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Los espigones "no resuelven el problema de la erosión", afirma Ecologistas en Acción, que pide un plan de acción integral para el litoral

Ciudadanía - IndeGranada - Domingo, 15 de Febrero de 2026
El espigón de Motril no ha evitado la pérdida de arena y ha generado nuevos focos de erosión en tramos antes estables, estima el colectivo ambiental.
Imágenes de la zona de playa junto al espigón de Motril.
ecologistas en acción
Imágenes de la zona de playa junto al espigón de Motril.

La reciente sucesión de temporales y borrascas ha vuelto a poner de manifiesto una realidad que numerosos técnicos y colectivos ecologistas venían advirtiendo desde hace años: las soluciones de ingeniería dura en el litoral —especialmente los espigones— no resuelven el problema de la erosión, sino que lo desplaza, estima Ecologistas en Acción. En Motril, la actuación en Playa Granada y la zona de Punta del Santo no ha evitado la pérdida de arena y ha generado nuevos focos de erosión en tramos que antes se mantenían estables.

Tras los últimos temporales, la imagen es clara: playas menguantes, escalones de arena, y estructuras de contención improvisadas junto a paseos marítimos y establecimientos turísticos. Un escenario que, para Ecologistas en Acción, cuestiona la eficacia real de una obra presentada como solución definitiva.

Una advertencia ignorada

Desde hace años, colectivos como Ecologistas en Acción han señalado que los espigones no “crean” arena nueva, sino que la redistribuyen. Al interrumpir la deriva litoral, estas infraestructuras provocan acumulaciones de sedimento en su lado de barlovento y déficits graves en el de sotavento. El resultado es un retroceso acelerado de la línea de costa en zonas próximas que antes no sufrían erosión significativa, explica Ecologistas en Acción.

El mar ha vuelto a pegar "bocados" a la playa pese al espigón. Ecologistas en Acción.

Estas advertencias han quedado recogidas en informes técnicos y denuncias públicas reiteradas sobre la gestión del litoral en la Costa Tropical, alertando de que actuar de forma aislada y sin una planificación integral solo traslada el problema de un punto a otro.

Desvestir un santo para vestir a otro

Lo ocurrido en Motril confirma esas previsiones, dice Ecologistas. Tras la finalización del espigón de Playa Granada a finales de 2025, los primeros temporales intensos han evidenciado el patrón esperado: acumulación de arena en un tramo y erosión mucho más grave en el contiguo. En la zona de Punta del Santo, la pérdida de playa ha obligado a colocar muros y piedras de emergencia para frenar el retroceso, una solución provisional que evidencia la falta de planificación a medio y largo plazo.

Mientras tanto, las administraciones reclaman nuevas evaluaciones y actuaciones urgentes, en una dinámica reactiva que encarece los costes y aumenta la incertidumbre.

Por qué los espigones fallan sin planificación integral

Los espigones funcionan mal cuando no forman parte de una estrategia litoral coordinada por varias razones fundamentales, expone Ecologistas en Acción:

  • Redistribuyen sedimento, no lo generan. La arena que se acumula en un punto se pierde en otro. 
  • Agravamiento en temporales extremos. En episodios de alta energía, la erosión en sotavento se acelera y se hace más visible. 
  • Dependencia de mantenimiento constante. Sin aportes periódicos y seguimiento técnico, la obra se convierte en un parche costoso que traslada el problema a playas vecinas. 

Impactos sociales y económicos

La pérdida de playa afecta directamente al turismo, al empleo local y a la seguridad de paseos, chiringuitos y viviendas próximas a la costa. Las soluciones de emergencia —muros, escolleras improvisadas o aportes de arena de baja calidad— incrementan el gasto público y generan conflictos entre administraciones, técnicos y ciudadanía, advierte Ecologitas. 

Alternativas urgentes y necesarias

Para proteger el litoral sin repetir errores, es imprescindible, según Ecologistas en Acción, un cambio de enfoque:

  • Evaluaciones ambientales integrales y modelización litoral antes de proyectar nuevas obras. 
  • Priorizar soluciones blandas y combinadas, como la restauración de dunas, la revegetación y aportes controlados de arena compatible. 
  • Planificación supramunicipal en la Costa Tropical, acorde con la dinámica real de la deriva litoral. 
  • Monitoreo continuo y transparencia, con datos públicos y participación ciudadana. 
  • Gestión del riesgo, contemplando la retirada o reubicación de infraestructuras en zonas altamente vulnerables. 

Conclusión

La experiencia reciente en Motril confirma, según Ecologistas, que los espigones, utilizados como soluciones puntuales, tienden a “desvestir un santo para vestir a otro”. Sin una estrategia litoral integral, basada en critérios científicos y coordinada a escala de costa y no individualmente  por cada municipio, se seguirá invirtiendo dinero público en obras que no solucionan el problema y trasladan los daños a la playa vecina.