las obras para apuntalar el muro siguen paradas desde hace más de dos meses

Salvemos la Placeta Joe Strummer

Cultura - J.I.P. - Domingo, 18 de Julio de 2021
Entre tantos símbolos de la Granada olvidada, nos centramos en la dejadez y abandono de un lugar emblemático de Granada, como es la Placeta Joe Strummer que clama por recuperar la dignidad.
Obras en la Placeta Joe Strummer paradas desde hace más de dos meses.
P.V.M.
Obras en la Placeta Joe Strummer paradas desde hace más de dos meses.

Ocho años después de su inauguración, en una sentida fiesta con alma, celebrada por familiares, -entre ellas, su viuda, Lucinda Garland- amigos y admiradores del que fuera líder de los Clash, la Placeta Joe Strummer refleja como pocos lugares singulares de Granada, la ciudad gris en la que se ha ido convirtiendo y ese desprecio a la Cultura, con la música, en ese caso, como máximo exponente, de la inoperancia municipal que queda atrás.

Es la placeta un lugar que fascina, atrae y cautiva. Ya lo era cuando el lugar, en el Realejo, en la curva que confluyen la Cuesta de Escoriaza, la Calle Vistillas de los Ángeles, el Paseo de las Palmas y la calle Barranco del Abogado se llamaba Plaza del Pilar de Escoriaza

Desde aquella inauguración, que convirtió en realidad lo que se inició por redes sociales hasta dar la vuelta al mundo, esa placeta se llenó de magia y encanto, pese a lo modesto del emplazamiento de la antigua Plaza del Pilar de Escoriaza, para tanta deuda que la ciudad contrajo con Joe Strummer por su vinculación a Granada, en la que pasó varias temporadas.

Es la placeta un lugar que fascina, atrae y cautiva. Ya lo era cuando el lugar, en el Realejo, en la curva que confluyen la Cuesta de Escoriaza, la Calle Vistillas de los Ángeles, el Paseo de las Palmas y la calle Barranco del Abogado se llamaba Plaza del Pilar de Escoriaza.

Distintas imáganes del estado de la Placeta. P.V.M.

Pero entre las obras de arte del Niño de las Pinturas y el sabor a homenaje paciente que surgió de la admiración y del corazón enriqueció una hermosa placeta. Hay viajeros que en sus visitas a Granada lo buscaban y se han retratado en ella, como en el mirador de San Nicolás.

El tiempo no le arrebató la magia, pero le faltó cuidado y mantenimiento hasta llegar a degradarse, sin que los sucesivos gobiernos municipales tuvieran el arrojo de embellecerla

La placa con el nombre de Joe Strummer fue arrancada por desalmados, capaces de llevarse piedras de la mismísima Alhambra, para recordar lo imbéciles que son o por vandalismo, o quizá, por gente de aquí que no merecen el apelativo de ciudadanos.

El tiempo no le arrebató la magia, pero le faltó cuidado y mantenimiento hasta llegar a degradarse, sin que los sucesivos gobiernos municipales tuvieran el arrojo de embellecerla.

Ahora, lleva dos meses cerrada con vayas, con un agujero en el lugar donde lucía la placa de uno de los genios de la música universal, que encontró en Granada la paz que buscaba y cimentó amistades perdurables, como la que le unió a otro genio, Jesús Arias, que protagonizaron momentos increíbles, como la búsqueda de los restos de Federico con palas compradas en una ferretería.

Ahora, lleva dos meses cerrada con vayas, con un agujero en el lugar donde lucía la placa de uno de los genios de la música universal, que encontró en Granada la paz que buscaba y cimentó amistades perdurables, como la que le unió a otro genio, Jesús Arias, que protagonizaron momentos increíbles, como la búsqueda de los restos de Federico con palas compradas en una ferretería

Las raíces del árbol señorial que domina el lugar, en su búsqueda de humedad, empujaba al muro y creó problemas de estabilidad. La solución ideada era desplazar el muero y el pilar hasta donde se pudiera para dar más aire al árbol, buena idea, en una ciudad que se ha hecho famosa por talas discriminadas, que deben acabar.

Pero las obras se eternizan y el gobierno municipal ya finiquitado no le dio prioridad.

La imagen actual es lastimosa, como símbolo de la dejadez y del desprecio a la cultura y la música, en la ciudad que fue del rock, del pop, de todas las músicas, y que espera que vuelva a ser.

Salvemos la Placeta Joe Strummer, antes de que se escuche, atronador, un réquiem.