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Ahora vas y lo cascas

Blog - El ojo distraído - Jesús Toral - Viernes, 16 de Febrero de 2018
De izquierda a derecha, Núria Malats, Latifa Bakiri, Diego Megías, Paco Real, Isidoro Cobo, Irene Millán e Irene Felipe.
CNIO.
De izquierda a derecha, Núria Malats, Latifa Bakiri, Diego Megías, Paco Real, Isidoro Cobo, Irene Millán e Irene Felipe.

Soy más partidario de valorar aquello que tenemos que de criticar o quejarme por aquello de lo que carezco. Por ejemplo, he compartido en mi página de Facebook un enlace que conduce a la comunidad “Yo defiendo la sanidad pública” porque si bien estoy de acuerdo con que hay mucho que mejorar, con que las listas de espera se hacen interminables o con que la atención en urgencias se demora más de la cuenta muchas veces, cada día estoy más orgulloso de los médicos, enfermeros, sanitarios y profesionales de la salud de este país. Afortunadamente, aquí no tenemos que escuchar noticias como que un paciente ha fallecido después de ser expulsado de un hospital porque no tenía seguro médico, como sucede en el que se vanaglorian la mayoría de sus conciudadanos de calificar como el país más avanzado del mundo. Claro que en un momento en el que este estado está liderado por un viejo verde que gasta ingentes cantidades de dinero en prostitutas, que abusa de su poder ante las mujeres tocándoles el culo, que no es precisamente el principal apoyo de los inmigrantes o que defiende la posesión de armas pese a noticias como la de ayer, cuando conocimos que un joven había acabado con las vidas de 17 chavales y herido a otros 15 en una escuela en la que él mismo estudió, no sé yo hasta qué punto alguien se puede sentir bendecido por formar parte de esta comunidad que ha votado mayoritariamente al abuelo retrógrado.

A pesar de políticos corruptos, del aumento de la pobreza en las clases medias y obreras, pese a los injustos desahucios, a las subidas reiteradas de electricidad y a la bajada espectacular de salarios, tengo que reconocer que hoy me siento lleno de admiración y agradecimiento hacia un grupo de investigadores de nuestro país, ubicados en Madrid, alguno de ellos nacido en Cádiz, para que luego alguien ose infravalorar el potencial de los andaluces, que han dado un paso hacia la cura del cáncer de páncreas

En fin, que a pesar de políticos corruptos, del aumento de la pobreza en las clases medias y obreras, pese a los injustos desahucios, a las subidas reiteradas de electricidad y a la bajada espectacular de salarios, tengo que reconocer que hoy me siento lleno de admiración y agradecimiento hacia un grupo de investigadores de nuestro país, ubicados en Madrid, alguno de ellos nacido en Cádiz, para que luego alguien ose infravalorar el potencial de los andaluces, que han dado un paso hacia la cura del cáncer de páncreas.

Los datos de la Sociedad española de oncología médica ponen de manifiesto que el número de pacientes crece cada año y lleva camino de convertirse en la enfermedad más extendida del siglo XXI, aunque hay que reconocer que también afortunadamente se elevan las esperanzas de curación de estos tumores.

Sinceramente, todos moriremos y si no es de cáncer será otra la enfermedad que aparezca en el horizonte de nuestras vidas. Al fin y al cabo, nacemos con la fecha de caducidad marcada en nuestro adn. Haría falta que todos aprendiéramos a aceptar esa idea de que acabaremos muriendo, desde la más tierna infancia, pero eso no quita para que siempre sea una alegría el que alguien dé un paso adelante hacia la curación de cualquier enfermedad grave.

El caso es que un equipo internacional capitaneado por el catalán Paco Real en Madrid, en el que también está el gaditano Isidoro Cobo, ha descubierto un estado preinflamatorio del páncreas con forma de pera alargada, ubicado entre el estómago y la columna vertebral. En uno de los tipos de cáncer más agresivos, este hallazgo podría servir en un futuro para identificar a las personas que tienen más riesgos de desarrollar un cáncer de páncreas, con el fin de que se puedan diagnosticar antes y, por tanto, haya más posibilidades de curación.

La comunidad científica internacional ha alabado este paso adelante y seguramente sólo en algunos medios de comunicación de nuestro país ocupara un pequeño espacio la noticia, por desgracia.

Estamos hablando de profesionales que desarrollan su labor sin descanso por un sueldo infinitamente inferior al que merecen, frente a unos políticos que se siguen llenando los bolsillos gracias a leyes que ellos mismos redactan y ejecutan con el fin de salir beneficiados en ese reparto

Y los protagonistas son esos mismos científicos privilegiados que han tenido la oportunidad de quedarse a trabajar en España mientras que muchos de sus colegas se veían obligados a emigrar porque después de una completa preparación universitaria se topaban con una traba: la crisis había paralizado gran parte de las investigaciones médicas en nuestro país. Estamos hablando de profesionales que desarrollan su labor sin descanso por un sueldo infinitamente inferior al que merecen, frente a unos políticos que se siguen llenando los bolsillos gracias a leyes que ellos mismos redactan y ejecutan con el fin de salir beneficiados en ese reparto.

Teniendo en cuenta las dificultades con las que desempeñan aquí sus funciones y los escasos medios con los que cuentan, cuando uno descubre  que pese a todo son capaces de adelantarse en algo al resto de la comunidad científica universal es como para rendirles homenajes, mostrarles el más puro respeto, admirar su tenacidad y destreza y agradecerles que no hayan dejado de creer en sueños imposibles.

Así que, cuando cualquier norteamericano, chino, canadiense o alemán nos mencione los avances de sus investigadores, no olvidemos que aquí hay muchos sanitarios, médicos, enfermeros y profesionales que avanzan a golpes de escasez y, a veces, hasta adelantan a sus colegas de otros países

Así que, cuando cualquier norteamericano, chino, canadiense o alemán nos mencione los avances de sus investigadores, no olvidemos que aquí hay muchos sanitarios, médicos, enfermeros y profesionales que avanzan a golpes de escasez y, a veces, hasta adelantan a sus colegas de otros países. Es hora ya de poner en valor nuestras capacidades, las aptitudes que tenemos frente al resto de la comunidad internacional, levantar la vista y sentirnos orgullosos de cuánto hemos conseguido en todos los sectores con muchas más carencias que otros. Que nadie dude de que contamos con algunos de los mejores científicos del mundo. Y ahora vas y lo cascas, como dice Mota.

 

Nací en Ordizia (Guipúzcoa) porque allí emigraron mis padres desde Andalucía y después de colaborar con periódicos, radios y agencias vascas, me marché a la aventura, a Madrid. Estuve vinculado a revistas de informática y economía antes de aceptar el reto de ser redactor de informativos de Telecinco Granada. Pasé por Tesis y La Odisea del voluntariado, en Canal 2 Andalucía, volví a la capital de la Alhambra para trabajar en Mira Televisión, antes de regresar a Canal Sur Televisión (Andalucía Directo, Tiene arreglo, La Mañana tiene arreglo y A Diario).