Recicla la ropa que ya no usas. Es un mensaje del Ayuntamiento de Granada
Prosigue la búsqueda en una zona que revive las inundaciones del 73, las más graves del siglo XX

Dos de los tres muertos y el desaparecido convivían en condiciones infrahumanas en un colector

Ciudadanía - Paula V. Martín - Martes, 8 de Septiembre de 2015
La tragedia de Albuñol tiene nombres, caras y vidas. Uno de ellos, era un almeriense que residía en Albuñol desde hace años y trabajaba de guarda en uno de los numerosos invernaderos que salpican de plástico la zona. Los otros dos, lituanos, junto al desaparecido, un ruso, fueron arrastrados por la tromba de agua cuando permanecían en el ‘hogar’ donde convivían en condiciones extremadamente infrahumanas: un colector hasta el lunes seco, que se anegó por la riada y que transportó sus cuerpos a kilómetros del lugar, en el que las riada dejó cañas y barro entre colchones, ropas y restos de comida.
Entrada al colector donde residían en condiciones infrahumanas dos de los tres fallecidos y el desaparecido.
Paula V.Martín
Entrada al colector donde residían en condiciones infrahumanas dos de los tres fallecidos y el desaparecido.
Albuñol.- Una mujer, también lituana, que compartía zulo se salvó de una muerte segura. Había salido de la oquedad para ver a una amiga y tratar de comprar comida. Fue ella quien alertó de la desaparición de sus compatriotas, conocidos en la zona, donde trabajan, como podía y en las condiciones que les dejaban, en la agricultura bajo plástico o de guardas ocasionales.
 
Cuando la riada se convirtió en tromba descomunal, las aguas arrastraron a los tres ocupantes de la vivienda infrahumana. El último cadáver fue hallado al mediodía del martes  a casi 30 kilómetros de distancia por policías locales en la playa de Las Monjas, en Castell de Ferro. Tenía 60 años. Su cuerpo flotaba en las aguas.
 
Un día antes fue hallado el cuerpo sin vida de su compatriota, de 50 años,  a unos cinco kilómetros del hogar, semienterrado por el lodo, horas después en un barranco junto al paraje Pago la Luna.
 
Se busca un tercero del que pocas esperanzas hay ya de hallarlo con vida. La mujer que se salvó dijo que era ruso y rondaba los 40 años. En las labores de búsqueda por tierra, mar y aire, se incorporarán hoy unidades caninas especializadas. Aunque sobre el terreno trabajan perros adiestrados pero para hallar a personas aún con vida.
 
Junto a ellos, la fuerte tromba de agua también se llevó la vida de un almeriense residente en Los Gualchos desde hace años. De 61 años, vigilaba un invernadero en la rambla del Trigo de Polopos , cuando la tromba le sorprendió y decidió guarecerse en su vehículo. Pero las aguas arrastraron el turismo. Algunos vecinos vieron el coche arrastrado por la riada y alertaron a las emergencias. Se halló el cuerpo sin vida a en la en la playa de Casarones, en Rubite, fuera del vehículo. La pareja permanecía rota ayer en la puerta del Ayuntamiento buscando respuestas y ayudas.
 

Albuñol revive la tragedia de hace 42 años

Las consecuencias de los hasta 80 litros por metro cuadrado que la fuerte tromba de agua del lunes cayó en Albuñol y Gualchos-Castell de Ferro hizo revivir en los municipios de la Costa y la Contraviesa afectados la trágica riada de 1973, considerada como la más grave en España de todo el siglo XX, con decenas de muertos y la devastación de la zona.
 
Sobre las diez de la mañana del lunes, la alcaldesa de Albuñol, la socialista María José Sánchez, ya advirtió de la gravedad de las precipitaciones, según reconoció a los periodistas, en duros días después de la tragedia. Cuantiosos daños en el municipio, en el que se suceden los cortes de energía eléctrica, de agua corriente y fallan las conexiones telefónicas, fijas y móviles.
 
Algunos vecinos de las localidades afectadas se quejaban de que nadie les avisó de la tromba de agua, lo que les hubiera alertado y, con los antecendentes en la zona, les hubiera permitido haber tomado medidas preventivas.
Los siete mil habitantes de Albuñol, que viven en los núcleos de Albuñol, La Rábita, El Pozuelo, Los Castillas y La Ermita y una docena de pagos están acostumbrados, tristemente, a que las lluvias, cuando caen con fuerza, suponen un riesgo elevado para la población. En el recuerdo, la noche del 18 de octubre de 1973. Hace ya casi 42 años, una brutal tromba de agua originada por lluvias de hasta 600 litros por metro cuadrado causó la devastación en la zona y son consideradas como las inundaciones más grave que sufrió España en el siglo XX.
 
Una noche trágica, con olas en el pueblo de 4 metros

Los desbordamientos de ríos y ramblas provocaron graves inundaciones cuyo poder destructivo se potenció por las características morfológicas de la zona.

En La Rábita aquella trágica noche tuvo lugar el taponamiento del puente, tramo de la N-340, que pasaba justo por encima del núcleo urbano. De forma que se originó una gran presa que contenía toneladas de agua, grava, fangos y multitud de restos que se habían arrastrado desde cuenca arriba. Los muros de contención que se situaban en el borde de la rambla junto al pueblo de La Rábita se rompieron debido a la presión de agua, lo que hizo que toda el agua acumulada y las toneladas de sedimento se desviaran hacia el pueblo arrasando todas las viviendas que encontraron a su paso.

En el pueblo se recuerda que las olas de agua y fango podían medir perfectamente tres o cuatro metros de altura, convirtiéndose en la catástrofe más recordada y mencionada por los lugareños hasta la fecha. La riada afectó a 101 viviendas, de las cuales destruyó 74 y se llevó la vida de más de medio centenar de personas.

En el pueblo creció una historia, la de una anciana y su marido que  vivían en una casa al lado del cauce de la rambla. La gran riada se llevó toda la casa excepto un rincón de la primera planta donde había una silla en la que la anciana estaba sentada con su marido detrás. Se salvaron.

El municipio fue visitado por los entonces Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía.

Medio millar de viviendas y comercios afectados y cuantiosos daños

En un recuento inicial, a falta de confirmación, más de medio millar de viviendas y establecimientos comerciales de todo tiempo se han visto afectados por la tromba de agua. De ellas, casi 400 viendas, más de la mitad situads en Albuñol y sus núcleos de población.
 
Vídeo de la Guardia Civil (OPC Granada) que muestra las labores de búsqueda:

 
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para el miércoles posibilidad de chubascos o tormentas localmente fuertes en el litoral de Granada.
La Guardia Civil, con medios aéreos y terrestres, policías locales y vecinos prosiguen la búsqueda del otro desaparecido.
 
La búsqueda se está llevando a cabo sobre todo por la zona del Barranco del Carbón, en Albuñol, y sus alrededores, inundadas de fango y materiales vegetales y agrícolas arrastrados por las riadas. En el rastreo participan unidades caninas y helicópteros.
 
La tromba de agua del pasado lunes ocasionó cuantiosos daños en invernaderos y estructuras agrícolas de la costa granadina, donde algunas infraestructuras han quedado "totalmente destrozadas", especialmente en el término municipal de Albuñol.
 
La zona más afectada se localiza en los seis kilómetros de la Rambla del Barranco de las Angosturas de Albuñol, pues al desbordarse el agua dañó buena parte de la infraestructura de invernaderos que hay en sus márgenes, donde también se localizan almacenes de suministros, como plásticos y estiércol, que se han inundado. Actualmente hay numerosos accesos a explotaciones que están cortados por la acumulación de agua.
 
Operarios de la Diputación, de la Consejería de Fomento y del Plan Infoca, junto a las asistencias municipales, tratan de limpiar las zonas afectadas, aunque tardarán varias semanas hasta conseguir una aparente normalidad.
 
Vídeo de la Guardia Civil (OPC Granada) sobre los efectos:

Apoyo de las administraciones

 

Hasta la zona se trasladaron hoy el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, así como el presidente de la Diputación de Granada, José Entrena. También se desplazó el subdelegado del Gobierno, Santiago Pérez, quienes se han reunido con los alcaldes.

 
Junta de Andalucía. El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, comprobó los trabajos que están llevando a cabo los distintos departamentos de la Junta “para que la zona vuelva a la normalidad en el menor plazo posible”.
 
Fiscal, quien ha estado acompañado por responsables de la Junta y la alcaldesa de Albuñol, trasladó el pésame del Gobierno andaluz a las familias de los fallecidos y expresó su deseo para que las personas que están desaparecidas aparezcan en buen estado.
 
Tras ofrecer todo el apoyo y ayuda de la Junta para que todo vuelva a la normalidad, el consejero significó “las circunstancias tremendamente especiales”, ya que en esta zona la tormenta descargó algo después que lo hiciera en otras aledañas de la provincia de Málaga e incluso de Granada. Fiscal recordó que en escasamente una hora se produjeron precipitaciones en torno a los 80 litros por metro cuadrado. En este sentido, afirmó que “ante una fuerza de la naturaleza de ese calibre poco se podía hacer”. Por último, el consejero aclaró que “la rambla respondió, el agua llegó al mar por la rambla, aunque lamentablemente no se ha podido evitar las desgracias personales”.
 

 

Daños en invernaderos de la zona. Paula V. Martín

Diputación. El presidente de la Diputación de Granada, José Entrena, mostró todo su respaldo a los municipios afectados por las riadas que causaron las lluvias de ayer. Unos daños que pudo comprobar en persona tras visitar Albuñol y las zonas más perjudicadas por las inundaciones.
 
Tras lamentar la pérdida de tres vidas y trasladar su pésame a las familias, Entrena ha comprometido “la capacidad técnica y económica de la Diputación Provincial de Granada para reconstruir las infraestructuras y los servicios públicos, y normalizar lo antes posible la situación”.
 
Entrena explicó que los servicios técnicos de la Diputación han estado trabajando desde ayer en la red provincial de carreteras afectadas por las graves inundaciones. Hoy, ha señalado, se ha continuado con esas labores de limpieza “para que puedan estar en servicio en el mejor tiempo posible”. Asimismo, se ha actuado en varias vías locales que son competencia de los ayuntamientos, “pero que eran esenciales para el tránsito en la zona”.
 
El presidente destacó que la función de la Diputación es “proporcionar asistencia técnica y económica como complemento de las actuaciones que pongan en marcha las administración del Estado y la autonómica”.
 
“Es ahora cuando las instituciones deben trabajar unidas, hombro con hombro”, ha declarado el presidente, para quien es fundamental “trabajar completamente coordinados”.
 
Subdelegación del Gobierno central. La zona también ha sido visitada por el subdelegado del Gobierno, Santiago Pérez, quien informó en la reunión que mantuvo con los alcaldes que la dirección general de Costas ha autorizado un proyecto extraordinario de limpieza de este litoral por 150.000 euros.
 
La mayoría de los partidos políticos mostraron su consternación por la tragedia.