SOS Alhambra determina que 'se gastó dinero público en un Atrio que estaba prohibido' y advierte de que un proyecto similar sería ilegal

Sobre un Atrio más pequeño
Análisis de SOS Alhambra
Este es el análisis de SOS Alhambra sobre el informe de ICOMOS:
"Definir una amplia zona de protección en el entorno del conjunto monumental de la Alhambra y del Generalife para evitar la construcción de futuros edificios y estacionamientos". También fue señalado por el Comité del Patrimonio Mundial tras la inscripción del bien, quien manifestó el deseo de que, “como indicaron las autoridades españolas, una gran zona de protección garantice que el entorno visual de esta propiedad no se verá perjudicado por las construcciones modernas”.
Estos principios expresan de forma inequívoca que el objetivo de la zona de protección consiste precisamente en evitar que en este ámbito se implemente ningún tipo de construcción. Por tanto, ningún apartado del informe de ICOMOS indica que el emplazamiento del pretendido Atrio sea el adecuado. Antes al contrario, señala que produciría una importante alteración del Valor Universal Excepcional del bien inscrito: “el Atrio ocupa una parte sustancial de la zona de amortiguamiento del bien del Patrimonio Mundial y modifica radicalmente una zona que hasta hace unas décadas era un paisaje sin construcciones o caminos de alto impacto”.
En este sentido se ha manifestado la Presidenta Ejecutiva de Icomos España, en declaraciones a la prensa: “El proyecto es inviable, no por el proyecto en sí, sino porque nunca podrá diseñarse algo semejante en el lugar previsto en la actualidad”.
El informe de ICOMOS califica el proyecto como “invasivo”, a causa de su situación y también de su tamaño: “La magnitud del aumento de las áreas edificadas en la zona de amortiguamiento del patrimonio mundial, el excesivo porcentaje de locales comerciales, la inserción de edificios para salas de conferencias y oficinas administrativas, indican que el proyecto es demasiado invasivo y es probable que repercuta negativamente en el Valor Universal Excepcional del bien”. En consecuencia, propone el estudio de soluciones que tengan en cuenta las posibilidades de algunas construcciones existentes que se encuentran infrautilizadas.
Finalmente sugiere que sería “beneficioso para todo el proceso que el Estado Parte invitara a una misión consultiva del ICOMOS que pudiera ayudar a establecer el alcance de esta estrategia, así como el proceso de Evaluación de Impacto del Patrimonio”.
Cabe esperar que, como ha declarado la Consejera de Cultura, esta vez se hagan las cosas bien y se tengan en cuenta desde el principio los criterios internacionales que hicieron posible la inscripción del conjunto monumental en el Listado de Patrimonio Mundial. De esta forma se evitará que se produzcan nuevos gastos inútiles, como los realizados hasta ahora en un concurso y un proyecto que desde su origen eran inviables. Por lo que la justicia debería exigir responsabilidades por el mal uso del dinero público.

































