Campaña Turismo 2026. Sueños que se viven
Este martes, en la Junta de Distrito Genil trasladaron sus primeras reivindicaciones y propuestas

Vecinos de Granada se unen en una coordinadora de barrios contra las talas y por una ciudad más habitable

Ciudadanía - Redacción El Independiente de Granada - Miércoles, 14 de Enero de 2026
Las últimas talas y la falta de participación en reformas como la de Cervantes han impulsado la Coordinadora de Barrios "Granada con Raíces". Te informamos.
Cartel rechazando la tala en la Avenida de Cervantes.
IndeGranada
Cartel rechazando la tala en la Avenida de Cervantes.

Vecinos y vecinas y asociaciones como Ecologistas en Acción han constituido la Coordinadora de Barrios "Granada con Raíces", que nace con el objetivo de "impulsar y crear un espacio de intercambio de información entre los distintos barrios, denunciar los problemas y atropellos que sufren, organizar el apoyo mutuo y coordinar propuestas para la mejora de la ciudad, para intentar que sea sostenible y habitable y que mejore la calidad de vida de su vecindario".

La reciente tala de chopos en la calle El Calar o el derribo de la Huerta de la Mariana han sido algunos de los detonantes que han animado a crear esta coordinadora, que denuncia las talas que se están llevando a cabo y exige más transparencia y planificación al gobierno local. 

El primer encuentro se celebró el pasado 9 de enero, con la participación de miembros y representantes de diversas asociaciones y colectivos de la ciudad, entre ellos vecinos y vecinas de Carretera de la Sierra, Cervantes, Bola de Oro, Castaño-Mirasierra, Realejo, Albaicín, Rosaleda, Chana, Beiro... y asociaciones como Ecologistas en Acción, con la idea de ir ampliando a otros barrios.

Los ejes centrales serán "proteger la identidad de los barrios, su naturalización, limitando el cemento, un turismo sostenible, creación de refugios climáticos, preservar y ampliar el arbolado, denunciando las talas masivas o las podas desproporcionadas, trabajar alegaciones y propuestas al nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), renaturalización de los ríos de la ciudad y la reclamación de mecanismos reales de participación donde la ciudadanía sea escuchada realmente".

Entre sus preocupaciones también se encuentra la "ausencia de una respuesta real y eficaz frente a los enormes problemas generados por la excesiva turistificación de los barrios históricos, tales como la gentrificación y expulsión de vecinos, la desaparición del comercio de proximidad, la suciedad, los ruidos o el colapso del transporte público".

Una de sus primeras acciones se llevó a cabo en la Junta de Distrito Genil este pasado martes. 

"Resulta inaceptable que se ejecuten actuaciones urbanísticas, ambientales o paisajísticas en los barrios sin informar previamente a la ciudadanía afectada. Actuar de este modo genera desconfianza, conflicto social y un rechazo vecinal plenamente justificado, como ha quedado demostrado recientemente"

Un portavoz de la coordinadora y de asociaciones vecinales resaltó que es "imprescindible abordar la falta de información y de transparencia" por parte del gobierno local. "Resulta inaceptable que se ejecuten actuaciones urbanísticas, ambientales o paisajísticas en los barrios sin informar previamente a la ciudadanía afectada. Actuar de este modo genera desconfianza, conflicto social y un rechazo vecinal plenamente justificado, como ha quedado demostrado recientemente", expuso durante su intervención.

"La secuencia correcta debería ser siempre la misma: detectar el problema, plantear soluciones, elaborar los informes técnicos, desarrollar el proyecto y, antes de ejecutarlo, informar de forma clara a vecinos y vecinas", agregó.

En ese sentido, exigió nuevamente "el acceso a los informes técnicos y urbanísticos relacionados con las actuaciones realizadas. Dichos informes fueron solicitados formalmente al Ayuntamiento en la denuncia inicial y, a día de hoy, no han sido facilitados".

En cuanto a las talas, consideró que los árboles "no se han eliminado por su mera existencia, sino como consecuencia directa de una mala planificación urbana, de ubicaciones inadecuadas y de una gestión deficiente durante años, especialmente en materia de podas. Se han plantado especies sin considerar su desarrollo futuro y se han aplicado podas agresivas o incorrectas que han debilitado los ejemplares, generando riesgos que posteriormente se han utilizado como justificación para su eliminación".

Por ello, en nombre de los vecinos y vecinas, trasladó que "no estamos ante un problema puntual, sino ante un fallo estructural del modelo de gestión urbana. La falta de coordinación entre urbanismo, infraestructuras y gestión ambiental tiene consecuencias evidentes: árboles mal ubicados, mal gestionados y finalmente talados. Este patrón se repite una y otra vez".

Y, en un contexto de cambio climático y de clima mediterráneo "cada vez más extremo", especialmente durante los meses de verano, "las decisiones urbanas no pueden seguir tomándose de forma fragmentada. Los criterios ambientales, paisajísticos y biológicos deben integrarse desde el inicio en el diseño urbano. Incorporarlos cuando el problema ya existe es tarde y supone un coste ambiental irreparable".

"Si no se corrige esta forma de proceder, dentro de 30 o 40 años volveremos a repetir exactamente los mismos errores, talando árboles por decisiones que nunca debieron adoptarse de este modo. Esto es lo que ha ocurrido en el entorno del río Genil, y de manera especialmente clara en la zona del Calar", advirtió el representante vecinal y de la nueva coordinadora de barrios.

Por ello, exigió que el planeamiento urbano incorpore de forma estructural estos criterios y avance hacia un modelo de ciudad "más verde, más saludable y alineado con los estándares europeos de sostenibilidad urbana".

En el caso concreto de la calle El Calar, trasló como solución técnica proponemos la utilización de especies arbóreas con buena adaptación al clima mediterráneo y que conformen dosel que mitigue las altas temperaturas y tenga buena capacidad de sombra. Creando nuevos alcorques o espacios ajardinados que alberguen árboles de futuro, con la implantación de suelos estructurales que mejoran los sistemas radiculares. Protegerles de la compactación y generan jardines de lluvia, capaces de recoger el agua. Algunas especies sugeridas son: almez, arce menor o morera sin fruto, entre otras. 

"El Genil no es un problema, es una oportunidad. Su cauce puede convertirse en un verdadero corredor verde urbano. La renaturalización del río, con arbolado bien planificado, zonas de sombra y espacios de estancia, permitiría reducir la temperatura urbana, mejorar la calidad ambiental y favorecer su uso ciudadano", resumió.

También pidió la recuperación de las zonas ajardinadas deterioradas en el entorno del río Genil y la calle del Calar, incorporando setos y arbolado de distintas alturas. Y la creación de refugios climáticos suficientes, ya que los actuales resultan claramente insuficientes, especialmente para personas mayores y colectivos vulnerables.

"·stas peticiones no buscan confrontación y no son caprichosos ideológicos. Son peticiones fundamentadas, necesarias y plenamente alineadas con los retos ambientales y urbanos actuales para avanzar hacia una ciudad mejor planificada, más habitable y preparada para el futuro, donde las decisiones urbanas se adopten con criterios ambientales, sociales, de largo plazo y cuente con la identidad de los barrios", resumió el portavoz vecinal.