Granada mil y una

Una familia de Las Gabias, a punto de quedarse en la calle por una presunta "estafa inmobiliaria"

Ciudadanía - IndeGranada - Jueves, 28 de Marzo de 2019
Concentración de apoyo a la familia en la puerta de los juzgados.
Stop Desahucios
Concentración de apoyo a la familia en la puerta de los juzgados.

La jueza titular del Juzgado de Primera Instancia Nº 18, en Plaza Nueva, ha dejado visto para sentencia el juicio, celebrado este jueves 28 de marzo sobre la reclamación de una deuda de 60.000 € contra la empresa Frangu S.L.; reclamación que hace una familia de las Gabias, formada por Manuel y su esposa, alegando una presunta "estafa inmobiliaria". según informa Stop Desahucios. 

Esta "rocambolesca y trágica historia", como la califica el colectivo social, comienza en el año 2008 cuando, según el relato de Stop Desahucios, el administrador y socio mayoritario de Frangu, acompañado de su padre y socio minoritario de la sociedad, se presentan en casa de Manuel con la propuesta de comprarle su vivienda, haciéndole una oferta de 90.000 euros.

La empresa estaba comprando viviendas en la zona, pleno centro de las Gabias, para realizar una promoción de pisos de obra nueva. Manuel les comunica que no quiere vender su vivienda, pero ante la insistencia -"se pusieron muy pesados", declaraba Manuel ante la jueza, según Stop Desahucios- esta familia acepta una permuta de viviendas.

"No queremos dinero" -les recalca Manuel-, "que se nos pague lo que nos queda por pagar de hipoteca -30.000 €- y otra vivienda es lo que aceptaríamos". Ambas partes se ponen de acuerdo -los socios de Frangu reconocen en el juicio que fue así, dice Stop Desahucios- y, poco tiempo después, Frangu ofrece una vivienda situada en la calle Sotillo de las Gabias.

Después de visitarla, esta familia acepta -"nos gustó", le decía Paqui a la jueza-. A partir de aquí, se desarrollan una serie de acontecimientos que para el matrimonio suponen una estafa, y para los socios de Frangu un negocio fallido debido a la crisis.

Siguiendo el relato de Stop Desahucios, en cadena, se suceden los siguientes hechos: la venta de la vivienda de Manuel y Paqui a Frangu -la sociedad paga los 30.000 € y quita la hipoteca, la firma de un préstamo hipotecario "unilateral", dice Stop Desahucios, a nombre de Paqui y Manuel, para la compra de la casa objeto de la permuta -la vivienda no pertenecía a la sociedad, sino a una particular-; la firma de la escritura de compraventa de esta vivienda y la apertura de una cuenta, también a nombre de Manuel y Paqui, en una sucursal del BBVA en Huétor Tájar; cuenta en la que se debía de pagar el préstamo "unilateral". Este préstamo lo otorga, con posterioridad, ante notario la entidad bancaria BBVA.

Este jueves, en el juzgado, este matrimonio declaraba, cuenta Stop Desahucios, que no sabían que habían firmado un préstamo, y que ellos nunca habían ido a Huétor Tájar para abrir ninguna cuenta. "En el notario nos pusieron delante varios papeles y nos decían: firma aquí, firma aquí... Nosotros creíamos que lo que estábamos firmando eran las escrituras de las dos viviendas" -declaraban hoy en el juzgado-.

La empresa admite la deuda pero "estamos en quiebra"

Los socios de Frangu admiten, según Stop Desahucios, que se firmó un préstamo hipotecario que, aunque la titularidad correspondía a esta familia, lo iba a pagar la sociedad. "De hecho pagamos las primeras cuotas hasta que la crisis nos dejó sin dinero" -declaraban a las preguntas de la abogada de los denunciantes-. "Admitimos que la sociedad, Frangu, tiene una deuda con esta familia de 60.000 €, pero no se puede pagar por la situación de quiebra en la que estamos".

Las trágicas consecuencias de esta historia, que Stop Desahucios califica de "especulación inmobiliaria", es que BBVA ya se ha quedado con la vivienda de Paqui y Manuel -tienen un hijo mayor de edad viviendo con ellos- a través de una ejecución hipotecaria por impago del préstamo.

Desde hace varios años han sufrido varios intentos de desahucio que se han conseguido parar con el apoyo de Stop Desahucios Granada 15M, y que, actualmente, sufren otro intento de desahucio del fondo de inversión Cerberus -cuyo hombre fuerte en España es José María Aznar Botella, hijo del expresidente del Gobierno-, al que BBVA ha vendido la casa.

Además, se les debe 60.000 € -deuda reconocida- por parte de estos promotores inmobiliarios -Frangu S.L.- que, "amparándose en la insolvencia, se niegan a pagar". Stop Desahucios apoya a esta familia y espera justicia del juzgado en cuestión. "Continuamos con la lucha de parar el desahucio actual, y esperamos que Cerberus acepte la oferta de recompra de la vivienda que se le ha hecho para que Manuel, su esposa y su hijo no se queden en la calle", dice Stop Desahucios.