Juan Ramón Ferreira, ejemplo de buen político

La repentina muerte de Juan Ramón Ferreira por un infarto poco antes del cambio de año deja un vacío imposible de cubrir. Porque era un referente y un ejemplo de lo que debe ser un excelente político, una inusual especie de persona singular, en serio peligro de extinción, siempre al servicio de Granada, la ciudad donde se graduó en Derecho y ejerció como procurador, que compatibilizó como concejal y diputado, apreciado, admirado y querido por compañeras y compañeros de profesión.
Con Juan Ramón Ferreira era inviable discutir y, si hubiera acaso margen, de enojarse porque era extremadamente propenso al dialogo, a la argumentación razonada, a la escucha atenta, sincero y sereno, abierto a propuestas enriquecedoras, divertido y culto. 'Rara avis' en el partido que militaba
Una de las mejores personas que he conocido, como coincidirán todas y todas que tuvieron el privilegio de conocerle, en los tribunales, en el Parlamento andaluz, en el Ayuntamiento de Granada, en la desaparecida Caja Granada o en su vida personal. Siempre educado, afable, optimista, hasta en los peores momentos.
Con Juan Ramón Ferreira era inviable discutir y, si hubiera acaso margen, de enojarse porque era extremadamente propenso al dialogo, a la argumentación razonada, a la escucha atenta, sincero y sereno, abierto a propuestas enriquecedoras, divertido y culto. Rara avis en el partido que militaba, en el que se fijó el añorado Juan de Dios Martínez Soriano para incluirlo en la lista con la que Gabriel Díez Berbel barrió en 1995, donde se ocupó del área de Empleo y Turismo. Luego permaneció en la oposición otro mandato y en 2008 fue nombrado vicepresidente primero de la desaparecida Caja Granada, presidida por Antonio Claret García, donde destacó por su apuesta por la obra social y la proyección cultural de la entidad.
En 2012, diputado en el Parlamento andaluz y ejerció de portavoz de Justicia del Grupo Popular. Sebastián Pérez en la presidencia del PP lo mandó al ostracismo, lo que le permitió volver a ejercer su profesión. En ester tiempo quiso fundar una especie asociación de exconcejales para intentar, desde la exsperiencia, aportar ideas a los gobiernos municipales. Hasta que fue recuperado por Marifrán Carazo para dirigir, con mayoría absoluta, la Concejalía de Turismo y Cultura, en la que ejerció un papel decisivo.
Gracias a su gestión, el Ayuntamiento del PP impulsó la candidatura de Granada para aspirar a la Capital Cultural Europea en 2031, la primera Bienal de Flamenco de Granada y puso orden en los pisos turísticos, entre otros logros, y aportó lo que carecía profundamente el gobierno municipal: amabilidad, simpatía, serenidad y el talante dialogante
Gracias a su gestión, el Ayuntamiento del PP impulsó la candidatura de Granada para aspirar a la Capital Cultural Europea en 2031, la primera Bienal de Flamenco de Granada y puso orden en los pisos turísticos, entre otros logros, y aportó lo que carecía profundamente el gobierno municipal: amabilidad, simpatía, serenidad y el talante dialogante.
En el dolor y la profunda tristeza de su inesperada pérdida, decepciona que alguien de la talla de Juan Ramón Ferreira merezca tan solo un día de luto oficial, este jueves 1 de enero, en una decisión inmerecida para el gran concejal que solo se entiende por el miedo a alargar el duelo institucional y, con ello, suspender el Día de la Toma.
Descanse en paz. Nuestras condolencias a su familia y amistades.
Te echaremos siempre de menos.

































