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Cómo estirar una noticia

Blog - El ojo distraído - Jesús Toral - Viernes, 18 de Septiembre de 2020
Guardias civiles en el operativo de búsqueda de la pantera.
Tele 5
Guardias civiles en el operativo de búsqueda de la pantera.

La comarca de Alhama de Granada está soliviantada por la presencia de una pantera suelta que se ha hecho famosa en todo el país. Al principio incluso parecía un bulo, pero hay fotografías que corroboran su existencia; en cambio, no se tiene constancia de que sea peligrosa y, además, una de las teorías es que se trata de un animal que ha convivido con algún particular y por tanto no tiene un origen salvaje. Aun así, la Guardia Civil, el Seprona e incluso los habitantes de Ventas de Huelma y los municipios colindantes se han volcado con la captura del felino y es muy posible que cuando estas líneas estén publicadas ya lo hayan conseguido o estén a punto de hacerlo.

Dio la casualidad de que aquella serpiente, al igual que esta pantera, era tan tímida que no se dejaba ver, de forma que hicimos conexiones en directo para escuchar los temores de los vecinos sin que pudiéramos enseñar una sola imagen del animalito al principio

El hecho es que los medios de comunicación, de vez en cuando, nos esmeramos en localizar temas de entretenimiento más bien absurdos, que tengan recorrido y cierta evolución para poder ir actualizando los datos a diario y mantener al espectador pendiente como si de una serie policíaca se tratara.

Este me ha recordado el caso de una culebra que viví en primera persona. Mientras trabajaba en Andalucía Directo, un vecino de Motril nos llamó por teléfono durante un verano para comunicarnos que había una serpiente de dos metros y medio en el tejado de su edificio. Cuando llegamos, medio barrio nos esperaba impaciente para trasladarnos todos los detalles, entre aterrados porque creían que la bicha tenía crías y pensaban que cualquier día la familia querría formar un hogar propio en alguna de sus viviendas y excitados por haberse convertido en noticia y atraer los focos de la televisión. La verdad es que muchos de ellos aseguraban que apenas dormían y cerraban a cal y canto todas las ventanas en plena época estival. Dio la casualidad de que aquella serpiente, al igual que esta pantera, era tan tímida que no se dejaba ver, de forma que hicimos conexiones en directo para escuchar los temores de los vecinos sin que pudiéramos enseñar una sola imagen del animalito al principio.

A pesar de la falta de material, el tema se hizo viral, como se dice ahora, y el caso de la serpiente dio la vuelta a todo el país. Durante varias semanas, decenas de periodistas informábamos de los movimientos de una culebra en la barriada de Los Álamos que ni los bomberos, ni los agentes del Seprona ni el resto de autoridades presentes en la zona podían atrapar. Eso sí, después de que los vecinos consiguieran las primeras fotografías de ella, que nos sirvieron a los periodistas para ilustrar por fin una noticia con poco fuste y mucho interés, los expertos ya aseguraron que no era venenosa y no entrañaba peligro para salud pública.

Tampoco se aireó el último capítulo de la historia ocurrido algunas semanas después, juzguen ustedes mismos el motivo: los técnicos acabaron deduciendo que la serpiente de dos metros y medio era en realidad una culebra de herradura de 60 centímetros relativamente habitual en los parajes motrileños y sí, la llegaron a coger

Lejos de reducirse el interés por el tema, cada día más cámaras cubrían la historia, como si las televisiones hubieran descubierto un filón, una historia en serie que tenía en vilo a medio país. Incluso se llegó a poner nombre a la bicha. La Señora, una identificación que aludía a su porte elegante y a su recato a la hora de mostrarse en público, se convirtió en tema de tertulias de peluquerías y panaderías, siempre con una sonrisa en la boca por parte de los que la mencionaban. Y es que, en realidad, se trataba de un asunto liviano, divertido, con cierta emoción y un aliciente especial: los vecinos. Ellos fueron la salsa principal del plato, estaban entregados a la causa de acabar con la culebra y el paso de las semanas en vez de calmarlos los radicalizaba: cada día estaban más indignados y aterrorizados por la presencia de la intrusa. Eran personas sencillas, con las que podían identificarse muchos espectadores y a otros, probablemente, les divertía su desesperación a la hora de expresarse sobre un animal que al fin y al cabo no parecía que tuviera ganas de atacar a nadie; al contrario, seguramente, estaría más aterrada que los propios vecinos, viendo la cantidad de herramientas y aparataje que los profesionales y los dueños de las viviendas llegaron a utilizar con el fin de acabar con su vida y la de sus hijas.

¿Y qué ocurrió al final con la serpiente? Después de más de un mes de informar diariamente sobre sus proezas, el tema simplemente dejó de interesar, antes incluso de que se la atrapara, quizás por la llegada del verano y de otros temas con más interés. Tampoco se aireó el último capítulo de la historia ocurrido algunas semanas después, juzguen ustedes mismos el motivo: los técnicos acabaron deduciendo que la serpiente de dos metros y medio era en realidad una culebra de herradura de 60 centímetros relativamente habitual en los parajes motrileños y sí, la llegaron a coger, pero parece para ese instante, el temor de los vecinos se había disipado al tiempo que el interés del resto de la gente y las cámaras de televisión. Nadie le dio importancia al desenlace.

Así que ahora, cuando escucho una noticia como la de la pantera negra de Ventas de Huelma, soy consciente de que dará que hablar en función de los protagonistas y de que sus testimonios sean más o menos exagerados, que no atacará a ningún vecino y que al final acabaremos sustituyéndola por otra que le tome el testigo. Estamos en la era del espectáculo global y las noticias no quedan al margen de ello: cuanto más surrealistas sean, más ingredientes para atrapar al espectador curioso, al incrédulo, al prepotente y al ocioso.

Imagen de Jesús Toral

Nací en Ordizia (Guipúzcoa) porque allí emigraron mis padres desde Andalucía y después de colaborar con periódicos, radios y agencias vascas, me marché a la aventura, a Madrid. Estuve vinculado a revistas de informática y economía antes de aceptar el reto de ser redactor de informativos de Telecinco Granada. Pasé por Tesis y La Odisea del voluntariado, en Canal 2 Andalucía, volví a la capital de la Alhambra para trabajar en Mira Televisión, antes de regresar a Canal Sur Televisión (Andalucía Directo, Tiene arreglo, La Mañana tiene arreglo y A Diario).