Ecologistas en Acción reclama la recuperación urgente del río Velillos "ante la gravedad de los vertidos de aguas residuales"

La Asociación Moclín Sostenible, miembro de Ecologistas en Acción, denuncia que el río Velillos, con caudal permanente, vida silvestre y un alto valor social y paisajístico, "está siendo degradado hasta el límite de lo irreversible. Vertidos continuos de aguas fecales sin depurar, contaminación agrícola y abandono institucional están llevando al colapso ecológico a uno de los ríos más valiosos, con graves consecuencias para el medio ambiente, la salud pública y la calidad de vida de la población", explica Ecologistas en una nota de prensa.
La Federación Provincial de Ecologistas en Acción de Granada continúa con la campaña “No queremos más vertidos, ni en los mares ni en los ríos”, iniciada este verano tras los graves episodios de contaminación detectados tanto en la costa granadina como en numerosos ríos de la provincia. Uno de los casos más preocupantes es el del río Velillos, cuya situación ambiental se encuentra "al borde del colapso".
El río Velillos, también conocido como río Frailes por su nacimiento en la localidad jienense del mismo nombre, recorre unos 30 kilómetros, aproximadamente la mitad de ellos por el término municipal de Moclín. Es un río de caudal permanente, muy conocido por senderistas y visitantes que realizan la ruta del Gollizno y cruzan su emblemático puente colgante en el desfiladero de la Hoz. Finalmente, desemboca en el río Cubillas, uno de los principales afluentes del Genil.
El Velillos constituye un patrimonio natural de enorme valor, con riberas arboladas de álamos, chopos, mimbreras y fresnos, una rica fauna de anfibios, reptiles y aves —como el martín pescador, la lavandera o el carbonero común— y un sistema tradicional de acequias que permite el riego de numerosas huertas. Además, es un elemento esencial para la calidad de vida de las poblaciones ribereñas.
Sin embargo, "el río sufre desde hace años un grave proceso de degradación ambiental, provocado por múltiples agresiones", dice Ecologistas, entre las cuales destaca las siguientes:
- Vertidos continuos de aguas fecales sin depurar a lo largo de todo su recorrido. En la pedanía de Olivares (Moclín), con 853 habitantes, existen alrededor de treinta tubos que vierten directamente al río desde los barrios.
- Vertidos incontrolados de distinto origen.
- Ocupación y deforestación de afluentes y del dominio público hidráulico.
- Prácticas de agricultura intensiva y agresiva.
- Introducción de especies invasoras como el cangrejo americano (Procambarus clarkii), portador de la afanomicosis, que ha provocado la desaparición del cangrejo autóctono (Austropotamobius pallipes).
- Sobreexplotación de los recursos hídricos.
Como consecuencia directa, las aguas del río "están contaminadas", afirma el colectivo. En 2022, la Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera de la Junta de Andalucía detectó la bacteria Ralstonia solanacearum en acequias alimentadas por aguas del Velillos, lo que obligó a prohibir durante cuatro años el riego de cultivos de solanáceas como patatas, tomates o berenjenas. Paralelamente, se ha producido la desaparición progresiva de fauna y flora, incluyendo peces y aves emblemáticas como el martín pescador.
Ecologistas en Acción exige el fin inmediato de los vertidos de aguas residuales sin depurar y recuerda la responsabilidad de las distintas Administraciones. La Junta de Andalucía "debe ejecutar de forma urgente el proyecto de depuradora para Olivares y Tiena, pendiente desde 2010, en los terrenos ya ofrecidos por el Ayuntamiento", estima Ecologistas. Mientras que al Ayuntamiento de Moclín "le corresponde la limpieza de los tramos urbanos del río y la conexión a la futura depuradora". Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir "debe iniciar sin demora las labores de limpieza fuera de los núcleos urbanos".
El colectivo recuerda además que los municipios pagan importantes cánones por verter aguas sin depurar. Solo Moclín ha abonado desde 2018 un total de 584.000 euros, con pagos anuales de entre 40.000 y 120.000 euros. “Mientras el río sigue contaminado, la ciudadanía paga dos veces: con dinero público y con una pésima calidad de vida”, denuncian.
La urgencia de actuar se ve reforzada por la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 18 de diciembre de 2025, que declara que España incumple la normativa comunitaria sobre depuración de aguas residuales en numerosas aglomeraciones, entre ellas la del sistema Genil-Cubillas, al que pertenece el río Velillos. Aunque la sentencia no es aún condenatoria, se prevén sanciones económicas muy elevadas si no se adoptan medidas correctoras.
En 2017 se advirtió de que la situación del río Velillos podía derivar en un problema de salud pública, debido a los malos olores, la proliferación de insectos y roedores y la pérdida de biodiversidad. Izquierda Unida ya denunció ese año vertidos de aguas fecales.
Por todo ello, "podemos concluir que la recuperación del río Velillos es urgente e inaplazable. Aunque la restauración ecológica requerirá tiempo, los beneficios sobre la salud, el bienestar y la calidad de vida de la población serían inmediatos. Hay que empezar ahora a tomarse en serio la defensa de este río", finaliza Ecologistas en Acción.




































