Piropos poéticos

'España va bien, Andalucía no tanto'

Blog - Sacando punta - Ignacio Henares - Viernes, 20 de Enero de 2023
Pedro Sánchez y Juan Manuel Moreno en un encuentro en Moncloa.
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Pedro Sánchez y Juan Manuel Moreno en un encuentro en Moncloa.

El inefable José María Aznar, primer espada de la polarización política y del ultraliberalismo en nuestro país, acuñó la expresión “España va bien” con la que quería resaltar los buenos datos macroeconómicos de nuestro país, allá por la etapa de la burbuja inmobiliaria y las privatizaciones de grandes empresas estratégicas a los ‘compas’ de pupitre. Era una forma de ensalzar su egolatría pero en parte también la consecuencia necesaria de haberse pasado de frenada con el antipatriotismo desarrollado en su etapa de jefe de la oposición (destructiva), en la que se había devaluado la imagen española a base de tanto machaque contra el gobierno anterior (y las instituciones). Le tocaba contrarrestar el daño producido y había que levantar el ánimo, y la marca después de haberla convertido en felpudo.

Una estrategia parecida está practicando desde hace cuatro años desde la oposición, antes con Casado, y ahora con Feijóo. Consiste en no importarle que su comportamiento pueda provocar el descrédito ni siquiera el declive del país, rememorando aquello de “dejad que España se hunda, ya la levantaremos nosotros, si sirve para echar a los socialistas del gobierno”. No me estoy inventando esta frase, son palabras que fueron dichas en 2011, (primero negadas, pero luego forzado a reconocerlas), por Cristóbal Montoro, que aunque parezca físicamente el doble de Gollum, el de “El Señor de los Anillos”, fue ministro con Rajoy.

"Ni siquiera durante la pandemia del covid 19 ni con la guerra de Ucrania ha variado la derecha su manera de hacer oposición sin importarles que esa estrategia dirigida contra el adversario político pueda salpicar a los ciudadanos, cosa que no parece importarles ni a los estrategas ni a muchos de los que compran el relato “del cuánto peor, mejor” y lo avalan con su voto, muchos no siendo conscientes, tal vez, de que están escupiendo hacia arriba"

Ni siquiera durante la pandemia del covid 19 ni con la guerra de Ucrania ha variado la derecha su manera de hacer oposición sin importarles que esa estrategia dirigida contra el adversario político pueda salpicar a los ciudadanos, cosa que no parece importarles ni a los estrategas ni a muchos de los que compran el relato “del cuánto peor, mejor” y lo avalan con su voto, muchos no siendo conscientes, tal vez, de que están escupiendo hacia arriba.

La segunda cuestión derivada de meterse en este barullo es que puesta la directa, cogida la carrerilla, no importa la verdad; si los datos no acompañan, se falsean, se cuestionan o se inventan otros. Así está ocurriendo con el Partido Popular que se niega a reconocer que España lidera el crecimiento económico mundial a pesar de que los números cantan. Si con Aznar las cifras comparativas con los países de nuestro entorno le llevaban a ese vanaglorioso “España va bien”, ahora, con mayores dificultades e inconvenientes, el gobierno de Sánchez podría entonar el “España va superbien”. Podría incluso expresarse en inglés “Spain is going super well”, dado el liderazgo internacional que está adquiriendo el presidente del gobierno español, el más reciente estos días con su aplaudido discurso en el Foro Económico Mundial de Davos.

Y es que, aunque le duela al PP, que había puesto casi todos los huevos de su alternativa en la cuestión económica, (siempre les quedará ETA, el independentismo y Venezuela), lo cierto y verdad es que España tiene en estos momentos el cuarto mejor rendimiento económico mundial y está a la cabeza de la Unión Europea. La economía española creció por encima del 5% el año pasado según datos de esta misma semana de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, respaldando lo que a finales del pasado año adelantó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y se tiraron a su cabeza cual pollos sin ídem desde muchas tribunas y tertulias.

"Pero que España va bien y está siendo gestionado más que solventemente en esta especialísima coyuntura que nos ha tocado vivir, lo avalan, por ejemplo, los datos de afiliación a la Seguridad Social, el paro , o la bajada de la inflación"

Pero que España va bien y está siendo gestionado más que solventemente en esta especialísima coyuntura que nos ha tocado vivir, lo avalan, por ejemplo, los datos de afiliación a la Seguridad Social (más de 20 millones de personas, los mejores de nuestra historia), el paro (que cae por debajo de los 3 millones, la cifra más baja desde el 2007), o la bajada de la inflación, la menor de toda la eurozona, casi cuatro puntos por debajo de la media, según confirmaba Eurostat (rozando el 5% y cayendo cinco punto en los últimos meses), por citar algunos de los indicadores más populares.

En los temas de empleo es especialmente positivo que el desempleo juvenil siga descendiendo, (hasta el nivel más bajo desde que hay registros en nuestro país), igual que ocurre con los datos de las mujeres en paro. Y además, a pesar de las fakes y de la resistencia de la derecha política, mediática y económica también a reconocerlo, la temporalidad en nuestro mercado laboral es la más baja en los últimos 14 años.

Y todos estos buenos datos económicos se producen en un contexto no exento de problemas e incertidumbres pero que se ha sobrepuesto a los malos augurios lanzados por los poderes ocultos que amenazaban con que las medidas del ‘escudo protector’ del gobierno de coalición progresista, como la subida del salario mínimo profesional, la implantación del ingreso mínimo vital o la revalorización de las pensiones, iban a suponer un desastre que iba a conducirnos a la recesión económica y a la subida del número de parados. El presagio del invierno gris con el que intentaban acojonarnos, no se está produciendo y las expectativas para 2023 y siguientes, afortunadamente, se alejan de esa oscuridad. Sin embargo, esta realidad, tozuda, no ha alegrado a la oposición sino que les ha infundido una mayor agresividad y como digo se niegan a aceptarlo. Y desde algunos medios, siguiendo la detestable máxima periodística, “no quieren que la realidad les estropee los titulares”.

"A estas alturas de la película cabría pedirles a los agoreros, no ya que echaran una mano para que no se tuerza el camino, sino que la quiten de encima; habría que rogarles que, ya que no ayudan, al menos que no estorben y no vayan más (haciendo el ridículo) a Bruselas a hablar mal de su gobierno y a poner palos en las ruedas"

A estas alturas de la película cabría pedirles a los agoreros, no ya que echaran una mano para que no se tuerza el camino, sino que la quiten de encima; habría que rogarles que, ya que no ayudan, al menos que no estorben y no vayan más (haciendo el ridículo) a Bruselas a hablar mal de su gobierno y a poner palos en las ruedas. Aunque allí funcionan con otras claves y son ya famosos los zascas que reciben en el Parlamento Europeo. El último ayer mismo cuando fueron a meterse con la reforma de los delitos de sedición y malversación y con la ley del “Sí es Sí” y les dijeron que eso son temas internos y que lo que tienen que hacer es desbloquear la renovación del Consejo General del Poder Judicial; en el mismo día se llevaron a casa una reprimenda por los ataques a la libertad de las mujeres del gobierno de coalición de PP y Vox en Castilla y León. Es lo que nuestro rico refranero llama “ir por lana y volver trasquilado”.

Para reforzar esta buena situación, y para colmo de sus furibundos detractores, (grandes consumidores de Almax), nuestro presidente y su equipo, con un liderazgo especial de las tres vicepresidentas, son referentes en Europa que han impulsado medidas de gran calibre como los Fondos Next Generation y están liderando las iniciativas energéticas, primero con la excepción ibérica y ahora con los precios del gas para toda la UE.

Paradójicamente, los líderes regionales del PP, aunque la dirección de su partido no reconoce estos buenos datos, intentan apuntarse el éxito y colocarse las medallas diciendo que esos resultados se deben a su buena gestión. No niego que también deban ser considerados corresponsables, pero yo al menos todavía retengo que cuando los datos no eran tan buenos las culpas iban ‘enteritas’ para el gobierno de la nación. No es de recibo esta aplicación de la ley del embudo a la que son tan aficionados.

Andalucía va... medio bien

Los datos económicos de nuestra Comunidad Autónoma son también positivos: hemos crecido en el PIB, número de personas empleadas y hemos reducido el paro, aumentando el porcentaje de empleo indefinido. A la hora de hacer balance hay que destacar que el gobierno andaluz se ha visto beneficiado por las políticas económicas del gobierno español y que ha recibido, y sigue recibiendo, la mayor financiación autonómica de toda la historia, así como una gran cantidad de inversiones millonarias por todo el territorio andaluz.

"Pero Andalucía no avanza al mismo ritmo que el resto de España; digamos en este caso que Andalucía va bien pero no tanto como el resto del país"

Pero Andalucía no avanza al mismo ritmo que el resto de España; digamos en este caso que Andalucía va bien pero no tanto como el resto del país. Y es que, pese a la propaganda de Moreno Bonilla y sus corifeos, no somos la locomotora de España, en todo caso para seguir con la metáfora, somos uno de los furgones de cola del crecimiento económico español. Y esto ocurre desde ¿cuándo? Pues desde el año 2019 por lo que el supuesto milagro económico del que presume JuanMa, jaleado por la claque de la ‘canalla’, es un puro invento que no se sostiene con los datos oficiales.

Expondré algunas cifras sencillas para comprenderlo. El PIB andaluz crece 5 puntos menos que la media de España lo que hace que Andalucía en lugar de converger, diverja. Por su parte el paro ha descendido unos 10 puntos menos y la inflación también baja medio punto menos que la media española, siendo los precios de la alimentación los que más crecen, un 17%,  acumulando dos puntos por encima de la media del país.

En estos cuatro últimos años Andalucía ha bajado un puesto en exportaciones y la balanza por cuenta corriente registraba un saldo comercial de -3.000 millones hasta octubre. Sí tenemos un liderazgo reconocido en pérdida de empresas que cotizan a la Seguridad Social (desde 2018 perdemos más de 16.000 empresas) y también fuimos en 2021 ‘los primeros’, por abajo, en renta por habitante, algo que no había ocurrido en todo el periodo democrático.

En nuestra tierra a los únicos que les va superbien es a las 20.000 familias más ricas, a las rentas muy muy altas, auténticas y únicas beneficiarias de la bajada de impuestos.

"Sí, para ser justos habrá que reconocer que ha atravesado unos tiempos convulsos el gobierno del cambio, pero no les he escuchado conceder esos mismos condicionantes al gobierno “del Sánchez”, que le ha tocado sortear pandemia, filomena, volcán y guerra"

Sí, para ser justos habrá que reconocer que ha atravesado unos tiempos convulsos el gobierno del cambio, pero no les he escuchado conceder esos mismos condicionantes al gobierno “del Sánchez”, que le ha tocado sortear pandemia, filomena, volcán y guerra (entre otras vicisitudes); de nuevo en este asunto caemos en la práctica la ley del embudo, lo ancho pa’ mí, lo estrecho pa’ ti.

Y lo peor del asunto es que se está desaprovechando una extraordinaria oportunidad para mejorar los servicios públicos en Andalucía y para avanzar en los grandes retos de digitalización y lucha contra el cambio climático que nos deben llevar a una transición ecológica, un cambio de modelo productivo hacia una economía circular, baja en carbono. Pero eso os lo cuento con más detalle otro día...

Imagen de Ignacio Henares

Ignacio Henares Civantos es biólogo de bata, de bota, y de gabinete. Máster (de los de verdad) en Gestión del Medio Ambiente y del Agua por la Universidad de Granada. Desde 1989 es funcionario, técnico del cuerpo superior facultativo de la Junta de Andalucía donde ha desempeñado varias tareas en las Consejerías de Agricultura y Pesca y de Medio Ambiente. Durante quince años ha sido el conservador del parque nacional y natural de Sierra Nevada. En la actualidad trabaja como asesor técnico en el departamento de Sanidad Vegetal.

Escritor de numerosos artículos sobre medio ambiente y conferenciante incansable, en los últimos años ha concentrado su tarea de divulgador en Sierra Nevada, siendo coautor de tres interesantes libros divulgativos sobre Sierra Nevada: “Sierra Nevada, una gran montaña, un pequeño continente”, “Las Aves de Sierra Nevada” y “Mariposas diurnas de Sierra Nevada”. Fue colaborador de “La Voz de Granada” con un programa semanal titulado “El hombre y la Sierra” y lo has sido del periódico Granada Hoy desde el año 2014 con más de 150 reportajes dedicado a Sierra Nevada agrupados en diferentes series: “Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad”, “La Huella del Cambio Global” , “Sierra Nevada, Montaña de Oportunidades” y la última que estuvo dedicada a “Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje”, una aproximación al parque nacional y natural de Sierra Nevada a través de ‘nombres propios’.