EVOLUCIÓN DE UN ARRABAL EN TORNO AL AGUA Y UNA FÁBRICA

De Callejón de Poco Trigo y su famoso pozo a Cuesta de Cervezas Alhambra

Ciudadanía - Gabriel Pozo Felguera - Domingo, 31 de Agosto de 2025
Con su maestría habitual, Gabriel Pozo Felguera nos deslumbra con la historia, llena de curiosidades, del barrio en el que está ubicada la fábrica de Cervezas Alhambra, en la antigua Cuesta de los Cerdos, como era conocida, límite de una ciudad no tan lejana. Por el mejor cronista de Granada.
La fábrica de cervezas a principios de los setenta, con la nueva factoría en el cornero superior derecho. Todavía sobrevivían parte de los almacenes de cerdos y el chalé de Madame Bouvard en la esquina de abajo.
ARCHIVO C. ALHAMBRA
La fábrica de cervezas a principios de los setenta, con la nueva factoría en el cornero superior derecho. Todavía sobrevivían parte de los almacenes de cerdos y el chalé de Madame Bouvard en la esquina de abajo.
  • El Ayuntamiento ha “renombrado” la calle para homenajear a la cervecera en su centenario

  • Durante tres décadas la cerveza se elaboraba con el agua fósil del pozo de la parcela

A mediados del XIX la zona sólo era un arrabal al Noroeste del barrio de Cartuja. Con algunas alquerías, olivares y viñedos. Más un erial surcado por arrastres, el último de los cuales fue bautizado como barranco de la Calle Real (actual Cristo de la Yedra). Ahí se acababa la ciudad. En perpendicular a la Ermita de San Isidro partía un camino empinado al que llamaron indistintamente de Tallacarne (porque ascendía al cortijo de ese nombre) o Callejón de Poco Trigo. Con este nombre se quedó oficialmente en la planimetría municipal hasta mediado el siglo XX. Pero la gente no la llamaba así: vulgarmente era la Cuesta de los Cerdos porque allí establecieron su mercado en 1902. Hasta que, en 1928, recién abierta la fábrica de Cervezas Alhambra, aquello sonaba fatal en el membrete de una empresa de bebidas; así es que ellos la rebautizaron como Camino de El Fargue o Avenida de Murcia. Para orientarse mejor, en Granada se dice hoy “donde Cervezas Alhambra”; porque es la actividad más antigua del barrio ─un siglo de producción ininterrumpida─ en torno a un pozo de agua y una acequia.

De las laderas de Alfacar llegaban aguas de las acequias Mocatea y Madraza para regar incluso la margen izquierda del río Beiro, lo que eran campos donde hoy se asientan los hospitales, plaza de toros y antiguo estadio de fútbol

La Sierra de la Alfaguara fue muy pródiga en aguas. De esa esponja kárstica se nutrió buena parte de Granada hasta mediado el siglo XX. De las laderas de Alfacar llegaban aguas de las acequias Mocatea y Madraza para regar incluso la margen izquierda del río Beiro, lo que eran campos donde hoy se asientan los hospitales, plaza de toros y antiguo estadio de fútbol.

La Acequia Aynadamar entraba por el antiguo monasterio de Cartuja (el Sombrerete) y empezaba a repartir agua hacia Almanjáyar, caseríos de la Merced, los propios viñedos de cartujos y su cercado alto. Todo lo que hoy es el Seminario, Cercado de Miraflores y Eras de Cristo disponían de riego de Aynadamar. Hasta el Cercado Bajo de Cartuja se beneficiaba de ella. Y la parte baja de la calle Real tenía un tomadero que bajaba por la Cuesta de San Antonio para dar agua al Hospital Real y llegaba hasta las huertas de San Juan de Dios y San Jerónimo. (Las monjas riquelminas fueron las últimas en tener agua de ese ramal).

Además, existieron infinidad de pozos a las afueras de la ciudad que nutrían a los barrios periféricos. E incluso los altos del Albayzín. 

Además, existieron infinidad de pozos a las afueras de la ciudad que nutrían a los barrios periféricos. E incluso los altos del Albayzín. Hubo infinidad de surgencias, llamadas minas, en toda esta ladera que se extendía en lo que antiguamente fue el cementerio de Ben Malik, es decir, desde el gran abanico con vértice en la Puerta de Elvira, Real de Cartuja y San Juan de Dios. Famosas fueron las fuentes del Triunfo (canalizada para dar vida a la Fuente Nueva y regar hasta el Puente del Cristiano (Plaza Albert Einstein); las dos minas de San Lázaro (una de ellas bajo el Edificio la Pirámide); el pozo de la Estación del Tren; el pozo de la Casería de San Luis (bajo el Hospital Maternal), etc.

En el plano del Apeo de Loaysa (1575) se dibujan infinidad de ramales de la Acequia Aynadamar, pero también pozos y minas que regaban los campos del ángulo noroccidental del término de Granada.

Con este nombre empezó a conocerse a mediados del siglo XIX el arrabal que había a partir del Barranco de San Isidro (actual calle Cristo de la Yedra) y antes del Barranco de las Eras

Pero sin duda el que más nos interesa en este caso fue el pozo-mina de Poco Trigo. Con este nombre empezó a conocerse a mediados del siglo XIX el arrabal que había a partir del Barranco de San Isidro (actual calle Cristo de la Yedra) y antes del Barranco de las Eras. No se utilizó esa denominación para referirse a un pago en ladera que producía poco trigo por su falta de humedad. Todo lo contrario, estaba abancalado y sembrado de feraz viñedo y olivar de regadío en sus partes más altas. En tanto que en el entorno de la ermita de San Isidro se ubicaba un ejido que se utilizaba como eras para trillar en verano o zona comunal de esparcimiento.

En el lugar empezaron a construir casas de pobre factura en el último tercio del siglo XIX. No hizo falta bautizarlas porque era común que las casas baratas o de poca enjundia eran llamadas desde siempre en Castilla “barrio o casas de poco trigo”

En el lugar empezaron a construir casas de pobre factura en el último tercio del siglo XIX. No hizo falta bautizarlas porque era común que las casas baratas o de poca enjundia eran llamadas desde siempre en Castilla “barrio o casas de poco trigo”. Una expresión muy española asociada con la pobreza de sus moradores y de su aspecto exterior. Incluso en el lenguaje judicial y político decimonónico se utilizó mucho la expresión “cuestión de poco trigo”, para indicar que no era un asunto de enjundia en el que entretenerse. Hasta un autor romántico (J. Martínez Villegas) publicó una novela de miseria con el título Poco Trigo. En resumen, aquel barrio nació pobre y para pobres.

Plano de 1796 (Dalmáu). Eras de cristo era un ejido para trilla y esparcimiento; por encima había viñedos y olivares de regadío. El camino no tenía nombre entre las ermitas de San Isidro y Cristo de la Yedra.
Plano de 1894. Aquí aparece el nombre de Callejón de Tallacarne, a partir de la ermita de San Isidro y subiendo por lo que hoy es Callejón de Lebrija.
Plano de Bertuchi (1902). Se dibujan el solar del antiguo mercado de cerdos (esquina del Triunfo) y el nuevo mercado (por encima de Eras de Cristo).
Plano del Ministerio de Fomento (1910). Es muy similar al anterior; figuran las naves del mercado, pero no aparecen consolidadas las edificaciones entre el Barranco de calle Real (Cristo de la Yedra) y Poco Trigo.
En esta planimetría de alineaciones de la oficina de urbanismo municipal, de 1942, la Avenida de Murcia todavía sigue rotulada como calle de Poco Trigo. Todos los alrededores de la fábrica de cerveza están sólo con las calles trazadas. AHMGR.

Eran del empresario y concejal Manuel López Sáez (a) el Marranero. El alcalde Felipe Lachica se los cambió por una parcela en el entorno de la carretera de Jaén, donde ya tenía otras propiedades (parte del solar de la futura Facultad de Medicina)

Y a continuación de donde empezaba el Callejón de Poco Trigo fue a parar el mercado de cerdos de la ciudad en 1902. La compraventa de porcino vivo estuvo ubicada desde 1877 en la zona del Triunfo, justo en el solar que dejó libre el incendio y desaparición (1876) de la Plaza de Toros de la Maestranza. Más o menos coincidente con lo que hoy es buena parte del bulevar de la Constitución-esquina de Divina Pastora. En aquel año 1902 se decidió alinear y urbanizar esa acera y el Ayuntamiento permutó los terrenos a su propietario. Eran del empresario y concejal Manuel López Sáez (a) el Marranero. El alcalde Felipe Lachica se los cambió por una parcela en el entorno de la carretera de Jaén, donde ya tenía otras propiedades (parte del solar de la futura Facultad de Medicina).

Ese fue el motivo de que durante la primera mitad del siglo XX se la conociera como Cuesta de los Cerdos; el primer cuarto de siglo con razón, porque allí estaba ese mercado; en el segundo cuarto el asunto no resultaba ya muy apropiado

Por encima del camino de Pulianas, haciendo esquina con el Callejón Poco Trigo, decidió construir el Marranero sus naves para acoger y vender los marranos que llegaban a Granada. En este solar estuvo el nuevo mercado de cerdos de Granada entre su construcción (año 1902) y su venta a la novedosa fábrica de Cervezas Alhambra (finales de 1925). Ese fue el motivo de que durante la primera mitad del siglo XX se la conociera como Cuesta de los Cerdos; el primer cuarto de siglo con razón, porque allí estaba ese mercado; en el segundo cuarto el asunto no resultaba ya muy apropiado.

El concejal marranero posa con sus animales y delante de sus almacenes. A. F. GARCIA NOGUEROL.

Para abrir esa nueva carretera, la que conocemos como de Murcia, fue necesario partir la Cerca de Don Gonzalo en el Tambor y junto a Cerámica Fajalauza

Si retrocedemos unos años en el tiempo, hasta 1908, vemos cómo Manuel López Sáez ya cedió un poco de terreno para ensanchar el camino. La intención era empezar a hacer por aquí una nueva carretera hacia El Fargue, es decir, hacia Murcia. Hasta entonces el Camino de El Fargue era la Cuesta de San Antonio hasta empalmar con lo que hoy es el Camino Nuevo de El Fargue a través de Haza Grande. Pero esta cuesta se presentaba muy pendiente y casi imposible de subir para las carretas que transportaban material desde la estación del tren o del Refino hasta la fábrica de Pólvoras. A petición de Defensa se iniciaron los trámites para abrir una nueva carretera más llevadera: no fue otra que la trazada por el Callejón de Poco Trigo, ermita del Cristo de la Yedra, serpenteando bajo el Carmen de Rolando, bajo iglesia de San Cristóbal, atravesar la muralla, enlazar con el Manflor e ir serpenteando junto a la acequia Aynadamar hasta superar el cerro del Sombrerete. Para abrir esa nueva carretera, la que conocemos como de Murcia, fue necesario partir la Cerca de Don Gonzalo en el Tambor y junto a Cerámica Fajalauza.

1925 se instala Cervezas Alhambra

Cuando se constituyó la empresa Cervezas La Alhambra (4 de noviembre de 1925), la calle Poco Trigo ya estaba trazada con el ancho que tiene hoy. Y alineadas las aceras. Aunque buena parte de los solares estaban todavía sin construir. Más de la mitad de los números impares correspondían a los 16.700 metros que compró la cervecera para instalarse. La empresa adquirió prácticamente todo el solar que fue mercado de cerdos, a excepción de una porción que se la quedó el empresario Miguel Botella Ruzafa para su taller de carpintería mecánica y serrería.

Dos noticias de julio de 1926: en una se quejan los vecinos del estercolero que hay en la zona. En la otra se concede licencia para la fábrica de cerveza. EL DEFENSOR.

El lugar era cochambroso a principios de 1926 porque los recogedores de basuras de la ciudad, con sus característicos carros tirados por una mula, tenían la costumbre de verterlos a las afueras

El lugar era cochambroso a principios de 1926 porque los recogedores de basuras de la ciudad, con sus característicos carros tirados por una mula, tenían la costumbre de verterlos a las afueras. Eso generaba continuas quejas de los vecinos próximos. El comienzo del adecentamiento de los almacenes porcinos para el trigo y la malta cerveceras hizo que también empezaran a interesarse otros constructores por levantar las primeras promociones de casas. Fue el caso del promotor Rafael Guerrero Amigo, que levantó una de las primeras promociones de tipo medio, ya no “casas de poco trigo”. Hicieron proyectos en la zona los arquitectos Matías Fernández-Fígares y Ángel Casas.

Aspecto del barrio en 1957. La fábrica había sido rodeada de edificios: naves antiguas del mercado (1), chalé del director (2), chalé del presidente (3), ermita de San Isidro (4) y Avenida de Murcia, todavía llamada Poco Trigo (5). AHMGR.

También fue rearbolada la zona y asfaltada con zahorra prensada para hacer frente al mayor tráfico que empezaba a experimentar la calle. En septiembre de 1926, cuando todavía estaba en pruebas Cervezas Alhambra, la Compañía General de Electricidad construyó aquí una caseta de transformación eléctrica, tanto para la industria como para el vecindario que hasta entonces no había tenido acceso a la luz.

El primer problema que se encontraron los promotores de Cervezas La Alhambra (el francés-catalán Carlos Bouvard y el vasco Antonio Knorr) fue los nombres que tenía la nueva calle, donde precisamente se iniciaba la carretera de Murcia: oficialmente se llamaba Poco Trigo; popularmente todo el mundo decía Cuesta de los Cerdos

El primer problema que se encontraron los promotores de Cervezas La Alhambra (el francés-catalán Carlos Bouvard y el vasco Antonio Knorr) fue los nombres que tenía la nueva calle, donde precisamente se iniciaba la carretera de Murcia: oficialmente se llamaba Poco Trigo; popularmente todo el mundo decía Cuesta de los Cerdos. Qué mal quedaban ambas para poner en las etiquetas futuras de su cerveza o en su dirección postal. Pidieron al Ayuntamiento una autorización para cambiar el nombre; la obtuvieron en el año 1928. Su dirección sería Carretera de El Fargue, número 1, o Avenida de Murcia. Así lo hacían constar en sus documentos.

El inconveniente fue que el Ayuntamiento no oficializó el asunto ni colocó las cerámicas en las esquinas. A efectos oficiales aquella calle continuó llamándose Calle Poco Trigo; toda la planimetría municipal y en sus expedientes figuraba así hasta finales de la década de los años cincuenta. El Callejón de Poco Trigo se dejó para la perpendicular a la entrada a la fábrica, que sigue con ese nombre.

Postal editada en 1964 tras la construcción de la nueva fábrica. ARCHIVO C. ALHAMBRA.

Un día decidió encargar unas cuantas placas y colocarlas en las calles que delimitaban su parcela: Avenida de Murcia por delante y Carretera de Pulianas por el costado. Con aquella medida los granadinos desecharon de su lenguaje, y de sus recuerdos, los nombres antiguos de Poco Trigo y Cuesta de los Cerdos

La solución a tanta confusión y con un nombre tan poco adecuado para una empresa del sector alimentación la adoptó Francisco Morales Linares al poco tiempo de ser nombrado director gerente de la compañía. Era, además, miembro de la Cámara de Comercio. Un día decidió encargar unas cuantas placas y colocarlas en las calles que delimitaban su parcela: Avenida de Murcia por delante y Carretera de Pulianas por el costado. Con aquella medida los granadinos desecharon de su lenguaje, y de sus recuerdos, los nombres antiguos de Poco Trigo y Cuesta de los Cerdos.

Tanto el presidente Carlos Bouvard como el director de fábrica Antonio Knorr habían decidido construir sus viviendas precisamente en la parcela de la fábrica. El presidente eligió la esquina de abajo, frente a la Ermita; allí estuvo hasta 1976-7 el chalé Madame Bouvard (apodo de su esposa María Virginia Burgeois Chaber). En la esquina de arriba de esa acera estuvo la casa de Antonio Knorr; fue demolida en 1963 para levantar la nueva sala de cocción.

El famoso pozo

El agua de las acequias y las albercas de riego eran utilizadas por el vecindario para aseo y animales, pero debían tener mucho cuidado si la bebían por el riesgo de enfermedades. El agua de boca preferida era la del pozo Poco Trigo. Su origen era seguramente de época musulmana, aunque no hay certeza de ello. Tiene una profundidad en vertical de aproximadamente 35 metros, con buena fábrica, más dos minas horizontales que se abren para captación de veneros.

Ese pozo fue precisamente el motivo por el que 'El Marranero' eligió el lugar para ubicar su mercado y posteriormente también la fábrica de Cervezas La Alhambra

Ese pozo fue precisamente el motivo por el que El Marranero eligió el lugar para ubicar su mercado y posteriormente también la fábrica de Cervezas La Alhambra. Recuérdese que al principio también funcionó como fábrica de barras de hielo. Necesitaba de mucha agua y Granada iba muy retrasada en la instalación de red de agua potable. Aunque el aforo del pozo siempre fue superior a las necesidades de la fábrica.

Las dos primeras calderas de cocimiento que hubo en la fábrica, alimentadas por carbón y leña. A. C. ALHAMBRA.

Los vecinos acudían tradicionalmente a servirse de agua al pozo Poco Trigo. Y lo continuaron haciendo después, cuando ya funcionaba la cervecera. Sus propietarios instalaron un grifo en la puerta que era una fuente pública más, de muchas más garantías que la mayoría de las que eran alimentadas por las acequias de la ciudad.

Tanto Cervezas Alhambra como los vecinos dejaron de utilizar el agua de Poco Trigo para elaborar sus cervezas, hielo y beber en casas cuando a final de la década de los años cincuenta ya llegó a esta zona un ramal de la red de aguas que instaló el Ayuntamiento

Tanto Cervezas Alhambra como los vecinos dejaron de utilizar el agua de Poco Trigo para elaborar sus cervezas, hielo y beber en casas cuando a final de la década de los años cincuenta ya llegó a esta zona un ramal de la red de aguas que instaló el Ayuntamiento. El pozo continúa existiendo, sellado, bajo la sala de filtrado de la cerveza. Todos sabemos que la cerveza de esta marca es una de las mejores de España, quizás debido a la calidad del agua de Granada; antes era de procedencia subterránea o quizás fósil, ahora llega a presión de la que suministra Emasagra por la red pública.

Tres primeros envases utilizados por Cervezas Alhambra: 1 litro, tercio y ¾. El de tercio fue utilizado como envase modelo (retocado en las inscripciones) cuando se lanzó la Reserva 1925 en el año 1998.
Uno de los últimos barriles de gruesa madera utilizados por Cervezas Alhambra en los años sesenta. Eran ensamblados y mantenidos por su propio carpintero.
Dos de las primeras etiquetas que llevaron las botellas de Cervezas La Alhambra. El Ayuntamiento le concedió permiso para colocar el escudo de la ciudad en ellas. En la segunda, el escudo ya fue sustituido por una granada. A. C. ALHAMBRA.

Las primeras cervezas Alhambra que bebieron nuestros abuelos del pozo Poco Trigo lo hicieron en barriles de gruesa madera para que no reventaran por la presión

Las primeras cervezas Alhambra que bebieron nuestros abuelos del pozo Poco Trigo lo hicieron en barriles de gruesa madera para que no reventaran por la presión. También en botellas verdes oscuro al principio, de un litro, tres cuartos y tercio, genéricas sin ningún tipo de grabación; posteriormente se fueron incorporando las grabadas con relieve y con etiqueta. Pocos años más tarde apareció el vidrio de color ámbar.

La primera vez que se bebió cerveza marca La Alhambra (segunda época) en Granada fue en noviembre de 1926, tras un año de construcción de la fábrica y adecentamiento de los dos almacenes que fueron de cerdos. El edificio núcleo de la fábrica actual es del año 1964.

Un barrio alrededor de la cervecera

La acera de los números pares de la Avenida de Murcia se fue conformando de manera coetánea a la fábrica. Pero a continuación de ella fueron naciendo manzanas en las décadas siguientes como consecuencia de la presión demográfica que experimentó la ciudad en los años previos a la guerra civil y posteriormente.

Ya en el año 1937 empezó a tomar forma el Cercado Bajo de Cartuja. Está limitado al Norte por la carretera de Alfacar y al Sur por la de Pulianas; al Oeste la cierra Cardenal Parrado. Además de viviendas, el Estado tuvo un cuartel que posteriormente fue cedido al Ayuntamiento para parque de Bomberos

Ya en el año 1937 empezó a tomar forma el Cercado Bajo de Cartuja. Está limitado al Norte por la carretera de Alfacar y al Sur por la de Pulianas; al Oeste la cierra Cardenal Parrado. Además de viviendas, el Estado tuvo un cuartel que posteriormente fue cedido al Ayuntamiento para parque de Bomberos. Colindante con el Mercado de Cerdos se encontraban un inmenso parral y la vaquería de El Merlo.

Las casas del Cercado Bajo de Cartuja todavía no han perdido el aspecto de pueblo con que fue concebido, con casas de una o dos plantas y patios interiores. Aunque casos puntuales ya empiezan a apuntar bloques de pisos que no encajan con la tipología original. Todavía el centro del barrio lo ocupa la coqueta y única plaza porticada con que cuenta Granada, la del Cardenal Cisneros.

También una cooperativa de empleados de la cervecera promovió (en 1971) un gran bloque de pisos modernos justo frente a la puerta de la fábrica, al inicio del Callejón Poco Trigo

Se trató de un barrio promovido desde esferas oficiales para alojar a 600 familias próximas al sindicato vertical. Al final, muchos trabajadores de Cervezas Alhambra acabaron habitándolas. También una cooperativa de empleados de la cervecera promovió (en 1971) un gran bloque de pisos modernos justo frente a la puerta de la fábrica, al inicio del Callejón Poco Trigo. Al otro lado de la carretera de Pulianas surgieron viviendas para caballeros mutilados (hoy derribadas y su solar reconvertido en jardín) y la urbanización Queipo de Llano.

Futbolistas del Granada C. F. tomándose una cerveza Alhambra en un descanso del partido.

Las edificaciones continuaron rellenando todos los solares que quedaban entre las carreteras de Alfacar y Jaén hasta agotar todos los espacios. Cerca nacieron los dos primeros campos de fútbol que tuvieron el Recreativo y el Granada C. F.: el de las Tablas y el viejo Los Cármenes.

Este extenso barrio, nacido de lo que era el vertedero municipal de basuras y un mercado de cerdos, se fue dignificando poco a poco en torno a la que es única fábrica de cervezas de España que sigue dentro de una ciudad

Este extenso barrio, nacido de lo que era el vertedero municipal de basuras y un mercado de cerdos, se fue dignificando poco a poco en torno a la que es la única fábrica de cervezas de España que sigue dentro de una ciudad. Su establecimiento propició la expansión de Granada por esa zona, hasta quedar completamente rodeada. También fue la zona elegida para trasladar la Facultad de Medicina y los nuevos hospitales de las décadas 1950-70. Hoy incluso se han apuntado un hotel de cuatro estrellas (Pierre&Vacances) a su lado e infinidad de apartamentos turísticos.

El único monumento histórico (¡además de la Milnoh!) de todo el barrio es la Ermita de San Isidro, levantada en 1651

El único monumento histórico (¡además de la Milnoh!) de todo el barrio es la Ermita de San Isidro, levantada en 1651. Dependió del distrito parroquial de San Ildefonso, aunque hoy ya tiene también la categoría de parroquia. Aunque algo lejos, también se puede considerar del barrio el Monasterio de la Cartuja, que da nombre a todos los contornos y caminos que se dirigen a ella. El otro que coronaba la Cuesta, el Cristo de la Yedra, fue demolido en los años sesenta.

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