Seamos ejemplares
Recuerda la protección del conjunto histórico

Oppidum Eléberis critica que la capital dé "carta blanca" para cubrir el pavimento tradicional del centro histórico con asfalto

Cultura - IndeGranada - Lunes, 19 de Octubre de 2020
La asociación Oppidum Eléberis recuerda que "solo conservando y realzando su patrimonio, Granada podrá conseguir ser Capital Cultural Europea 2031".
Pavimento cambiado en una vía del centro histórico.
Oppidum Eléberis
Pavimento cambiado en una vía del centro histórico.

La asociación por la protección y difusión del patrimonio histórico de Granada Oppidum Eléberis ha denunciado que una nueva ordenanza municipal "da carta blanca para soterrar el pavimento tradicional con asfalto en el Centro Histórico".

Según explica, la Comisión Municipal de Urbanismo y Obras Municipales, aprobó el pasado 16 de septiembre (B.O.P. 8/10/20), la Ordenanza municipal de condiciones de urbanización y actuaciones en espacios públicos en el ámbito del Área Centro," que consiste básicamente en otorgarse vía libre para sustituir el adoquín de sierra Elvira y otros tipos de empedrados tradicionales del Centro Histórico, enterrándolo bajo una capa de asfalto, que como se sabe es barato, sencillo y además favorece el tráfico rodado".

"Al revés de lo que se hace en otras ciudades europeas y españolas, donde se está conservando y recuperando su pavimento tradicional en sus cascos históricos, además de restringir y regular el tráfico rodado, en Granada se aprueba una ordenanza, que nos devulve al asfalto de los años sesenta y que que entra en contradicción con lo dispuesto en el Plan Especial Centro y Realejo (PEPRI CENTRO), de obligado cumplimiento, que solo permite el asfalto con carácter excepcional en calzadas de calles con mucha pendiente o zonas de borde del Centro Histórico".

Imágenes de pavimento deteriorado en distintos puntos del centro. Fotos: Oppidum Eléberis

El colectivo lamenta que "desde el Ayuntamiento no se acaba de aceptar que el Conjunto Histórico (Centro, Realejo, Albayzín, Alhambra y Sacromonte), está protegido como Bien de Interés Cultural (BIC), y que no son las ordenanzas municipales las que cambian la normativa legal, sino que es la ley, en este caso del patrimonio histórico, la que obliga a todos aquellos municipios que tengan inscritos y catalogados sus Centros Históricos, a adaptar su planeamiento urbanístico general o a redactar un Plan Especial de Protección del área afectada, insistiendo el legislador, que esta obligatoriedad no podrá excusarse en la preexistencia de otro planeamiento contradictorio con la protección".

Además, agrega, "su condición de BIC, implica que todo los elementos que está dentro de su ámbito delimitado gozan de la máxima protección, desde lo más monumental hasta lo más humilde, incluyendo jardines, esculturas, plazas y por supuesto su pavimento tradicional, porque lo que el legislador protege con su inscripción en el catálogo no es tal o cual edificio o elemento monumental, sino su conjunto como tal, que es lo que hay conservar y realzar".

Y por este motivo dice la legislación patrimonial, que las sustituciones, aunque sean parciales, serán excepcionales y justificadas, y siempre que mejoren el carácter ambiental del conjunto, apunta Oppidum Eléberis.

"Sin duda, al menos es nuestra opinión, que asfaltar el viario de la fachada del palacio de Bibataubín, como se ha hecho recientemente, no mejora ni realza el carácter del conjunto, sino más bien produce un impacto visual y ambiental en el entorno".

A juicio del colectivo, "lo que sorprende de esta ordenanza es que se base en criterios técnicos y constructivos de la Dirección Técnica de Obras y Mantenimiento, cuando desde esta asociación sabemos, porque lo tenemos escrito y firmado, que para la Dirección no existe el Bien de Interés Cultural, confunde mantenimiento con sustitución, argumenta que son costosas y difíciles y piensa que en el Conjunto Histórico, se puede intervenir como en cualquier otro municipio del área metropolitana. Sólamente hay que darse una vuelta por el centro para ver el caos de tipo de pavimento de sus calles, con parcheos por todas partes, dando una idea de improvisión y falta de planificación".

Con estas medidas, advierte, "Granada se aleja un poco más de la ansiada y merecida candidatura como Capital Cultural Europea 2031". Al respecto destaca que "igual que el suelo de un paisaje rural o natural condiciona y participa en la formación de éste, los pavimentos de las ciudades son una parte esencial de la construcción, constitución y evolución de su identidad, de su patrimonio y de las experiencias de quienes las habitan y visitan, los diferentes materiales, texturas, colores y modos de construcción llevan asociados connotaciones subjetivas que nos pertenecen y que contribuyen a la identificación de las ciudades".

"En los años 60 algunas de las calles de la ciudad histórica sufrieron graves alteraciones en su pavimento, especialmente las vías más amplias, soterrando su pavimento de granito bajo el asfalto, como un signo de modernidad, todo para el coche y por el coche, echándonos a los ciudadanos a las aceras y gracias"

"En los años 60 algunas de las calles de la ciudad histórica sufrieron graves alteraciones en su pavimento, especialmente las vías más amplias, soterrando su pavimento de granito bajo el asfalto, como un signo de modernidad, 'todo para el coche y por el coche', echándonos a los ciudadanos a las aceras y gracias. Ahora con esta ordenanza, se quiere completar el puzzle y asfaltar el resto del viario secundario, convirtiendo el cromatismo que le da su pavimento tradicional, en viarios grisáceos sin tono y sin melodía".

La asociación admite que "no siempre será posible o aconsejable su conservación integral, que los tiempos han cambiado y que en mucha ocasiones habrá que buscar soluciones para compatibilizar la conservación del pavimento con zonas de uso accesibles para todos los sectores de la población, pero nunca se debe aceptar sin más su desaparición de nuestras calles, ya que esto conllevaría una pérdida importante en su riqueza e indentidad".

Esta ordenanza, por afectar a un espacio protegido, en opinión de la asociación, "tendrá que contar con el visto bueno de la Delegación de Cultura y el informe favarable de la Comisión Provincial del Patrimonio Histórico, así que albergamos ciertas esperanzas que desde la administración competente, se rechace la ordenanza, la vez que se informe a los responsables municipales que el Centro Histórico es un Bien de Interés Cultural y que su pavimento tradicional, como todos los elementos que lo integran gozán de la máxima protección y que tal y como dice la legislación, sus actuaciones deben ir encaminadas a potenciar y realzarlo como BIC, a veces con soluciones imaginativas, pero nunca pueden regirse por la máxima de usar y tirar algo que nos ha sido legado y que tenemos la obligación de conservar y transmitir a las generaciones futuras".

"Granada tuvo el privilegio de ser la segunda ciudad española en ser declarada y protegida como Ciudad Artística en 1929, aunque a la vista está que le ha servido de poco, aunque algo se está avanzando".