'Por una marea andaluza', que lidera Teresa Rodríguez, defiende un 'partido movimiento' que fortalezca los círculos

En un momento en que vuelve la movilización social, como se vio el sábado en Madrid, o el 26 de octubre en todo el país con las manifestaciones masivas por la educación pública, o como se vio el 16 O en Granada con la manifestación por nuestros hospitales, tiene más sentido que nunca apostar por un partido movimiento como hace la candidatura Por una Marea Andaluza liderada por Teresa Rodríguez.
Un partido movimiento que sea capaz de diferenciarse de los viejos partidos por su honestidad radical, por su transparencia, pero también por estar a pie de calle con las movilizaciones sociales, sin instrumentalizarlas, pero poniendo toda la fuerza de nuestra militancia a su servicio, que construya con los movimientos una fuerza de cambio que pueda crecer hasta convertir la mayoría social golpeada por la crisis y los recortes en una mayoría política de cambio.
Ahora sabemos que para lograr ese objetivo no podemos contar con un Partido Socialista que acaba de traicionar a sus votantes y militantes entregando el gobierno al partido más corrupto de Europa.
La única forma de revertir el dolor que sufren los sectores populares del país, y que se va a agravar con los más de 5000 millones de recortes comprometidos por Rajoy para antes de que acabe el año, o los 20.000 millones que pide la Troika para el año que viene, es construir un partido movimiento desde el fortalecimiento de nuestros círculos como herramienta de participación y comunicación con la sociedad civil. Esa es la apuesta decidida de Por una Marea Andaluza.
No negamos la utilidad de las instituciones, pero sabemos del riesgo de quedarnos atrapados en sus moquetas o deslumbrados por el mármol reluciente de sus pasillos. Por eso queremos que nuestros cargos institucionales tengan un pie en las instituciones y otro en la calle, unido a los miles de pies de las personas que luchan por una sociedad más justa, capaz de revertir un orden marcado por los desahucios, el paro, la precariedad laboral, el deterioro de la salud y la educación y las agresiones a nuestro entorno natural.
Porque además creemos que Andalucía tiene un enorme potencial para salir del agujero en que la han metido casi cuatro décadas de gobierno del PSOE. Enorme potencial en su rico suelo, si se transforman aquí nuestros productos y se queda aquí el valor añadido. En su gente, si apoyamos la investigación, el desarrollo y la innovación para que se quede aquí el talento de nuestros jóvenes, mejor preparados que nunca.
Y nos parece que nadie mejor que Teresa Rodríguez, que conoce muy bien la movilización social porque ha sido su práctica cotidiana, que además es capaz de hablar dentro y fuera del Parlamento con el lenguaje del pueblo llano, diciendo lo que piensa y sintiendo lo que dice, para encarnar y liderar ese proyecto de Podemos Andalucía, con voz propia, con acento andaluz y con voluntad de sumar aún muchas gotas más a esta marea. Una marea de diversidad y de fraternidad entre quienes la componen y con las demás candidaturas que concurren a este proceso. Una Marea capaz de cambiar Andalucía.

































