Recicla la ropa que ya no usas. Es un mensaje del Ayuntamiento de Granada
Conciertos especiales de las dos

Alhambra, buena música, cerveza y teoremas

Cultura - Manuel Alberto P. - Sábado, 17 de Septiembre de 2016
Te contamos el memorable concierto que el viernes ofrecieron en el Palacio de los Córdova, lo mejor de la música española: Los Planetas, 091, Grupo de Expertos SolyNieve, Antonio Arias, Soleá Morente, New Raemone y Neuman, para clausuras los conciertos especiales de las dos.
Los Planetas, con el grupo de cuerdas.
Miguel Rodríguez
Los Planetas, con el grupo de cuerdas.
Cualquier que haya estudiado matemáticas o bien haya buceado por la Wikipedia (¡a pagar los malditos dos euros!), conoce el Teorema de Fedorov. El ruso demostró en 1891 que el número máximo de estructuras posibles para decorar el plano es diecisiete. Resulta impresionante conocer que los creadores de la Alhambra, desconocedores del teorema, fueran capaces de hacer teselados en las paredes del palacio con complejos y bellísimos mosaicos que reproducen todos y cada uno de los diecisiete grupos de simetría. Un prodigio de creatividad granadina.
 

Solea Morente. Miguel Rodríguez

Ayer se clausuraba en Granada la tercera edición de los “Conciertos Especiales de las 2”, gira que durante un año ha recorrido ciudades como Valencia, Córdoba, Barcelona, Murcia o Alicante.  Un marco incomparable, el Palacio de los Córdova, con la Alhambra de fondo, una decoración de lujo, una organización prácticamente perfecta, y una serie de barras estratégicamente situadas con delicadas tapas y fresquísimas cervezas a populares precios casi de Congreso de Diputados. A punto de llegar al verano del membrillo, la luz del sol que, como decía Frankfurter, presidente del tribunal supremo de los EEUU, es el mejor de los desinfectantes, envolvía el recinto, a pesar de los esfuerzos de los oportunos difusores de agua y de las agradecidas sombras de los cipreses. 
 

Antonio Arias y Tymon Dogg. Miguel Rodríguez

Como dijo ese abuelo bastetano cuando llegó a una iluminada plaza Bib-Rambla en vísperas navideñas: ¿quién paga todo esto? Pues el patrocinio de Cervezas Alhambra, que aún formando parte del grupo Mahou-San Miguel tuvo a bien cerrar esta edición en nuestra capital.
 

Neuman. Miguel Rodríguez

 

El rock conquista el palacio

A la hora de elegir representantes musicales, los organizadores lo tuvieron fácil. Desde hace años, Granada es la capital estatal de la música. Se da una situación similar a la selección española de hockey, formada en su mayoría por la selección catalana de dicho deporte. El alma creativa de los 250.000 habitantes granadinos, que siglos antes agotaron todas las posibilidades de los grupos cristalográficos planos, hoy cubren con talento prácticamente todos los estilos de la música. Quizá sea por los movimientos sísmicos que dieron lugar a nuestra sierra, como aventuró Jota hace unos años. O a la caída de la gravedad ocasionada por el Darro, como se empeña en sostener Antonio Arias. Lo cierto es que lo mejor de la música española está en Granada y ayer tocaron juntos. Encabezados por el dios Jota (ayer en su acepción padre con Los Planetas e hijo con los Expertos Solynieve, ausente la de espíritu santo evangelista), no faltaron a la cita la crema que componen el santo santórum de la música en español: 091, Soleá Morente y Antonio Arias. También actuaron artistas con evidentes relaciones con nuestra ciudad, New Raemon y Neuman.
 

Los Planetas. Miguel Rodríguez

El rock conquista el palacio. Por fin parece que los políticos, presentes muchos ayer, oficializan la entrada de la música popular en la élite de la cultura.  Pocos días después de nuevas polémicas con el Zaidín Rock, a costa de la gratuidad en sus conciertos y los presuntos desmanes de los visitantes, este acontecimiento mostró una cara inversa y ofreció cierto temor a que nuestro preciado rock se convierta en algo así como una entrega de Goyas honoríficos. El rock es trasgresión y una platea llena de invitados de élite invita al postureo. Y más a una hora difícil de llegar para los currelas.  Ya Adorno avisaba en la Dialéctica de la Ilustración que la gente escucha la novena sinfonía no por satisfacción, sino por saberse culto.  Urgiría saber qué teorema proyectan desde las esferas oficiales para la música: si reservarla para unos pocos y desarrollar otra élite paralela a la ópera o la música clásica en general, o bien potenciar toda su extensión, con sus pros y sus contras. Daba un poco de pena observar como los escenarios eran más bien un hilo musical para las conversaciones de los elegidos que pudimos disfrutar de una invitación. Y si la música no es lo más importante, puede ocurrir que Rockefeller eche a patadas del escenario a José Luis Moreno. Eso sí, ayer había que acabar a una hora que pudiera dar tiempo a salir corriendo al otro concierto.
 

091. Miguel Rodríguez

Para otra edición, quizá propondría que sea posible entrar sin saber de geometría, al contrario que en la academia de Platón.
 

New Raemone. Miguel Rodríguez

Eso sí, la cerveza Alhambra está muy, muy buena.