No tienes excusa: recicla
Chema Rueda, secretario general del PSOE de la capital, se incorpora como funcionario a Los Mondragones

La vuelta al trabajo de un tipo normal

Política - Juan I. Pérez - Viernes, 10 de Julio de 2015
Desde el pasado 15 de junio, el secretario general del PSOE de Granada, ‘ficha’ como cualquier funcionario municipal -él logró por oposición del grupo A-, a las 8 de la mañana en su caso en el Complejo Administrativo de Los Mondragones, adscrito ahora al área de Participación Ciudadana. La normalidad con la que se ha reincorporado al trabajo, no oculta lo inusual de caso: que un destacado político vuelva al 'tajo' y no ocupe un cargo público, tras dar por concluida se etapa como concejal del Ayuntamiento después de tres largos mandatos. Una excepción a la regla.
Chema Rueda, a la entrada del complejo administrativo de Los Mondragones.
Miguel Rodríguez
Chema Rueda, a la entrada del complejo administrativo de Los Mondragones.

“Yo siempre he entrado a trabajar a las 8 de la mañana, de modo que no he notado diferencias, salvo que ahora he vuelto a ‘fichar’ al entrar y al salir”, dice Chema Rueda al recordar que en sus doce años como concejal socialista acudía con puntualidad a su despacho en el grupo municipal en el Ayuntamiento.

'Fichando', a la entrada de su puesto de trabajo como funcionario municipal. Miguel Rodríguez

Tras decidir concluir su etapa municipal después de doce años, solicitó la incorporación al Ayuntamiento de Granada, donde empezó a trabajar en 1992 como funcionario al ganar la plaza en una oposición libre de técnico de Administración General, grupo A. Tres años antes, también por oposición, se convirtió en secretario interventor de Ayuntamiento, lo que le permite contabilizar ahora su octavo trienio como servidor público, recuerda. Servidor público, como funcionario municipal, y como político implicado, socialista.

Aunque su ideario socialista, y sus convicciones, le mantiene enganchado y en permanente contacto con la ciudadanía, y en su práctica político muy lejos de despachos, admite que la vuelta al trabajo le reportará “ver la realidad social desde otros puntos de vista”, como ya ha notado en estas semanas.

“Las preocupaciones y anhelos de la gente se ven de otra manera cuando no estás día a día en primerísima línea de la política”, dice un día laboral durante un breve descanso.

Pasando la tarjeta para salir, como cualquier funcionario. Miguel Rodríguez

“Todos y todas, muy poco a poco, te va tratando y hablando de otra manera”, reflexiona Chema Rueda quien subraya que lo que más le ha llamado la atención es que a la ciudadanía le sorprenda que "de la política activa" se pueda volver al trabajo como una persona normal que comparte las mismas inquietudes y preocupaciones, pero, como socialista, con ganas de transformar la realidad para mejorarla.

Lo resumen de esta forma con términos desenfadados: “A la gente le sorprende que un político regresa a su trabajo sin rabos ni cuernos, ni más dinero en tus cuentas corrientes”. Y añade con insistencia a este respecto: “LLega a resultar sorprendente cómo se ve la política por la gente que no está metida en ella”.

Así que está convencido de que su regreso será –ya lo está siendo- una experiencia altamente gratificante que durará lo que el destino le depare.

Una intensa labor municipal



En el Ayuntamiento ha sido concejal del PSOE 12 años, 3 mandatos completos. En el primero  fue diputado provincial, con Antonio Martínez Caler de presidente y Francisco Álvarez de la Chica de secretario provincial del PSOE. En concreto, diputado de Área Metropolitana, Mancomunidades y Consorcios, de julio de 2003 hasta septiembre de 2004, y desde entonces hasta que abandonó la Diputación, además de esas responsabilidades, asumió Desarrollo Territorial y Empleo.

En abril de 2005, tras la dimisión del socialista José Moratalla y del número dos de la lista, Juan Montabes, le eligieron portavoz municipal del grupo del PSOE y hasta final de 2005 compatibilizó su labor en Diputación y Ayuntamiento.

A finales de 2005 dimitió de diputado: “La decisión política más dura de mi vida, pues si algo me gusta es la política que se hace para toda la provincia desde el gobierno de la Diputación. De hecho, creo que han sido los dos años más creativos de mi carrera”, señala.

“Pero como soy hombre de partido, asumí las cosas; dejé la Diputación con pena y me quedé de portavoz socialista en el Ayuntamiento, exactamente, 45 segundos antes de que se oficializara que el candidato en 2007 sería Javier Torres Vela”, reflexiona Rueda quien con sinceridad aún se pregunta –“y no yo solo”- “el porqué de esa decisión, pero como no pregunté cuando entré en Diputación, tampoco pregunté al irme”, dice añadiendo, con modestia, que algunos y algunas podrían aprender…

En 2008, cuando Torres Vela había dejado el Ayuntamiento, da un paso más y es elegido secretario general del PSOE de Granada, al lograr 192 votos, frente a otros 7 precandidatos, que al final se quedaron en 4: César Girón, que obtuvo 83 votos; Néstor Fernández, 85, el hoy vicesecretario general y concejal Baldomero Oliver, 129.

Tras su reincorporación como funcionario, ya avisó que sus comparecencias ante la prensa tendrías que ofrecerlas por la tarde. Así lo hizo. A las 18.00 horas dio su primera rueda de prensa como secretario general del PSOE de Granada tras su vuelta al tajo.

En 2012 revalidó el cargo con 179 votos, frente a Francisco Ruiz Dávila que obtuvo 118, y la hoy miembro de Ciudadanos María del Mar Sánchez, que sacó 56. El mandato concluye en septiembre de 2016, cuando “ya se verá”, manifiesta al ser preguntado por el futuro.

Sobre su mesa –como todas las demás, normal- no luce objetos personales, como tampoco lo había en su mesa del grupo Socialista, aunque señala que del Ayuntamiento se llevó como recuerdo, de momento, a casa, un "pequeño autobús metropolitano", símbolo del Consorcio de Transportes, un organismo que siente como suyo, “pues no en vano, desde que estaba en la ejecutiva Provincial de Paco Alvarez (año 2000-2004) empezamos a diseñar el Consorcio: funciones, estatutos… siempre he estado encima del asunto. De hecho, he sido consejero del Consorcio los 12 años que he estado de concejal, dos como diputado provincial y los otros diez de concejal”.

Y por ello, agrega: “Por eso me da pena que ahora el PP se dedique a embarrar el invento y discutir su utilidad, tantos años después”.

Reconoce con agrado que “nada” le ha costado volver a su trabajo: “Ha sido todo muy normal. La gente del Ayuntamiento me ha recibido muy bien, de hecho, -resalta- creo que yo nunca he dejado de ser de los suyos, es decir, un tipo normal, que no se ha creído esto del glamour que dicen que tiene la política”.

Y, así, relata que en estos doce años de concejal, he seguido yendo al Festival de Jazz, “pagándome mi abono como siempre (me gusta ver el jazz desde las primeras filas), he seguido yendo al futbol con mi carnet de socio, religiosamente pagado tras hacer cola en Los Cármenes, y cuando he ido al Palco invitado por el club, que han sido muchas veces, no lo oculto, otras personas han usado mi carnet, como mi cuñado, mi sobrino o algunos amigos. He seguido cogiendo el bus o el taxi, he seguido sin usar corbata, madrugando para ir a currar. En fin, no creo que haya cambiado mucho”.

Sobre cómo compatibilizar su trabajo con su responsabilidad orgánica como secretario general del PSOE de Granada señala que se “organiza estupendamente”: “De ocho a dos, en Los Mondragones, cuando llegue el horario de invierno será de 8 a tres, y de tres hasta las ocho del día siguiente, ejerzo de secretario general del PSOE de la ciudad, de amigo de mis amigos, de hincha colchonero y de persona normal”.

“Y como soy persona normal, a quien le joden las desigualdades, las injusticias y las prepotencias y sufro cuando veo a gente sufrir, pues por eso soy socialista”, señala.

Y sigue su reflexión: “Y como esa vocación no pienso perderla por eso digo y repito para terminar, que nunca dejaré la política, ya veremos si con cargos institucionales u orgánicos o sin ellos, pero nunca la dejaré, o sea, no voy a desaparecer del escenario”.

Mira el reloj. Es hora de regresar al edificio de Los Mondragones, para continuar la jornada laboral  de un tipo normal, que es secretario general del PSOE de Granada y que nunca dejará la política “porque quiero mejorar las cosas. Aún hay mucho que hacer”.