocupa y preocupa de la política

Pero siendo grave lo anterior, aún es más grave y peligroso el generalizar. Es tal la fuerza de atracción que ejercen los personajes que actúan carentes de interés general, es tanto el espacio que, desgraciadamente, ocupan en los medios de comunicación y la opinión pública y publicada, que la tendencia más extendida es considerar que así actúan todas y todos. Que la parte (seguramente mínima) acaba dominando al todo. Que nadie se preocupa por distinguir y comparar, por aprender a diferenciar y por analizar, de manera que cuatro ególatras narcisistas, llenando portadas de periódicos y titulares televisivos, parecen ser el fiel reflejo de tanta gente que se ocupa y preocupa de la política, entendida ésta como lo que es, la búsqueda del interés general.

Conviene que de manera urgente nos hagamos mirar lo anterior. Que, como sociedad, y cada cual en sus ámbitos, redoblemos esfuerzos en situar el interés general en la cúspide de las preocupaciones políticas y de los anhelos ciudadanos.

 

 
Imagen de Chema Rueda

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.