Deposita la basura a su hora
¿Qué ha hecho Granada para merecerlo?

Granada, capital del esperpento político

Opinión - Juan I. Pérez - Domingo, 2 de Febrero de 2020
El espectáculo en el que está instalado el gobierno municipal y las controvertidas decisiones de la Junta, sin paragón con el resto de provincias andaluzas, sitúan a Granada en la capital de esperpento político, ante la que asiste atónita la provincia.
Salón de plenos vacío.
P.V.M.
Salón de plenos vacío.

No existe provincia ni capital española que padezca el triste episodio inacabado que protagonizan sus dirigentes como en Granada, ante el estupor de la ciudadanía.

Por lo grotesco, parece un esperpento, pero alcanza el ridículo nacional, como una comedia mal escrita, con un final de momento dramático, porque es el pueblo granadino quien la sufre. Y amenazan con seguir para ofrecernos nuevas entregas

Por lo grotesco, parece un esperpento, pero alcanza el ridículo nacional, como una comedia mal escrita, con un final de momento dramático, porque es el pueblo granadino quien la sufre. Y amenazan con seguir para ofrecernos nuevas entregas.

Lo protagonizan PP y Ciudadanos, con tantas ganas de gobernar, en el Ayuntamiento de la capital y la Junta de Andalucía, que les ha podido el ansia, y no midieron bien la intensidad del cambio y hacia dónde conducirlo.

Ambos partidos, necesitados de la ultraderecha, aunque no quieran reconocerlo porque les va comiendo terreno, han demostrado por el momento, en muchos de los casos que afectan, anteponer intereses personales, puesto que incide decisivamente en la gestión las pésimas relaciones.

Un año y diez días de gobierno andaluz bipartito, con el necesario apoyo de Vox, y apenas 7 meses y 18 días, de gobierno también bipartito en el Ayuntamiento de Granada, e, igualmente, con el respaldo de la extrema derecha, han revelado una desconocida animadversión hacia Granada, en el caso de la Junta, y de incapacidad y hasta agotamiento para gestionar la ciudad, en el ámbito municipal, instalado en la peligrosa inestabilidad.

La animadversión de la nueva Junta

No se entiende la afrenta con Granada de la Junta de Andalucía -pendiente de no dejar rastro de la anterior etapa socialista, que hasta es capaz de gastar en cambiar el logotipo institucional, en la era del ahorro-.

Comenzó con la dimisión previa de la que iba a ser delegada de Justicia, de Cs, al desvelar este medio, que colaboró con el despacho de abogados que defendía a Tomás Olivo.

Y en el primer balance, en el último día de la campaña electoral de municipales y generales, ofrecen una rueda de prensa. Pero se dan cuenta de que la Junta Electoral, igual, por darse autobombo en campaña, les dice que es irregular. Y no informan en los habituales comunicados con fotos. Y así fue: la Junta Electoral le sancionó.

Una reforma educativa que conllevaba el cierre de colegios en el ámbito rural, cuando se trataba de luchar contra el despoblamiento, que contra viento impulsó un delegado, al que su consejero tardó en obligar a dimitir, y que aún no ha terminado de cerrar la puerta a la supresión de los centros. También lo intentaron impulsar a escondidas. Este medio lo desveló.

Es Granada la única provincia andaluza sin delegado de Educación, ante el problema con que aún se encuentra Ciudadanos de encontrar gente de su cuerda. Y preparada para asumir cargos de responsabilidad

Es Granada la única provincia andaluza sin delegado de Educación, ante el problema con que aún se encuentra Ciudadanos de encontrar gente de su cuerda. Y preparada para asumir cargos de responsabilidad.

Luego, el recorte de autonomía, con el cambio de modelo del Parque de las Ciencias de Granada, también contestada en la calle, y de nuevo con el consejero Imbroda y Juan Bravo, de Economía, como impulsores de un control desde Sevilla, que ante el descontento no saben si mantener o cambiar.

Y sin informar previamente, y como en secreto, -pero contado también en primicia por este diario-, la puntilla llegó con la supresión de la Escuela Andaluza de Salud Pública, por el interés de centralizar desde Sevilla su gestión con la creación de un Instituto Andaluz de Salud. Y eso, que el gobierno del cambio denigraba los chiringuitos.

Sobre Salud, una de las banderas que bien que pudieron aupar a la derecha a la Junta, tras la gestión socialista, sin atisbo de solución, con listas de espera interminables, en especialidades y atención primaria, que ha puesto de acuerdo a todos los sindicatos, incluidos los que apoyaban el cambio. Eso sí, inversión para extender la exclusividad a todos los médicos del sistema público que compatibilizan su trabajo en la privada.

Salón de plenos y sala de prensa de la Junta, vacíos. P.V.M.

Informa de una alerta cuando ya las pruebas en el hospital lo había descartado. Y la conversación privada entre el delegado de Salud y Familias, Indalecio Sánchez-Montesinos, con el médico Jesús Candel, donde le facilitaba más información que la suministrada a los medios, es para haber dimitido en cualquier otro lugar.

Más que cuestionable la gestión de comunicación del caso sospechoso, finalmente descartado, de coronavirus. Informa de una alerta cuando ya las pruebas en el hospital lo había descartado. Y la conversación privada entre el delegado de Salud y Familias, Indalecio Sánchez-Montesinos, con el médico Jesús Candel, donde le facilitaba más información que la suministrada a los medios, es para haber dimitido en cualquier otro lugar.

Nada que decir, mejor, de la crisis de la Listeria, ni tampoco del omeoprazol adulterado que causaba vello a bebés.

Dos presupuestos autonómicos ya, y ni una inversión de relieve para la provincia. Pero arreglos en carreteras. Y aun sin contar con el respaldo unánime de la ciudadanía, por los graves perjuicios medioambientales, parados el cierre del anillo o el descabellado teleférico a Sierra Nevada.

Lo que depende de la Junta de las canalizaciones de la presa de Rules, ahí que esperan.

Desconozo la parte proporcional que correspondería a la provincia, en el primer año, de los 600.000 puestos de trabajo prometidos para toda la Legislatura.

De Cultura, culpa también del Ayuntamiento, nada nuevo o relevante, y de aquello de la gestión granadina de Alhambra y Sierra Nevada...

El PTS parado, sin inversión dado que el montante se destina a pagar deudas y sin rastro del gran espacio escénico, que con tanta insistencia reclamó la derecha en el pasado.

Poco ha cambiado, con cambios en cargos atendiendo a criterios de partido o personales -la sobrina del presidente de la Junta en comunicación institucional y, preparados, porque habrá más sorpresas-.

Eso sí coincide PP y Ciudadanos en su escaso peso para ser influyentes en el gobierno andaluz.

Desgobierno municipal

La crisis del gobierno municipal, que aún perdura y lo que queda, arrancó antes, incluso, de constituirse. Como ya se sabe, una llamada del secretario general del PP, Teodoro García Egea, una hora y cincuenta minutos antes de la constitución del Ayuntamiento el 15 de junio a Sebastián Pérez, le obligaba a votar a Luis Salvador como alcalde.

Así que gracias a que PP y Cs trataron a Granada como cromos, la ciudad cuenta con el alcalde de una capital con el menor apoyo en las urnas de España, con cuatro concejales

Así que gracias a que PP y Cs trataron a Granada como cromos, la ciudad cuenta con el alcalde de una capital con el menor apoyo en las urnas de España, con cuatro concejales.

Antes Vox, imprescindible para que gobierne la derecha, no quiere a Sebastián Pérez de alcalde y se tiran dardos y más.

Aunque no se pactó por wasap, Sebastián Pérez se inventa el compromiso de la alternancia, al poco tiempo, lo que prende su final conocido.

El alcalde rehace hasta en tres ocasiones el decreto de reparto de competencias y deja a Lucía Garrido sin nada, aunque luego rectifica.

Sebastián Pérez acude a Madrid a exigir su alternancia y recibe el vacío.

Estalla en la inauguración del curso político en septiembre y amenaza con romper el pacto de gobierno, ante el estupor de su partido que le pide moderación, a lo que no hace caso.

Un día sí y otro también, la descoordinación se hace evidente y no termina de arrancar un gobierno atado desde dentro. La rueda de prensa prevista para loar los primeros cien días se suspende, minutos antes de la hora señalada, en plena tensión, no se sabe muy bien por qué.

Renuncian a un relevante certamen de padel, atado por el gobieno anterior, y tardaron en ponerse de acuerdo en varias áreas municipales par explicarlo.

El concejal Olivares decide no acogerse a un plan europeo de fomento de empleo. El PP lo quiere, luego, no. El alcalde se enfrenta con Olivares.

Sebastián Pérez, muy en su línea, critica en público y en privado al alcalde, con quien mantenía unas excelentes relaciones, unidos por el odio a socialistas y comunistas

Enfadado con Lucía Garrido por su carencia de competencias, también tensa el alcalde la relación con Olivares. Solo se fía ya de Huertas.

Sebastián Pérez, muy en su línea, critica en público y en privado al alcalde, con quien mantenía unas excelentes relaciones, unidos por el odio a socialistas y comunistas.

Como había exigido, pide ser Vicealcalde en el marco de la reforma del ROM. Vox se niega. La oposición lo ve un despilfarro innecesario y se queda aparcado.

Para entonces, comprobamos que al bipartito de derechas, con el apoyo de la extrema derecha, no le gustan los semáforos pintados con el arcoíris.

La aspiración a la Capital Cultural Europea para 2031 está más que paralizada, salvo reuniones inservibles con comparecencias obvias de responsables de instituciones culturales.

Han recortado deuda, esa losa que generó Torres Hurtado y el PP, pero siguen si estar al día con el pago a proveedores, que se asfixian.

Pero el año 2020 empezó mal, en la Plaza del Carmen. Se fue la luz -eso que le falta a la Zona Norte y no hacen nada por soluicionarlo-. Y nadie de los presentes pudo tomarse las uvas. Presagio de lo que se avecinaba.

La Ciudad del Rock es un recuerdo. Nada se sabe, aunque los grupos de Granada y solistas, lo siguen petando. Y anuncian un festival flamenco de relumbrón, para junio, pero se desconoce el programa al completo. Que sea un éxito, ojalá, el Milnoff.

Y ahora, ¿qué lleva hecho el gobierno municipal digno de destacar en este tiempo, más que peleas internas aireadas?

Por dignidad

Luis Salvador aún hoy mantiene como primer teniente de alcalde a Sebastián Pérez, como mano derecha, aunque le haya llamado mentiroso reiteradas veces, le haya acusado de maniobrar con Vox bajo cuerda y de deslegitimar el pacto municipal por asegurar que fue un intercambio de cromos. Que el partido de Ciudadanos está en descomposición y deshecho y el suyo que adolece de seriedad.

Dice Sebastián Pérez que sigue con todos sus cargos -Presidencia, Relaciones Institucionales y primer teniente de alcalde- pero sin Contratación, zaherido por la comisión del área que iba a presidir el Vox Onofre Miralles, quien finalmente lo rechazó, para asumirla Luis Salvador.

Pero sigue con Emasagra y su fundación.

Solo le queda por dignidad marcharse del Ayuntamiento, donde entró hace 22 años, y cuatro alcaldes -porque el partido le pidió el acta tras el caso Nazarí y no vivió la etapa de Cuenca- , es lo que quiere también el PP y sueña Luis Savaldor para empezar de cero en el Ayuntamiento sin la rémora que ya es un cadáver político.

Y prometen más.

Así que a las numerosas capitales que somos y esperamos ser, añadamos una: la capital del esperpento político. Con todos los honores.