Sanidad Pública de Andalucía, en las mejores manos
Entrevista a la actriz y humorista Silvia Albert Sopale

‘‘El feminismo negro es necesario para que lideremos nuestra lucha’’

Ciudadanía - Nerea Balinot - Lunes, 12 de Marzo de 2018
La actriz y humorista Silvia Albert Sopale, entrevistada por Nerea Balinot, de la Asociación Por Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) en Granada, destaca la necesidad de visibilizar la historia negra de España para que, españoles y afroespañoles, tomen conciencia de sus raíces.
Silvia Albert Sopale.
Silvia Albert Sopale.

Silvia Albert Sopale, actriz y humorista, se define como una mujer negra que nace en una familia negra en un país de blancos. Desde su experiencia y la de aquellas que la rodean nace No es país para negras, una comedia que refleja la lucha constante por descubrir qué significa ser negra en España.

En su obra teatral nos habla de prejuicios, racismo y búsqueda de identidad, reflejando las dificultades que encuentran las personas negras a la hora de encajar en un país que niega su historia e invisibiliza sus referentes. Eso sí, siempre desde el humor, con el objetivo de reírse de las propias opresiones que enfrentan. 

La suya es la historia de los dos millones de afrodescendientes que viven en nuestro país y que, pese a la diversidad, comparten un actor común: siempre son leídos como extranjeros

La suya es la historia de los dos millones de afrodescendientes que viven en nuestro país y que, pese a la diversidad, comparten un factor común: siempre son leídos como extranjeros. ‘‘Me hablan en inglés o piensan que acabo de bajarme de una patera; cualquier cosa, menos española’’ sentencia Silvia, que demanda la necesidad de visibilizar la historia negra de España para que, españoles y afroespañoles, tomen conciencia de sus raíces.

Ir al médico con dolor de rodilla y que te pregunten si es por fregar escaleras, hacer una consulta en el ayuntamiento y que te deriven a servicios sociales, abrir la puerta de tu piso y que te pidan que avises a la señora de la casa. Estas son solo algunas de las situaciones que enfrentan las personas negras en España y que denuncia Silvia en No es país para negras, una comedia que presume de congelarte la sonrisa en mitad de una carcajada y que puede disfrutarse los sábados en el Off de La Latina (Madrid). 

Silvia Albert Sopale.

En la obra No es país para negras criticas ese racismo sutil que, a veces, pasa inadvertido, ¿a qué te refieres?

Son esos comentarios de: ‘‘Ay, qué limpio eres…’’, ‘‘Qué piel más suave…’’, etc. Se alaba exageradamente ciertos rasgos porque te sorprende que las personas negras tengan esas características positivas. No estas mirando al otro como igual, sino desde una superioridad encubierta y desde los estigmas negativos que has interiorizado. 

Entre los estereotipos con los que cargan las mujeres negras, destaca la sexualización. ¿Qué significa la erotización de la mujer negra?

Es algo que viene de largo, desde la esclavitud, donde las mujeres negras eran violadas y se justificaba en que ellas no sentían dolor, sino deseo continuo. Era una excusa para poder violarlas, para vejarlas y animalizarlas. Esto ha persistido en el imaginario colectivo gracias a los medios de comunicación y masas que han perpetuado esa imagen de mujer negra fogosa, insaciable, en busca de sexo. 

La obra es autorreferencial en primera persona, construida a partir de tus propias experiencias y de las vivencias de tu círculo más cercano, ¿qué implica esto?

Pienso que es una responsabilidad tremenda. Cuando veo a gente que viene por quinta vez, que trae a sus madres, a sus hermanas, a sus hijas…, que no paran de llorar y me dicen: ‘‘Gracias, gracias por contar mi historia’’. Sienten que hablo de ellas porque realmente estoy hablando de todas. Es una gran responsabilidad, y también una herencia porque, sin quererlo, me he convertido en ese referente que buscaba para mi hija.

'Para los guionistas de este país, las mujeres negras solo tenemos un perfil: prostituta, limpiadora, inmigrante'

Has sido crítica, además, con el racismo en el teatro. ¿Cómo afecta a la comunidad negra?

Parece que hay muy poca imaginación entre los guionistas de este país ya que no se les ocurren historias mejores para las mujeres negras. Para ellos, las mujeres negras solo tenemos un perfil: prostituta, limpiadora, inmigrante. Y no digo que este mal representar estos personajes; el problema es que son personajes planos, sin nombre, el negro o la negra de turno que se pone para rellenar la escena, como si fuera decorado. 

Es necesario que los medios de comunicación y masas trabajen esto porque, mientras se repitan esos estereotipos, el racismo permanecerá en el imaginario colectivo. 

Venimos de vivir una jornada histórica en el 8M, día en que muchas compañeras negras han participado en bloques críticos racializados. ¿Por qué son necesarios estos espacios de mujeres negras?

Hay una necesidad de tener espacios seguros donde debatir, crecer y construir nuestro feminismo negro español. El feminismo negro es necesario porque necesitamos redefinirnos a nosotras mismas, liberar y liderar nuestras propias luchas y dejar a un lado el tutelaje y el paternalismo que ha habido. Las mujeres blancas luchan contra el patriarcado, pero nosotras también tenemos que enfrentar el racismo. Es necesario un feminismo interseccional que comprenda las diferencias de clase, de género, de raza, …

Háblanos de tus referentes. ¿Quiénes sí están construyendo un país para negras?

La comunidad negra en España ha sido históricamente invisibilizada, pero cada vez cobra más protagonismo desde el activismo. Se trabaja desde la historia, la fotografía, el humor, la música, la estética, etc. y desde ahí se contagia el movimiento. Tenemos a Lucia Mbomio, Afroféminas, United Mind, Rubén Bermúdez, Remei Sipi, Wanafrica, y tantísimas personas más. Es un no parar y espero que siga creciendo hasta que el cambio sea inevitable.