La coordinación entre administraciones salva vidas en Andalucía
Las emergencias desplegadas en Huétor Tájar. IndeGranada.
Aunque las emergencias son competencia exclusiva de las comunidades autónomas, una situación tan extrema y de tal magnitud como la vivida estos días en Andalucía, es imposible afrontarla en solitario, con sus propios medios, tan profesionales y esforzados como los que se suman de las diputaciones o ayuntamientos, siempre más limitados.
Porque los grandes medios operativos, con maquinaria pesada, los diferenciales y decisivos, que trabajan bajo la intensa lluvia y sobre el barro y las aguas dependen del Estado, término que a veces se emplea despectivamente cuando no se quiere reconocer la labor del Gobierno de España
Porque los grandes medios operativos, con maquinaria pesada, los diferenciales y decisivos, que trabajan bajo la intensa lluvia y sobre el barro y las aguas dependen del Estado, término que a veces se emplea despectivamente cuando no se quiere reconocer la labor del Gobierno de España.
Desde primeras horas de la crisis meteorológica, los amplios despliegues de las distintas unidades de la Guardia Civil y de la Unidad Militar de Emergencia (UME) se dejaron notar en una población en vilo que, como en la provincia de Granada, los recibe con los brazos abiertos porque dan seguridad y confianza en momentos críticos, en los que crecen peligrosamente los cauces de ríos, el agua entra en viviendas, anega calles, caminos y campos.
La UME, achicando agua en un garaje de Huétor Tájar. ume
La coordinación entre la Junta con el Gobierno de España, dispuesto a ayudar desde el minuto cero, evitó una tragedia
El trabajo coordinado de todas las administraciones sumó en Andalucía para paliar, en la medida de lo posible, los efectos de lo que parece un patrón extremo sin precedentes, porque no se trata de un único temporal ni de un episodio aislado, sino de la concatenación continua de borrascas muy activas, con lluvias persistentes, rachas de viento extremas y un comportamiento atmosférico cada vez más errático. La clave de este escenario reside en la duración, la intensidad acumulada y la ausencia de periodos de recuperación, que rompe con los registros históricos conocidos en Andalucía.
Andalucía aprendió de la negligente gestión autonómica de la dramática DANA en Valencia, que provocó la muerte de 229 personas, para afrontar la alarma por las extremas borrascas, en el que la coordinación entre la Junta con el Gobierno de España, dispuesto a ayudar desde el minuto cero, evitó una tragedia, como la que ocurrió el 29 de octubre de 2024. Hasta el momento, solo una víctima mortal: una mujer de 35 años, que cayó a un río en Sayalonga (Málaga) cuando intentaba rescatar a su perro, que fue arrastrado por la corriente.
Destacar la excelsa labor de alcaldes y alcaldesas de los municipios de la provincia afectados, siempre los primeros en atender al vecindario, coger la escoba, subirse a un tractor o lo que haga falta
Cada institución cumpliendo con su función. Los servicios públicos han funcionado por el bien común de la ciudadanía, incluida la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que advirtió con antelación de las borrascas -como siempre- y permitió preparar con tiempo la respuesta o las confederaciones hidrográficas, en vigilancia de los caudales de los ríos y el desembalse de pantanos.
En la provincia de Granada, el Ayuntamiento de la capital dispuso su operativo, con la Policía Local y Bomberos, que se esmeraron también en el área metropolitana, a la que se sumó la Policía Nacional. La Diputación, con sus medios, en el que destaca en estos casos su servicio provincial de Bomberos. Y la Junta, en su labor de coordinación y sus equipos.
Evacuación de vecinos de Dúdar, organizada por la Diputación. Diputación de Granada.
Y en los casos extremos, donde no pueden llegar, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, con el amplio despliegue de la Guardia Civil y la UME, en un plan trazado por la Delegación del Gobierno en Andalucía y coordinados por la Subdelegación.
En Andalucía no se ha escuchado ni una voz que gritara “el pueblo salva al pueblo”, ese falso lema lanzado por la extrema derecha en la DANA de Valencia, porque son los servicios públicos, en perfecto estado, coordinados los que salvan al pueblo
En Andalucía no se ha escuchado ni una voz que gritara “el pueblo salva al pueblo”, ese falso lema lanzado por la extrema derecha en la DANA de Valencia, porque son los servicios públicos, en perfecto estado, coordinados los que salvan al pueblo.
Aún queda mucho trabajo por hacer y ya amenazan nuevas borrascas. La tensión de las emergencias se mantiene, pero por el bien común, que no se quiebre la cooperación leal entre administraciones, que han subrayado desde la Junta y el Gobierno de España. Ni en el momento de evaluar daños y disponer ayudas.
Por el bien común.



































