El Marrón Más Caro del Mundo
Una conversación nada convencional con Alba Mateos y Rosanna Carnevale, impulsoras de 'Ùralita' y 'The Pixilated'

'Mujeres que salvan el Punk'

Cultura - IndeGranada - Sábado, 26 de Junio de 2021
Rosanna Carnevale y Alba Mateos son dos músicas, compositoras e impulsoras de los grupos emergentes ‘Pixilated’ y ‘Uralita’, respectivamente, que esta noche llevan la transgresión al Planta Baja. Esto es el resumen de una conversación con ellas, nada convencional, para que conozcas a las dos creadoras y a sus respectivas bandas. Que suban los decibelios.
Rosanna Carnevale, en primer plano, y Alba Mateos.
R.D.
Rosanna Carnevale, en primer plano, y Alba Mateos.

Una azotea en el barrio del Realejo, unos quintos de Alhambra, un tendedero compartido por el bloque de vecinos. Es el escenario idóneo para que dos mujeres hablen sobre música subversiva, feminismo, desmitificaciones del punk y de reivindicar a las referentes femeninas de este estilo musical, sobre el que versan infinidad de estereotipos, y que, tras una charla con ellas, podemos desmontar y asegurar que el punk no ha muerto.

Rosanna Carnevale, cantante, compositora y bajista de The Pixilated, es un ciclón. Cuando sale del estudio de grabación, a esta napolitana afincada en Granada desde hace dos décadas, donde estudió la doble licenciatura de Filología Hispánica e Inglesa, aún le queda tiempo para que le pasen infinidad de anécdotas que luego plasma en sus canciones

Esta noche lo demuestran en un concierto compartido de los The Pixilated y Uralita en la sala Planta Baja. Una actuación que se suspendió el pasado 9 de noviembre por la irrupción de la tercera ola del coronavirus. La pandemia lo paró todo, como se sabe, y a ambos grupos, les pilló justo cuando acababan de grabar un disco, por lo que apenas tuvieron promoción ni gira. Ahora es el momento de resarcirse y despegan con una puesta en escena a lo grande.

Rosanna Carnevale, cantante, compositora y bajista de The Pixilated, es un ciclón. Cuando sale del estudio de grabación, a esta napolitana afincada en Granada desde hace dos décadas, donde estudió la doble licenciatura de Filología Hispánica e Inglesa, aún le queda tiempo para que le pasen infinidad de anécdotas que luego plasma en sus canciones.

A Alba Mateos, pura calma eléctrica, le cuesta desenchufarse de su sintetizador. Su bagaje, un par de años de piano en el Conservatorio de Granada cuando tenía 8 años. Algo le quedó. A la hora de componer, sus letras no se pueden desvincular de su formación como licenciada en Psicología y apasionada del funcionamiento del cerebro. Si hay dudas, el segundo disco de Uralita lleva por nombre ‘Heminegligencia espacial’, un trastorno neurológico, que afecta a algunas personas con lesiones cerebrales, que no perciben la mitad de su cuerpo.

A Alba Mateos, pura calma eléctrica, le cuesta desenchufarse de su sintetizador. Su bagaje, un par de años de piano en el Conservatorio de Granada cuando tenía 8 años. Algo le quedó. A la hora de componer, sus letras no se pueden desvincular de su formación como licenciada en Psicología y apasionada del funcionamiento del cerebro

Dos generaciones distintas con el mismo fin

Dos generaciones distintas que comparten pasión por las y los grandes del punk y pospunk de los 80, como Parálisis Permanente, y que han creado sus propios grupos por motivos muy distintos, pero con el mismo fin, el de divertirse.

Uralita se creó en 2016 como un proyecto de Alba y Antonio Deshollinador, al que posteriormente se sumó Diego Adelantado. Ya tienen editados dos discos. Cada uno de los integrantes, como señala Alba, aporta un estilo, “Antonio viene del rock y el blues y Diego del punk más gamberro”, y ella confiesa que le encantan grupos poperos de chicas como los ‘Fresones rebeldes’. Rosanna se sorprende cuando le escucha y le espeta: “No tienen nada que ver con la música que haces, eres todo lo contrario, tú eres toda agresividad en el escenario”.

Rosanna recibió ‘la llamada’ de la música en 2017. Una trayectoria de solo cuatro años que comenzó cuando decidió aprender a tocar el bajo. Partía de cero y gracias al maestro, Alfonso Alcalá, descubrió todas las posibilidades del mástil de su instrumento.

Se cansó de hacer versiones de otros durante las clases, y en su arrebato, se puso a escribir una canción, un verano en Santander, en el que todo el mundo le decía, una y otra vez, que, para ser italiana, hablaba muy bien el español y el andaluz. De ahí nace ‘Italoandaluza’, su tema germinal incluido en el primer disco de Pixilated

Se cansó de hacer versiones de otros durante las clases, y en su arrebato, se puso a escribir una canción, un verano en Santander, en el que todo el mundo le decía, una y otra vez, que, para ser italiana, hablaba muy bien el español y el andaluz. De ahí nace ‘Italoandaluza’, su tema germinal incluido en el primer disco de Pixilated.

La intérprete sonríe cuando cuenta que “este tema resultó muy gracioso –un cierto éxito-” en su estreno en un taller de emprendimiento musical, uno de los tantos proyectos de la decapitada marca ‘Granada Ciudad del Rock’, de la ya no queda nada.

En este foro, en 2019, conoció a los chicos con los que forma la banda, Juanfra Dorador, al bajo; Sergio Gómez, baterista, y Álex Monroy, guitarra. Cada uno de ellos procedentes de distintas escuelas como el hardcore, metal o rock. Desde entonces, funden estilos y ensayan semanalmente en un local de la Vega. Acaban de grabar su segundo disco con la producción de Carlos Díaz, al que ambas halagan, ya que Uralita también ha creado su segundo disco con él, el primero, se lo autogestionaron.

¿Temerarias, insolentes, ilusorias, utópicas, despreocupadas, rebeldes? Ellas de por sí desmitifican todos los tópicos adjudicados al punk pero son preceptivas con los dogmas, quieren pasarlo bien cuando tocan

¿Temerarias, insolentes, ilusorias, utópicas, despreocupadas, rebeldes? Ellas de por sí desmitifican todos los tópicos adjudicados al punk pero son preceptivas con los dogmas, quieren pasarlo bien cuando tocan.

Para Alba, de 26 años, siguen vigente los conceptos, “me da igual” a la hora de buscar la máxima calidad sonora o “importa más el fondo que la forma”. Ella aboga por ser contestataria desde la música de otra forma: “Mi generación es muy reivindicativa en temas sociales y globales como el ecologismo o el feminismo, para mí la música es más hobby, yo muestro mi disconformidad con las injusticias desde otras vertientes de mi vida, como mi especialidad de Psicología”. “Yo solo quiero tomarme una cerveza después de tocar” porque antes del concierto ninguna de las dos beben, algo que suena muy poco punki.

Uralita.
The Pixelated.

Rosanna, de 42 años, a la que le fascina Siniestro Total, añade que, en su caso, “todas las denuncias o críticas a la sociedad las hace en clave de humor”. Define su arte como `punk situacional’ porque con un estilo muy sencillo, apenas dos acordes, y unas cuantas distorsiones, es el género que más se adapta a los mensajes que quiere exponer, eso sí, siempre con letras de rima fácil. “Yo quiero regalar una sonrisa con letras muy infantiles, en las que todo rima, todo, quiero regalar ingenuidad enmascarada en un estilo reivindicativo”.

O la falta de ‘empatía’ de los dentistas cuando no paran de hacer preguntas mientras “una está con la boca totalmente ocupada con un aspirador, y suena de fondo en la radio una canción de reggaetón”. O el ‘abuso’ de las lagartijas que entran en su casa por la terraza y se quedan a vivir con ella, sin pedir permiso. Y hasta ponen sus huevos

Así describe el ‘egoísmo’ en una canción en la que satiriza a la gente que, en los días de lluvia, aunque lleven paraguas, se aferran a pasar por debajo de los balcones sin pensar en que es el único espacio en el que los que no llevan protección se pueden mojar, -con mayor énfasis en las ‘señoras peluquetas’ que no quieren estropearse la melena al salir del salón de belleza-.

O la falta de ‘empatía’ de los dentistas cuando no paran de hacer preguntas mientras “una está con la boca totalmente ocupada con un aspirador, y suena de fondo en la radio una canción de reggaetón”. O el ‘abuso’ de las lagartijas que entran en su casa por la terraza y se quedan a vivir con ella, sin pedir permiso. Y hasta ponen sus huevos.

Feminismo y Punk

En sus canciones no hay letras explícitas sobre feminismo. “Ya hay mucha gente que lo hace”, indica la intérprete de Pixilated. Para Alba de Uralita, “el que haya mujeres en los grupos underground, ya es en sí un hecho feminista, la misma presencia es reivindicar”.

La charla se alarga, este tema es apasionante y empiezan a fluir contradicciones. Ambas apuntan a que en algún momento les han propuesto hacer un grupo solo de chicas y ninguna cree que sea algo estrictamente necesario. Incluso Alba declara que le parece curioso que “el grupo íntegramente femenino se considere como un género musical en sí mismo”.

No niegan que exista el falocentrismo en el mundo del punk, en el imaginario colectivo, chicos muy malotes que rompen guitarras y cantan canciones muy sucias. “La música representa lo que el mundo es, pasa en el punk y pasa en todo”, aclara la líder de Uralita quien añade que “el hecho es estar y que haya mujeres en estas formaciones debe de dejar de ser una sorpresa”.

Para Alba de Uralita, “el que haya mujeres en los grupos underground, ya es en sí un hecho feminista, la misma presencia es reivindicar”

Rosanna cree que para sacar adelante estos proyectos musicales hay que tener tiempo, “por fácil que sea este género, hay que dedicarle muchas horas de tu vida, que no dedicas a acicalar la casa, a cocinar o a pensar si quieres tener hijos, o no”. Pero al volver al tema -Feminismo y Punk-, piensa, y asevera: “Sí, se trata de crear desde la vulva y los ovarios”.

Las mujeres músicas trabajan arduamente para sacar un proyecto a la luz. Poco a poco, comienza a anochecer y se ahonda más en el tópico de cómo se siente una mujer en un mundo de hombres. Coinciden en que en su faceta de músicas no han sufrido el machismo, pero hay detalles más sutiles, que sí lo son, y cuando se escarba, aparecen.

“Está claro que hay una estructura social, implícita, que hace que las mujeres piensen que no pueden aspirar a tocar en una banda, que de alguna forma lo impide porque esperan otras expectativas para nosotras”, coinciden.

Para estas punkies, “hacer lo que hacen es feminista” y les molesta que “por ser mujer se espere que haya que hacerlo muy bien, ser la mejor, cuando son cuantiosos los grupos de integrantes masculinos mediocres”.

Y luego están los micromachismos, como que los técnicos planifiquen o comenten las incidencias con los chicos y no con ellas, y aquí entra ese mecanismo tan peligroso de justificar: “Lo harán porque soy más joven o porque llevo menos tiempo en la música”, señala Alba, que reconoce que la línea de la duda es muy fina.

Etiquetan también como micromachismo que nunca les han hecho una entrevista, al reconocer que es la primera vez que le solicitan una solo a ellas, como líderes de ambas formaciones. Para Rosanna, esta petición para participar en esta conversación incluso llegó a ser un conflicto interno, por pensar que sería mucho protagonismo para ella en detrimento de su grupo, al que adora.

Algunos mujeres referentes 

Rosanna procede de un pequeño pueblo del sur de Italia y nos da a conocer punkies de su tierra, como CCP o Caterine Caselli. Pero en la búsqueda de referentes y recomendaciones para escuchar, ambas coinciden en Kim Gordon, de los Sonic Youth, The Slits o The 5.6.7.8's.

Alba nos recomienda a Juanita y los Feos, Chiquita y chatarra, Peach Kelli Pop y Las Vulpes.

Por Raquel Durán.