respuesta ciudadana

Huétor Tájar, la fuerza del agua y de la solidaridad

Ciudadanía - Redacción IndeGranada - Domingo, 8 de Febrero de 2026
El municipio, de los más afectados por la borrasca, recibe una oleada de solidaridad ciudadana.
El alcalde junto al subdelegado del Gobierno, con operarios y vecinos en tareas de limpieza.
Subdelegación Gobierno
El alcalde junto al subdelegado del Gobierno, con operarios y vecinos en tareas de limpieza.

Este sábado por la tarde, ante las previsiones meteorológicas "adversas" para la jornada del domingo y una previsible subida del arroyo, el Ayuntamiento de Huétor Tájar avisó a los grupos de voluntarios y voluntarias que se han movilizado para ayudar en las tareas de limpieza que no salieran de sus casas. La crecida del río Genil y del arroyo Vilano sepultó sus campos, cortó sus carreteras y anegó calles, garajes y bajos de vivienda, pero junto al agua, una ola solidaria se ha activado para arrimar el hombro ante esta emergencia.

Todo el pueblo se ha volcado para ayudar a quien lo necesitara. Pero, junto a ellos, las impactantes imágenes y vídeos del municipio, que estuvo aislado por el corte de la carretera principal por la que se accede con una inmensa laguna, muchos voluntarios de diferentes puntos de la provincia y de fuera de Granada llegaron con sus propios medios a Huétor-Tájar a echar una mano

La localidad, anegada por las aguas, ha sido una de las que ha recibido a la Unidad Militar de Emergencias, la UME, que ha coordinado las actuaciones. Sobre el terreno también desplegada la Guardia Civil, la Policía Local, los Bomberos y Protección Civil. Y, junto al operativo de emergencias, voluntarios y voluntarias, hasta cerca de medio millar.

Todo el pueblo se ha volcado para ayudar a quien lo necesitara. Pero, junto a ellos, las impactantes imágenes y vídeos del municipio, que estuvo aislado por el corte de la carretera principal por la que se accede con una inmensa laguna, muchos voluntarios de diferentes puntos de la provincia y de fuera de Granada llegaron con sus propios medios a Huétor-Tájar a echar una mano.

Algunos y algunas reconocían que no habían visitado antes la localidad, otros muchos, sí, que la conocían por ser el centro de su famoso espárrago o de los conciertos del Espárrago Rock, pero todas y todos en solidaridad con un pueblo tremendamente afectado por la borrasca.

Junto a ellos, el Grupo Balear de Rescate y Ayuda Humanitaria, en otras de sus misiones, destacados en el primer momento en la zona de la Redonda Sur. Todos a una. A limpiar de barro el pueblo, en tareas de apoyo a las emergencias, recorriendo las viviendas dañadas, para lo que necesiten los vecinos perjudicados, que les ofrecían comida y bebida.

La solidaridad que despertó la situación de Huétor-Tájar llegó hasta empresas con sede en municipios cercanos, como Salar o Moraleda de Zafayona que prestaron maquinaria y operarios, y que pronto se afanaron en tareas de limpieza en el Polígono Lapachares.

El agua inunda la entrada del pueblo, que lo dejó incomunicado.

Entre la movilización general, el alcalde de Huétor-Tájar, el socialista Fernando Delgado Ayén, en la situación más crítica que ha vivido su municipio en los siete mandatos que lleva de regidor (desde 1996), va y viene, atendiendo llamadas, hablando con los mandos de las distintas unidades de emergencias, con voluntarios, con vecinos, donde lo necesitan

Son los servicios sociales del Ayuntamientos los que organizan a los voluntarios, comunicados en grupos de  whatsapp, registran las llamadas de solidaridad y encomiendas las tareas, según las prioridades y necesidades. La lista crece.

Entre sus primeras acciones, en la gasolinera La sirenita para llevar a cabo labores de limpieza y el colegio San Isidro.

También se están realizando labores de limpieza en el campo de fútbol. El Ayuntamiento ha instalado además contenedores para enseres en varias calles, recogidos por un camión.

Entre la movilización general, el alcalde de Huétor-Tájar, el socialista Fernando Delgado Ayén, en la situación más crítica que ha vivido su municipio en los siete mandatos que lleva de regidor (desde 1996), va y viene, atendiendo llamadas, hablando con los mandos de las distintas unidades de emergencias, con voluntarios, con vecinos, donde lo necesitan.

Profundamente agradecido por la avalancha de solidaridad, espera que la nueva borrasca no traiga más agua y piensa en los daños producidos en el municipio y en las cosechas de producto estrella que han podido perderse. Y, como todo el pueblo, en volver pronto a la normalidad.

Nunca olvidará el pueblo el paso de la borrasca Leonardo, pero tampo la oleada de solidaridad ciudadana que acudió en su ayuda.