Un grupo de investigadores de distintas universidades pide la Medalla de Andalucía a título póstumo para José Gibert por sus descubrimientos en Orce

Un grupo de personas vinculadas al mundo de la investigación está recabando apoyos para solicitar la Medalla de Andalucía a título póstumo para el paleontólogo José Gibert (1941-2007) por sus investigaciones en Orce.
Entre los proponentes hay catedráticos de universidad, algunos colaboradores y su hijo, Luis Gibert Beotas.
El objetivo es que "la Junta de Andalucía reconozca finalmente la labor realizada por el Dr. Gibert en Andalucía en pro del progreso de la ciencia, descubriendo en Orce los asentamientos humanos más antiguos de Europa, y proyectando a Orce y a Andalucía a nivel internacional como cuna de la Humanidad europea", explica la iniciativa.
- Enrique García Olivares (catedrático de Medicina, Universidad de Granada).
- José María Gallardo (médico y académico, Academia de Ciencias de Córdoba).
- Michael Walker (catedrático emérito de Antropología, Universidad de Murcia).
- JM. Mata Perelló (magister honoris causa, Univ. Politécnica de Catalunya y Creu de Sant Jordi, Generalitat de Catalunya, 2025).
- Jesús Torres (profesor titular de la Facultad de Medicina, Universidad de Granada).
- Carlos Sanz de Galdeano (Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra CSIC-Universidad de Granada).
- Víctor Costa (CSIC Granada IAA, fundador del Instituto de Astrofísica de Andalucía).
- Gary Scott (Berkeley Geochronology Center, Berkeley USA).
- Robert Martin (catedrático emérito, Universidad de Murray, USA).
- Juan Mota Poveda (catedrático de Botánica, Universidad de Almería).
- Martín Rodrigo Alharilla (profesor titular de Historia, Universitat Pompeu Fabra).
- Carles Ferràndez-Cañadell (profesor de Paelontología, Universidad de Barcelona).
- Francesc Ribot (paleoantropólogo, colaborador de José Gibert).
- Concha Borja (médico, colaboradora de Enrique García Olivares).
- Alfredo Iglesias (arqueólogo, colaborador de José Gibert).
- Florentina Sánchez (paleoantropóloga, colaboradora de José Gibert).
- María Lería Morillo (profesora de Bellas Artes, Universidad de Barcelona).
- Luis Gibert Beotas (profesor de Geología, Universidad de Barcelona).
Recuerdan que, en 1976, Gibert "vio la necesidad de desarrollar la investigación en paleontología del Cuaternario Ibérico para reevaluar la edad de la llegada del hombre a Europa". Para ello, propuso al doctor Crusafont, director del Instituto de Paleontología, una prospección a la Cuenca de Guadix-Baza, donde consideró que existe "el mejor registro sedimentario del Cuaternario y un gran potencial fosilífero". Después de planificar esa prospección por los sectores que presentaban mayores posibilidades para la localización de fósiles, descubrió el yacimiento de Venta Micena, probablemente el yacimiento del Pleistoceno inferior europeo "más rico y extenso jamás descrito en Europa". Durante 1982 organizó una campaña de excavaciones con un grupo de estudiantes de COU (Curso de Orientación Universitaria), e identificó un fragmento de cráneo que fue clasificado como humano. "Este hallazgo rompió el paradigma establecido, al proponer presencia humana en el Sur de Europa cerca de un millón de años antes de lo establecido. Este descubrimiento puso a Orce en el centro de atención de la paleontología humana mundial, y hasta el director general de la UNESCO en aquel período".
"Como todos los hallazgos revolucionarios, ese fósil generó una polémica que se inició al morir el Dr. Crusafont, la mayor autoridad en paleontología de vertebrados en España en aquellos tiempos y avalador de la humanidad del fósil", recuerda la solicitud, que subraya que "Gibert, lejos de rendirse ante la adversidad, y seguro de que el método científico es resolutivo, afrontó el problema desde una perspectiva pluridisciplinar, estableciendo colaboraciones con especialistas de la Universidad de Granada que le permitieron afrontar el problema desde diferentes perspectivas".
Gibert publicó y divulgó esas investigaciones en todo el mundo, dando a conocer Orce en multitu de países europeos, Israel y Canadá
"Los resultados fueron arrolladores, junto al polémico fósil aparecieron dos fragmentos de húmeros con anatomía humana, estudios paleoinmunológicos identificaron proteínas humanas en los fósiles cuestionados, además se describieron cráneos humanos infantiles actuales con la misma anatomía y se describieron evidencias de acción antrópica en el yacimiento"
"Los resultados fueron arrolladores, junto al polémico fósil aparecieron dos fragmentos de húmeros con anatomía humana, estudios paleoinmunológicos identificaron proteínas humanas en los fósiles cuestionados, además se describieron cráneos humanos infantiles actuales con la misma anatomía y se describieron evidencias de acción antrópica en el yacimiento". De forma paralela, añaden, "se identificaron nuevos yacimientos en Orce que aportaron nuevas evidencias de la actividad de esos homínidos junto a un fragmento de molar humano en Barranco León (más tarde aparecería un molar entero del mismo individuo)".
José Gibert divulgó y publicó esas investigaciones entre 1986 y 1993 en todo el mundo, "dando a conocer Orce en multitud de países europeos, Israel y Canadá". Ese ejercicio le permitió organizar un congreso internacional de paleontología humana en Orce en 1995, donde participaron más de 300 especialistas de 18 países, generándose "discusiones y debates fructíferos sobre las vías de colonización y las edades de las primeras ocupaciones humanas en Europa". "Orce es a partir de ese momento un lugar de referencia en el mundo de la prehistoria y paleontología humana y convierte Andalucía en la cuna de la humanidad europea", resaltan.
A partir de ese momento su carrera en Orce entra en "una etapa muy difícil, al ser apartado por la administración de los yacimientos descubiertos por él". Sin embargo, lejos de abandonar Orce, se propone resolver una de las cuestiones clave planteadas en el congreso: ¿cuál es la edad precisa de los yacimientos de Orce? Para ello, estableció colaboraciones fructíferas con investigadores estadounidenses que le permitieron resolver esta cuestión, utilizando técnicas de paleomagnetismo y bioestratigrafía. Los resultados de estos trabajos se publicaron en revistas internacionales en los años 2006 y 2007, confirmando que los yacimientos de Orce son los más antiguos con presencia humana de Europa. De forma paralela, siguió investigando en Cueva Victoria hasta su prematura muerte al finalizar la campaña de excavaciones en octubre de 2007.
Sus investigaciones, subrayan, "fueron reconocidas por grandes autoridades de la ciencia, como el profesor sudafricano P.V. Tobias, nominado en tres ocasiones al premio Nobel, el profesor Yves Coppens, codescubridor de Lucy, Gerald Lowenstein, conocido paleoinmunólogo de la universidad de San Francisco y Emiliano Aguirre, impulsor de las investigaciones en Atapuerca".
"Gracias a las investigaciones y perseverancia del Dr. Gibert, los homínidos más antiguos de Europa, con más de 1,3 millones de años, están en Andalucía", recuerdan los promotores de la iniciativa para añadir que "estos restos están asociados a fauna africana en Orce y Cueva Victoria y a una industria lítica que tiene similitud con la del Norte de África, lo que sugiere que se dio una dispersión de África hacia Europa, vía Andalucía, a través del estrecho de Gibraltar". La hipótesis de la presencia humana más antigua de Europa en Andalucía hace 1,3 millones de años, fue "provocadora y revolucionaria en 1982, estando hoy en día plenamente aceptada en los medios científicos y de divulgación". Sin duda, en otras circunstancias, José Gibert podría haber hecho mucho más, como él decía: “he dedicado demasiado tiempo a demostrar lo evidente y a solicitar permisos administrativos que nunca llegaron”.
Su figura humana, defienden, es "un ejemplo de científico honesto, perseverante, generoso con sus colaboradores, solidario y comprometido". Consciente de que el conocimiento que genera la investigación tiene que llegar a la sociedad, impulsó cursos de verano y conferencias anuales en Orce, así como la creación de un museo de paleontología en la localidad, explican.
"Su empeño por trabajar en Orce le llevó a pasar largas temporadas en la localidad, llegándose a empadronar en el municipio granadino en la etapa final de su vida. Su persona es querida y admirada por los vecinos de Orce, quienes le nombraron hijo adoptivo en 1986. Además, el centro de interpretación de los primeros europeos en Orce lleva su nombre y el ayuntamiento le dedicó el nombre de la avenida principal del pueblo".
Sus descubrimientos en Orce y su estudio y divulgación a nivel internacional, defendiéndolos con argumentos sólidos durante 25 años, son un ejemplo de "perseverancia, coherencia y actitud ética que favorece el desarrollo de la ciencia".
Sin duda, enfatizan, "la paleontología humana y el conocimiento del paleolítico inferior en Andalucía y España y los estudios sobre el Cuaternario fueron enormemente impulsados gracias a la labor de José Gibert".
La actitud de José Gibert fue la de un científico vocacional y valiente, deseoso de resolver dudas sobre nuestros orígenes, dispuesto a defender sin prejuicios la información que los hallazgos revelaban por muy provocadora que fuese. La Paleontología Humana en España fue enormemente beneficiada por su labor, esfuerzo y profesionalidad, mereciendo por ello ser reconocida su figura humana".
Un reconocimiento "justo y merecido" que supondrá "un impulso para el pueblo de Orce"
"Los solicitantes conocemos de primera mano la trayectoria profesional de José Gibert y las dificultades que tuvo para desarrollar su trabajo con normalidad. Ante la opinión desfavorable que se dio al romper el paradigma que indicaba que la presencia humana en Europa tenía tan solo 500.000 años, cualquiera habría desistido del reto de defender la presencia humana en Orce, así lo hicieron algunos de sus compañeros y colaboradores. Gracias a José Gibert, Orce es conocido hoy en el mundo, y mantiene una posición fundamental para entender la llegada del hombre a Europa. Por todo esto, nos vemos en la obligación de solicitar a la Junta de Andalucía que sea reconocido su trabajo, tanto por sus aportaciones científicas como por la promoción de Andalucía. Este reconocimiento, no solo es justo y merecido, sino que supondrá un impulso para el pueblo de Orce, al hacerse un reconocimiento explícito de la relevancia de los hallazgos allí descubiertos".
































