Sócrates y el arte de aprender

'Alcanzarás buena reputación esforzándote en ser lo que quieres parecer'. Sócrates

0 Blog - Francis Fernández - 27/01/2019 - 00:40

El hambre y el frío son nuestra brújula moral

                  ''No se pueden alimentar hambrientos con estadísticas'. D. L. George

0 Blog - Francis Fernández - 20/01/2019 - 00:15

Ciencia y ética, ¿un matrimonio imposible?

'La ciencia se suicida cuando adopta un credo'. Thomas Henry Huxley

0 Blog - Francis Fernández - 13/01/2019 - 00:10
Detalle del tapiz de 'La adoración de los Magos' (1901), de Edward Burne-Jones y Morris and Co.

Carta a los Reyes Magos o cómo dejar de comportarnos como imbéciles en 2019

                                                             'He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo

0 Blog - Francis Fernández - 06/01/2019 - 00:10

Maquiavelo y las redes sociales

 ​'Todos ven lo que tú aparentas; pocos advierten lo que eres'. Nicolás Maquiavelo

0 Blog - Francis Fernández - 30/12/2018 - 01:50
'Sinfonía de rojos', de Susana Monay.

El arrepentimiento

'Es menester un gran idealismo para arrepentirse de verdad; singularmente para arrepentirse pronto'. Soren Kierkegaard

0 Blog - Francis Fernández - 23/12/2018 - 01:45
'En El Abismo Del Corazon', Heavy Square.

Pascal y los abismos del corazón humano

'El corazón tiene razones que la razón desconoce'. Blaise Pascal

0 Blog - Francis Fernández - 16/12/2018 - 00:10
Charle Chaplin, en 'El gran dictador' (1940).

La máquina de contar mentiras

'Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti'. Friedrich Nietzsche

0 Blog - Francis Fernández - 09/12/2018 - 01:00

El oficio de la política

'Un político piensa en la próxima elección, un estadista en la próxima generación'. James Clarke

0 Blog - Francis Fernández - 02/12/2018 - 00:25

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Francis Fernández

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Nací en Córdoba, hace ya alguna que otra década, esa antigua ciudad cuna de algún que otro filósofo recordado por combinar enseñanzas estoicas con el interés por los asuntos públicos. Quién sabe si su recuerdo influiría en las decisiones que terminarían por acotar mi libre albedrío. Compromiso por las causas públicas que consideré justas mezclado con un sano estoicismo, alimentado por la eterna sonrisa de la duda. Córdoba, esa ciudad donde aún resuenan los ecos de ése crisol de ortodoxia y heterodoxia que forjaría su carácter a lo largo de los siglos. Tras itinerar por diferentes tierras terminé por aposentarme en Granada, ciudad hermana en ese curioso mestizaje cultural e histórico. Granada, donde emprendería mis estudios de filosofía y aprendería que el filosofar no es tan sólo una vocación o un modo de ganarse la vida, sino la pérdida de una inocencia que nunca te será devuelta. Después de comprender que no terminaba de estar hecho para lo académico completé mis estudios con un Master de gestión cultural, comprendiendo que si las circunstancias me lo permitirían podría combinar el criticado sueño sofista de ganarme la vida filosofando, a la vez que disfrutando del placer de trabajar en algo que no sólo me resultaba placentero, sino que esperaba que se lo resultase a los demás, eso que llamamos cultura. Y ahí sigo en ese empeño, con mis altos y mis bajos, a la vez que intento cumplir otro sueño, y dedico las horas a trabajar en un pequeño libro de aforismos que nunca termina de estar listo. Pero ¿acaso no es lo maravilloso de filosofar o de vivir? Tal y como nos señala Louis Althusser en su atormentado libro de memorias “Incluso si la historia debe acabar. Si, el porvenir es largo.”