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Artículo de Opinión

'Luis Salvador, el Teniente Bravo'

Política - Miguel Ángel Fernández Madrid - Jueves, 21 de Mayo de 2020
Miguel Ángel Fernández Madrid, concejal socialista en la capital, analiza en este artículo la estrategia del alcalde, Luis Salvador, en el pleno sobre la crisis del COVID-19, y se muestra muy crítico con el regidor.
Luis Salvador sigue la intervención de Francisco Cuenca en el pleno sobre el COVID-19.
J.A./Ayto.Granada
Luis Salvador sigue la intervención de Francisco Cuenca en el pleno sobre el COVID-19.

Encajar la crítica es complicado. Pero hay quien, para evitarla, prefiere empezar atacando.  

En política, esta actitud, muestra una enorme debilidad. Es lo que le ocurrió al alcalde en el Pleno del pasado 8 de mayo. Un Pleno monográfico para abordar la crisis del COVID-19. Y eso a pesar de la lealtad demostrada. Debió parecerle al regidor que se trataba de una lealtad taimada y antes de empezar el Pleno se vio en la disyuntiva de ser precavido o salir al ataque. Y eligió el ataque. Ataque al PSOE, a Sánchez, a la delegada del Gobierno, al grupo municipal por reunirnos con colectivos (a Podemos tampoco le gustó, todo hay que decirlo). 

No deja de ser una desgracia que haya un político así

No deja de ser una desgracia que haya un político así. Porque la verdad es que no sólo salió al ataque del principal partido de la oposición cuando todavía no había abierto nadie del PSOE la boca, sino que mostraba también su debilidad ante sus compañeros y compañeras de gobierno. Sabe que hay pocos con él, que quienes le ayudaron a matar -políticamente- a Sebastián Pérez, le esperan a la vuelta de la esquina. Así que se creció en la crítica y más que un alcalde grande, me recordaba al Teniente Bravo de Marsé, pero claro, sin el arte de Marsé. 

Y la jugada no le salía. Eso sin contar el sopor y el tedio que, paradoja, ofrece con su tono de alto volumen. El caso es que también Vox le afeó el apoyo de Arrimadas a Pedro Sánchez en su turno. <<Y, válgame Dios, hay que ver cómo son las cosas de la política que mi socio preferente anda ahora enfadado>>. De modo que Salvador decidió demostrar su corazón combativo y puso a Sánchez a parir de un burro a ver si así al Sr. de Vox se le ablandaba el corazón como un chicle. Pero, ¡oh, calamidad!, no hubo manera. 

Y como quien va de oca en oca, Salvador no paraba de meterse en líos, y lo mismo le daba las gracias a Endesa que le echaba la culpa de los cortes de luz en la zona norte a la policía, que a los vecinos. Luego, cuando le afearon la cuestión, pues rectificó y dijo que cuando llegó al gobierno le dio continuidad a la denuncia del PSOE ante la Junta de Andalucía pero volvió a elogiar a Endesa. Claro, que no hay rastro administrativo de dicha continuidad. No vaya a ser que sus jefes de Sevilla se enfaden.

El portavoz del PP que se olió el patio, optó por la mano tendida cuando vio que el PSOE ofrecía diálogo y medidas. Y cuando Salvador descubrió que los tiros no iban de dar tiros, cambió de opinión y ofreció diálogo

El portavoz del PP que se olió el patio, optó por la mano tendida cuando vio que el PSOE ofrecía diálogo y medidas. Y cuando Salvador descubrió que los tiros no iban de dar tiros, cambió de opinión y ofreció diálogo. O algo así. Fue un día desastroso para él. Y siento decir que también para Granada. Él prefiere el engatusamiento personal para mantenerse a flote. Hay quien se presta a eso. Pero dejarse engatusar tiene las patas muy cortas porque el engatusado se queda solo al final y tampoco quieren que lo señalen como el que le dora la píldora al alcalde. Total, que con estas mimbres tenemos que bregar en plena crisis del COVID-19 en el Ayuntamiento de Granada. Y así todo. Bueno, no todo, hay instituciones en Granada que están a la altura de esta crisis. Y si no, miren a Diputación y su Plan de Reconstrucción lleno de medidas, inversiones y acuerdos con empresarios, sindicatos, municipios. Casi que uno preferiría vivir en una ciudad de menos de 20.000 habitantes.