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Los 432 vendedores de la ONCE en Granada regresan a las calles el 15 de junio

Ciudadanía - IndeGranada - Viernes, 5 de Junio de 2020
María José Soldado vende en un quiosco de la calle Palencia.
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María José Soldado vende en un quiosco de la calle Palencia.

Los vendedores de la ONCE de Granada regresarán a la venta en las calles el próximo día 15. La red de ventas de la Organización Nacional de Ciegos está integrada por 432 trabajadores en la provincia. Todos ellos aguardan con máxima expectación su vuelta a sus habituales puntos venta “para devolver la ilusión a los granadinos en el momento que más lo necesitan”, según dice el director de la ONCE en Granada, Alberto Morillas. 

En Granada la ONCE cuenta con 134 vendedores en la capital y otros 298 en el resto de la provincia que suman un total de 432 vendedores. El 34% de ellos son ciegos o con discapacidad visual grave y afiliados a la ONCE, y el resto con otras discapacidades distintas a la ceguera. Del total de vendedores granadinos, 259 venden en municipios de menos de 25.000 habitantes, 81 trabajan en poblaciones menores de 5.000 habitantes, 81 realizan rutas que comprenden varias localidades, y 23 lo hacen en grandes superficies comerciales de grandes ciudades. De los 110 quioscos que la ONCE tiene en la provincia, 66 se encuentran en la capital. 

“La nueva normalidad no volverá a nuestros pueblos y ciudades hasta que no veamos a los vendedores de la ONCE ubicados en sus puestos de trabajo en nuestras calles y plazas. Esa será la mejor imagen y la mejor expresión de que todo ha vuelto a empezar”, destaca el director de la Organización en Granada. 

“Hay muchas ganas de vernos”

María José Soldado, ciega total, es vendedora de la ONCE desde 2005 y vende en un quiosco ubicado en la calle Palencia en el Zaidín. “El quiosco es una barrera de protección y de seguridad para todos -se adelanta a decir-. Aunque se extremen las medidas de higiene que nos pongan, es la mayor garantía y tranquilidad para los clientes”.

Soldado, que apenas ha salido de su domicilio durante el confinamiento, aguarda con paciencia la espera del día 15, primer día de venta. “Estoy con la esperanza de que esto iba a pasar poco a poco y que íbamos a volver con más fuerza. No creo que la vuelta vaya a ser difícil porque tengo una clientela muy amable y en la calle hay muchas ganas de vernos. Y la ilusión de comprar todos los días el cupón en un barrio donde hay clientes de diario está ahí, forma parte de su rutina de todos los días. Y nosotros estamos con muchas ganas también de dar premios pronto, que lo necesitamos todos, y en estos tiempos más”, señala.

Juan José Ruiz, afiliado a la ONCE desde 1986, es vendedor desde 1991 y vende en el centro comercial Alcampo de Motril por las mañanas y en la placeta de Las Palmeras, por las tardes. Acostumbrado a trabajar todos los días en la calle durante más de 30 años, reconoce que el confinamiento lo ha llevado “muy mal”. “Desesperadito perdido. Es que la calle es mi rutina –explica-. Todos los días estoy en contacto con la gente, unos te calientan la cabeza y con otros te hartas de reír. Todavía no me lo creo que vaya a empezar a trabajar el 15”, dice entusiasmado. Ruiz asegura que “las cosas saldrán bien”. Él, desde luego, está muy motivado para retomar la venta, aunque reconoce “un poquito de recelo por lo que se nos ha venido encima” y teme que costará recuperar la normalidad como se conocía antes de la pandemia. “A lo mejor me equivoco, porque poniéndose uno en lo malo sale lo bueno, como decía mi padre. Pero yo desde luego estoy con mucha ilusión y cada día con más ganas de volver, es una alegría”, concluye.
Andrés Paulo Boira, afiliado a la ONCE y vendedor desde 2015, vende tres días en la plaza mayor de Huéscar y dos en el mercado. “Los primeros días estuve bastante regular y muy desubicado sin saber lo que se nos venía, luego empecé a mantener una rutina deportiva y a organizar el día a día, con salidas una vez por semana para hacer los recados de casa y gimnasio por las tardes”, explica. Boira hace el circuito nacional de esquí alpino desde los quince años y ha participado en dos paralimpiadas de invierno, las de Torino 2006 y Vancouver 2010. “La verdad es que tengo mucha ilusión y mucho nervio de cómo afrontar ahora el día a día en la calle –reconoce-. Es el mismo trabajo, pero con una forma de vender diferente, sobre todo por el condicionante de la distancia, porque los días en la plaza con el expositor, hay roce y la venta es más cariñosa que en un kisoco, más de tú a tú, y quizá en los primeros días haya personas reacias, pero estoy seguro que pronto recuperaremos la vida normal”. Ya con la cuenta atrás hacia el día 15, Andrés se declara nervioso, “con el nervio –dice-, de cómo va a afrontar la gente la calle, pero estoy seguro que tienen mucha ilusión y muchas ganas de que volvamos, y más ilusión todavía por la cantidad de personas que se encuentran en una situación delicada por el paro y sin trabajo”.

Seguridad e higiene

El lunes 15 de junio se celebrará el primer sorteo de diario, después de tres meses sin actividad comercial por el estado de alarma impuesto por la crisis del Covid-19, y los vendedores podrán ofrecer ya a sus clientes todos los productos de juego social de la ONCE. La primera semana de la vuelta a la normalidad en la red de ventas de la ONCE concluirá con la celebración del Sorteo Extraordinario del Día del Padre, el domingo 21 de junio, que fue también pospuesto debido a la declaración del estado de alarma.

Este regreso se realiza en función de la normativa vigente del proceso de desescalada aprobada por las autoridades y, muy especialmente, una vez que se han garantizado las medidas de seguridad para los vendedores de Granada  y sus clientes, mediante la debida información y la puesta a disposición del material necesario, al igual que para el resto de trabajadores de la Organización.

En las últimas semanas, la ONCE ha intensificado el trabajo de formación para abordar la nueva realidad de las ventas en relación con los clientes, gestión de productos, higiene y pagos. Los vendedores contarán con guantes, mascarillas, pantallas protectoras, solución hidroalcohólica, y cuanta dotación más sea precisa. En estos días previos, la ONCE está acometiendo también labores de limpieza de todas las oficinas e instalaciones, así como al acondicionamiento de los quioscos ubicados en el espacio público o en otros lugares de venta.

“Todo será distinto para volver a ser iguales”, concluye el director de la ONCE en Granada. “Volvemos con muchas ganas y con mucha ilusión, y sobre todo con todas las medidas de seguridad para nuestros vendedores y nuestros clientes, que son la principal garantía para adaptarnos a este nuevo tiempo que se nos abre a todos – afirma Alberto Morillas-. Y dispuestos a ser más que nunca  los centinelas de la ilusión en nuestras calles”.