Señala a catorce directivos, entre ellos a Martín Blanco, que dirigía entonces los servicios generales

Candel denuncia ante la Fiscalía 'amaños' del SAS que beneficiaron a clínicas privadas

Ciudadanía - M.Andrade - Miércoles, 7 de Junio de 2017
La primera denuncia de la asociación Justicia por la Sanidad pide investigar presuntos delitos de malversación de caudales públicos, cohecho, prevaricación y falsedad en documentos públicos en .
Candel y Espigares a las puertas de la Fiscalía.
IndeGranada
Candel y Espigares a las puertas de la Fiscalía.

El doctor Jesús Candel ha formalizado este miércoles la primera denuncia de la asociación Justicia por la Sanidad que ha impulsado para denunciar irregularidades en el sistema sanitario y de la que es presidente. Lo ha hecho ante la Fiscalía Provincial de Granada acompañado por otros responsables del colectivo -su vicepresidenta, María José Espigares, enfermera de profesión, y el secretario en funciones, el doctor Antonio Higueras-, además de un grupo de incondicionales que apoya sus iniciativas.

La denuncia traslada supuestos amaños del SAS para aliviar las listas de espera que terminaron beneficiando a clínicas privadas. Entre los hechos que se relatan en la denuncia se asegura que, pese a los conciertos suscritos con esos centros, que comprometían a estos a hacerse cargo de las operaciones, estas finalmente se realizaban en quirófanos de hospitales públicos. De esta manera, según los hechos denunciados, Salud pagaba por unos servicios que al final terminaba asumiendo con sus recursos. 

La documentación recopilada y traslada a la Fiscalía señala a un total de catorce directivos del Hospital Virgen de las Nieves por su presunta relación con estas presuntas irregularidades, entre ellos Martín Blanco, el exviceconsejero de Salud que era en ese momento director de Servicios Generales y del área Económica-Administrativa del centro hospitalario.

Las irregularidades que detalla la documentación se habrían cometido entre 2008 y 2011. El objetivo de los conciertos, "de dudosa legalidad", suscritos por el SAS con las clínicas San Rafael, La Inmaculada y La Salud era aliviar las listas de espera, coincidiendo, como ha señalado Candel, con las denuncias por maquillar esas listas que comenzaron a salir a la luz pública. 

'Los centros con los que se firmaron conciertos no reunían los requisitos'

"La necesidad de estos conciertos obedece a la insuficiencia de medios propios para atender la demanda y garantizar los plazos de respuesta asistencial quirúrgica (la normativa y el Manual de Procedimiento Administrativo para la Gestión de la Demanda Quirúrgica del Servicio Andaluz de Salud. Los mismos establecen que los pacientes cuya inscripción esté sujeta a la garantía de plazos no podrán ser asignados a un centro concertado transcurridos los tiempos de garantía -días en lista de espera- superiores a los 90 días naturales", expone la denuncia para agregar: "Los conciertos se realizaron -contraviniendo el ordenamiento legal vigente- con centros privados que no reunían los requisitos para poder firmar estos acuerdos con la Administración, circunstancia que sobradamente conocían aquellos que intervinieron en su formalización". 

Pese a pagar por esos conciertos, las operaciones finalmente se habrían hecho en quirófanos públicos, utilizando material, equipos y personal, excepto el facultativo. En este sentido detalla el convenio firmado con el Hospital de San Rafael, que "carecía de quirófanos hasta marzo de 2011", un dato que la asociación corrobora con la documentación aportada.

Documentación aportada por "gente valiente"



Candel ha llamado la atención sobre el hecho de que la fusión comienza a gestarse en este periodo de tiempo en el que se registran los hechos denunciados, que tuvieron como protagonistas a los profesionales que la impulsaron. 

El médico, que ha sido recibido con gritos de aliento por un grupo de ciudadanos que le acompaña en sus iniciativas, ha asegurado que esta denuncia ha sido posible gracias a la información y las pruebas que está aportando "gente valiente" y ha confiado en que la investigación de la Fiscalía permitirá exigir responsabilidades por estas irregularidades.

"Según los registros internos del Hospital, en el periodo que va desde octubre de 2008 a junio de 2011, fueron dados de baja de la lista de espera del Servicio de Traumatología por intervención en centros privados concertados 1.788 pacientes, de los cuales 1.412 fueron derivados al Hospital San Rafael. El coste que ha supuesto tal derivación al Hospital Universitario Virgen de las Nieves ha sido de más de tres millones de euros". 

"El Hospital San Rafael está homologado como hospital de media y larga estancia (no como hospital médico-quirúrgico), y en aquel no momento no disponía de quirófanos, por lo que tanto las intervenciones como los ingresos de los pacientes, no obstante la derivación, se hacían en el Hospital de San Juan de Dios, centro dependiente del Hospital Virgen de las Nieves". 

De esta manera -agrega la denuncia-, "el Hospital Virgen de las Nieves pagaba al Hospital San Rafael por realizar operaciones, cuando éste no tenía los medios para ello. El negocio beneficiaba enormemente a la entidad privada en perjuicio del patrimonio de los ciudadanos: El Hospital Virgen de las Nieves ponía los quirófanos, el material, las enfermeras, y los pacientes, y el Hospital San Rafael cobraba por poner a disposición del SAS sus cirujanos y anestesistas". 

Aporta la asociación albaranes de la empresa Zimmer, proveedor habitual de prótesis, que señalan como destinatario el Hospital San Rafael, pero el número de cliente al que se cargaba la factura era el del Virgen de las Nieves, "lo que determina que el hospital público pagaba dos veces las mismas prótesis". 

"En definitiva, el Hospital remitía pacientes a una clínica privada, por los cuales ésta era retribuida, quienes sin embargo terminaban siendo atendidos en un centro del propio Hospital cedente con sus instalaciones, material, equipos y personal, excepto el facultativo". San Rafael "cobró por un servicio que nunca prestó", indica Justicia por la Sanidad que precisa que está por determinar cuántos casos fueron "desviados de vuelta" al SAS.

El 'modus operandi' -según relata la denuncia- era el siguiente: "El director médico de la Clínica San Rafael, y su director gerente acudían a diario al archivo de historias clínicas del Hospital San Juan de Dios a recoger los historiales de los pacientes de lista de espera y los llevaban a la clínica, donde tranquilamente escogían aquellos que les resultaban a priori más sencillos y fáciles de intervenir. Los que podrían suponer alguna complicación los rechazaban y devolvían sus historias al archivo.

Una administrativa de la Clínica San Rafael llamaba entonces por teléfono a los pacientes seleccionados del listado que les facilitaba el director médico y el director gerente antes mencionados. A diario pasaba junto los pacientes que se iban a operar por la tarde por el servicio admisión del Hospital San Juan de Dios con los pacientes y sus historiales para formalizar su ingreso. El ingreso y alta de estos pacientes lo efectuaba el personal del SAS. 

En un principio solo se hacían intervenciones de alta precoz. Más tarde también efectuaron operaciones de prótesis de rodillas que requerían mayor tiempo de hospitalización. Para estos se habilitaron unas camas en la segunda planta del Hospital San Juan de Dios. 

Los enfrentamientos entre el personal de enfermería del Hospital y de la Clínica eran constantes, por cuanto estos últimos utilizaban y se apropiaban de material del Hospital para atender a estos pacientes por los que la Clínica San Rafael estaba cobrando"

Señala también supuestas incompatibilidades de los médicos.

La Asociación cree que los conciertos se han mantenido hasta la actualidad, si bien solo aporta documentación hasta 2011.

Entre esos documentos figuran registros de ingresos y altas del Hospital Virgen de las Nieves; dietarios y partes de quirófano con el logotipo de la Clínica de San Rafael; los albaranes de la empresa Zimmer citados; registro histórico de Gestión de Demanda Quirúrgica, entre otros.