Nueva reordenación del transporte público en la capital.
El principal pantano que abastece a la capital y área metropolitana, Canales, está al 49% de su capacidad

Los embalses de Granada llevan cuatro años seguidos perdiendo agua

Ciudadanía - J. M. M. - Lunes, 3 de Abril de 2017
Cumplida la mitad del año hidrológico, la situación todavía no es alarmante, pero los pantanos de la provincia están por debajo del 50% de su capacidad y pierden agua año tras año desde 2013 por la escasez de lluvias y el constante incremento medio de las temperaturas. La peor situación se da en el sistema Cubillas-Colomera, en situación de emergencia.

Pantano de Canales, a finales de 2016. indegranada

La cosa no pinta bien en los pantanos de Granada. La provincia terminó el último año hidrológico (que va de octubre a octubre) con sus embalses al 45% de su capacidad, de media. Y cumplida la primera mitad del presente año hidrológico (octubre-marzo) apenas han ganado agua. Están ahora al 49%.

Y hay que tener en cuenta que ya han pasado los meses que, históricamente, proporcionan más lluvia en Granada, que son diciembre, noviembre y enero (por orden de pluviometría), según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). 

Y es que en la primera mitad del año hidrológico ha llovido menos que la media. Entre octubre y marzo han caído 216,4 litros por metro cuadrado (datos de la estación de Aemet en el Aeropuerto), frente a los 262 de promedio (calculado entre 1981 y 2010). No bastaron los casi 87 litros de noviembre (muy por encima de los 54 de media en ese mes), ni los 46,7 de febrero, también más que el promedio, porque tanto octubre como diciembre, marzo y, especialmente enero (sólo 4,8 litros frente a los 42 normales de ese mes) tuvieron menos lluvia de lo habitual. 

Del 79,6% al 49,3%

Granada lleva tres años hidrológicos seguidos considerados secos (con menos lluvia que el promedio) y, ya rebasado el ecuador del presente ejercicio, vamos por el mismo camino. Si miramos los datos de agua embalsada a 31 de marzo, los pantanos de la provincia llevan cuatro años seguidos perdiendo agua. Desde el 79,6% a como estaban a 31 de marzo de 2013, año a año el porcentaje de llenado se ha ido reduciendo. Hace un año estaban al 59% y ahora, al 49%.  

LLENADO DE LOS EMBALSES DE LA PROVINCIA A 31 DE MARZO
2013 2014 2015 2016 2017
79,6% 75,7% 71,3% 59,0% 49,3%

Fuente: Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio

Y los próximos meses no parecen que vayan a ser proclives a recuperar lo perdido. La previsión de Aemet es que el periodo abril-junio tendrá una pluviometría más o menos en el promedio histórico. Así que nos queda tan solo abril y mayo para ganar agua, porque, visto lo que viene ocurriendo en los últimos años, en los que el calentamiento global se está haciendo más que evidente, lo más probable es que junio, julio, agosto y septiembre aporten más bien poco a los embalses granadinos (el año pasado, por ejemplo, en junio, julio y agosto no cayó ni una gota y en septiembre, apenas 4 litros). 

El pantano de Canales, el principal de los que abastecen a Granada y su área metropolitana, está al 49% de su capacidad, cuando en 2013 por estas fechas se encontraba al 83%. El de Quéntar, el otro que surte de líquido a los grifos de la capital, está al 53%. 

Según el último informe de sequía de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), de principios de marzo, la peor situación se da en el sistema Cubillas-Colomera, en estado de emergencia, es decir, que tiene agua para menos de un año en cuanto abastecimiento humano al 100% y para riego agrícola al 60%. 

El sistema San Clemente (al norte de la provincia) se encuentra en estado de alerta (agua para menos de dos años de abastecimiento) y el sistema Canales-Quéntar está en situación de prealerta

Meses más cálidos de lo normal

Además de la escasez de precipitaciones, el aumento de las temperaturas medias tampoco favorece la disponibilidad del agua embalsada. De los seis meses que llevamos de año hidrológico, sólo ha habido dos con temperatura media normal, de acuerdo con los registros históricos, noviembre y enero. Octubre fue extremadamente cálido, según Aemet (18,6 grados de media, un valor al que nunca se ha llegado en el periodo de referencia, 1981-2010). Diciembre y febrero fueron muy cálidos respecto a lo habitual en esos periodos y marzo ha sido cálido. 

Y para el periodo abril-junio la previsión es que las temperaturas medias estén también por encima del promedio histórico en esos meses.