Los vecinos regresan a Dúdar tras el desalojo
La Guardia Civil ha escoltado el retorno de los vecinos y vecinas de Dúdar que fueron desalojados la madrugada del jueves por la crecida del río Aguas Blancas y el desembalse de Quéntar.
Desde el desalojo del 5 de febrero, la Guardia Civil ha mantenido en el lugar un dispositivo estable de vigilancia y presencia uniformada continuada, para asegurar el control de la zona y prevenir la comisión de hechos delictivos.
Según ha explicado la Guardia Civil en una nota de prensa, tras comunicar el alcalde de Dúdar este sábado por la tarde la autorización de realojo por parte de la Junta de Andalucía, la Guardia Civil intensificó los reconocimientos y verificaciones de los itinerarios de acceso, coordinando con los Ayuntamientos de Beas de Granada y Quéntar la limpieza de desprendimientos y la comprobación del estado de las vías para asegurar un retorno en condiciones de seguridad.
Así, a las 10:30 horas de este domingo, se inició el convoy de regreso desde Granada. A petición expresa del alcalde y por demanda de los vecinos, quienes solicitaron el mismo acompañamiento prestado durante la evacuación inicial, la Guardia Civil escoltó el retorno hasta el municipio.
El dispositivo contó con una máquina en cabeza a su paso por Beas de Granada y Quéntar, con el fin de despejar de inmediato cualquier obstáculo puntual y garantizar la seguridad durante el trayecto. Una patrulla del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Granada inició el convoy de retorno desde Granada hasta la localidad de Dúdar, con los vecinos que fueron evacuados, procediendo junto con componentes de Seguridad Ciudadana de Armilla a su escolta hasta su llegada a los respectivos domicilios. El transporte estuvo compuesto por un autocar y cuatro vehículos todo terreno.
A las 12:00 horas, la Guardia Civil ha dado por finalizado el acompañamiento del convoy desde Granada hasta Dúdar, sin incidencias, quedando completado el realojo de los habitantes en sus domicilios.
Igualmente ha reiterado que, desde el desalojo del pasado 5 de febrero, ha mantenido una vigilancia y presencia uniformada permanente, con el objetivo de garantizar el control de la zona y la prevención de delitos en las propiedades que habían sido desalojadas, así como la atención a los animales que quedaron allí.






























