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la sentencia advierte contradicciones en el testimonio del policía

La Audiencia de Granada absuelve de atentado a la autoridad a una persona transgénero que denunció torturas de un policía

Ciudadanía - IndeGranada - Sábado, 4 de Julio de 2020
La Audiencia Provincial de Granada ha absuelto de los delitos de atentado contra la autoridad y lesiones a una persona transgénero que, con anterioridad, había denunciado haber sufrido tortura por parte de la un agente de la Policía Nacional en los mismos hechos, durante una detención en mayo de 2017.
Jefatura Superior de la Policía.
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Jefatura Superior de la Policía.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Granada estima en su totalidad el recurso de apelación presentado contra el fallo anterior del Juzgado de lo Penal 3 de Granada y ha declarado la absolución de la recurrente a partir de las contradicciones y la falta de claridad del testimonio del agente de la Policía Nacional supuestamente agredido, prueba en la que se fundamentaba la condena anterior, que revoca, según ha informado Abogados en Red, bufete que ha llevado la representación legal de la persona transgénero mediante una de sus asociadas, la letrada María Gallego Cano.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 28 de mayo de 2017, después de que dos agentes de la Policía Local trasladaran a una persona, italiana pero que carecía de documentación, para su identificación a la Jefatura Superior de Policía sita en la calle La Palmita de Granada. La ya absuelta, junto con otras personas, -que se encontraban previamente en una placeta de la capital junto a la persona italiana- también se trasladaron a la Jefatura con objeto de interesarse por la persona detenida previamente.

La Audiencia Provincial justifica su fallo al subrayar que el agente había manifestado que “que, de las personas que se bajaron de los dos coches, cuyo número total ascendería a entre siete y nueve, ni sabe quién dijo que iban a rescatar a su amigo detenido por la policía local ni quién le empujó

El agente, que se encontraba en la garita de seguridad, se dirigió a ellas haciéndoles saber que no podían entrar pero hicieron caso omiso y el policía se interpuso ante ellas para que no entraran, al tiempo que llamó a otros agentes, lo que originó un forcejeo con golpes y la caída del agente y la apelante al suelo, donde fue esposada finalmente con ayuda de otro policía.

La Audiencia Provincial justifica su fallo al subrayar que el agente había manifestado que “que, de las personas que se bajaron de los dos coches, cuyo número total ascendería a entre siete y nueve, ni sabe quién dijo que iban a rescatar a su amigo detenido por la policía local ni quién le empujó. Sabe que cayó al jardín conjuntamente con (la apelante), a quien enganchó, mas desconoce quién le dio los empujones y quién le dio las patadas y los puñetazos, al punto de no poder concretar si los golpes los recibió en el suelo o antes”.

Por tanto, añade la sentencia, “aunque después a una pregunta del juez manifestase que la apelante le había dado puñetazos y patadas, ello no puede ser suficiente para declarar probado tal hecho, pues contradice lo que él mismo había declarado anteriormente a preguntas de las acusaciones, de forma que es posible que contestase eso porque lo imaginó. Al menos habría que haberle preguntado sobre esa contradicción para que precisase algo más. Por todo ello el recurso debe prosperar”.

Abogados en Red ha recordado que este mismo agente había sido denunciado por la recurrente por un delito de torturas, detención ilegal y lesiones tras acusarlo de graves vejaciones y agresiones físicas motivadas por su condición de persona transgénero.

En la denuncia se recogía que, tras haber sido golpeada en reiteradas ocasiones, el agente la agarró, y le profirió insultos homofóbicos y transfobos, como “Esto que es un tío o una tía”; “Es un trozo de mierda, un travelo”; “engendro” o “maricón de mierda”. También le apretó fuertemente los genitales y le dijo al oído: “Te voy a hacer la operación de sexo aquí mismo”. En la denuncia asegura que “le obligaron a desnudarse para demostrarle que era un tío”

En la denuncia se recogía que, tras haber sido golpeada en reiteradas ocasiones, el agente la agarró, y le profirió insultos homofóbicos y transfobos, como “Esto que es un tío o una tía”; “Es un trozo de mierda, un travelo”; “engendro” o “maricón de mierda”. También le apretó fuertemente los genitales y le dijo al oído: “Te voy a hacer la operación de sexo aquí mismo”. En la denuncia asegura que “le obligaron a desnudarse para demostrarle que era un tío”.

Sin embargo, pese a presentar lesiones tras la detención, el Juzgado de Instrucción 4 de Granada que tramitó la denuncia decretó el sobreseimiento de la misma al presuponer que los daños fueron exclusivamente causados por su propia acción voluntaria de resistencia activa y agresiva ante agentes de la autoridad.

Pese a haber ocurrido todos los hechos en la Jefatura Superior de Policía de Andalucía Oriental, dichas grabaciones nunca fueron aportadas al procedimiento, pese a la insistencia de la acusación particular ejercida en esa otra denuncia por el despacho Abogados en Red.

El último pronunciamiento de la Audiencia podría dar lugar, según este bufete, a una reapertura del procedimiento por un delito de torturas y detención ilegal que, según esa acusación, fue injustamente sobreseído dada la gravedad de los hechos denunciados, la entidad del ataque a la dignidad de la persona y el carácter marcadamente discriminatorio de la agresión.