Tu ropa tiene aún mucha vida
Desconcierta a los suyos con una estrategia que refuerza el perfil moderado que quiere asentar el PP-A con Moreno

El empeño de Espadas de negociar los presupuestos sitúa al PSOE-A en un camino con riesgo

Política - Juan I. Pérez - Domingo, 10 de Octubre de 2021
La primera decisión de calado del líder socialista andaluz divide a la militancia por el riesgo que supone para el PSOE de que se vuelva en contra y merme las aspiraciones de volver a gobernar la Junta.
El presidente de la Junta, Juanma Moreno y el líder del PSOE, Juan Espadas, en su reunión del pasado 1 de octubre.eral del PSOE-A, Juan Espadas (d), en el marco de las reuniones con los partidos con representación parlamentaria para abordar la negociación del proyecto de Presupuesto
María José López/ Europa Press
El presidente de la Junta, Juanma Moreno y el líder del PSOE, Juan Espadas, en su reunión del pasado 1 de octubre.eral del PSOE-A, Juan Espadas (d), en el marco de las reuniones con los partidos con representación parlamentaria para abordar la negociación del proyecto de Presupuesto

No hay ley más importante de las que se prueban en parlamentos que la de presupuestos. Retratan a los gobiernos que los impulsan porque plasman con partidas concretas actuaciones, lo que en ocasiones dejan desnudos compromisos que se prometieron con solo palabras.

Han caído gobiernos por no pasar la prueba de los presupuestos, aunque siempre queda la opción de prorrogarlos, para asegurar, al menos, el funcionamiento de las administraciones, aunque impida el avance

Han caído gobiernos por no pasar la prueba de los presupuestos, aunque siempre queda la opción de prorrogarlos, para asegurar, al menos, el funcionamiento de las administraciones, aunque impida el avance

En Andalucía, el gobierno de derechas, PP-Cs, ha aprobado sin problemas ya tres presupuestos, gracias al apoyo de la ultraderecha que, inevitablemente, ha dejado su impronta en las cuentas.

Cuando Juan Manuel Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, inició los contactos protocolarios para conocer las intenciones de los partidos con respecto a las nuevas cuentas saltó la sorpresa. PP y PSOE coincidieron en que ese acuerdo, inédito en la política nacional, era “posible”.

Los dos partidos aseguraron que no establecían “líneas rojas”, sabedores de que en esta ocasión Vox, el sostén parlamentario del Gobierno de PP y Ciudadanos durante casi tres años, juega al adelanto electoral y aboga por el distanciamiento.

Pero parece que va muy en serio por el empeño de Juan Espadas en negociar los que serán los últimos presupuestos de la legislatura, desde la reunión en San Telmo de una hora y 45 minutos del 1 de octubre pasado

Muchos creyeron -incluidos algunos muy próximo a la nueva dirección socialista- que era la típica estrategia de apostar por un acuerdo, del que se caería el PSOE, más pronto que tarde, con el aluvión de excusas que el Gobierno de derechas ha provocado durante los tres años, con decisiones muy criticadas desde la oposición, para hacer ver que, pese a la propaganda oficial, Andalucía no avanza, con gestiones controvertidas y recortes en pilares básicos del estado de bienestar.

Pero parece que va muy en serio por el empeño de Juan Espadas en negociar los que serán los últimos presupuestos de la legislatura, desde la reunión en San Telmo de una hora y 45 minutos del 1 de octubre pasado.

Incertidumbre en el PSOE-A

Surgen las primeras voces críticas internas, no exentas de razón, contra la primera decisión de calado de Juan Espadas, el nuevo líder del PSOE andaluz tras ser elegido en las primarias candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, y que será ratificado como secretario general, en el congreso de que este partido celebrará en Torremolinos los días 6 y 7 de noviembre.

Por tacticismo cortoplacista podemos cometer un error estratégico trágico. Me reitero en el "No es no" que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa y creo que un acuerdo PSOE-PP debe ser sometido a consulta de la militancia”, escribió en tuit Hierro, al que en público sin citarlo, contestó Espadas: "Pido lealtad, trabajo y algún que otro 'tuit' menos"

Y ha removido a la militancia sanchista. Luis Ángel Hierro, coordinador de la plataforma 'Andalucía ¡Socialista!-Bases en marcha', que optó a las primarias, dio un paso al frente para solicitar que, llegado el caso, Espadas debe someter a consulta de las bases el acuerdo por su importancia. "Por tacticismo cortoplacista podemos cometer un error estratégico trágico. Me reitero en el "No es no" que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa y creo que un acuerdo PSOE-PP debe ser sometido a consulta de la militancia”, escribió en tuit Hierro, al que en público sin citarlo, contestó Espadas: "Pido lealtad, trabajo y algún que otro 'tuit' menos". Este sábado, en otro tuit, le dijo Hierro: "La lealtad política empieza con los votantes en procesos internos y electorales. Si decimos una cosa para que nos voten y hacemos lo opuesto, ni somos leales ni estamos legitimados".  

En los comités provinciales socialistas que se celebran antes del congreso federal del fin de semana próximo, ya se han escuchado algunas críticas.

Pero el cambio de estrategia de Espadas plantea dudas, vértigo, incertidumbre e interrogantes, entre ellos, el de quién gana con un acuerdo entre PP y PSOE. Y aunque muchos votantes y posibles votantes socialistas estarán encantados, no hay duda de que es Juan Manuel Moreno el que saldría reforzado de un presupuesto negociado y avalado por el PSOE. Los dos grandes partidos solo se han puesto de acuerdo en Andalucía con la reforma del Estatuto de Autonomía.

Pero el tiempo no justifica de ninguna forma la magnitud de la estrategia, ni tampoco que marque un rumbo propio, ni que descoloque a la ultraderecha, que deja ser un partido imprescindible para la gobernabilidad, ni que ahonde en la irrelevancia de Cs

Espadas gana tiempo y protagonismo, porque no le convienen unas elecciones tempranas. Debe aún desarrollar su proyecto político, y extenderlo por toda Andalucía, ser conocido, más allá de ser el alcalde de Sevilla.

Pero el tiempo no justifica de ninguna forma la magnitud de la estrategia, ni tampoco que marque un rumbo propio, ni que descoloque a la ultraderecha, que deja ser un partido imprescindible para la gobernabilidad, ni que ahonde en la irrelevancia de Cs.

Pactar los presupuestos implica en la recta final de una legislatura que se agota plantea adversidades para el PSOE. La principal, le invalida arremeter contra el ‘trifachito’ y ser cómplice de sus políticas.

Y lo que puede ser peor para sus intereses, reforzar la imagen de un Moreno moderado, que dice ser, frente a un Pablo Casado que gira cada vez más a la derecha, y, con ello, contribuir a lo que el PP andaluz quiere, convertirlo en una referencia entre sus barones, capaz de negociar con el PSOE. Con lo que cae en España, en el que el PP se opone a acordar la renovación del Poder Judicial, mientras se beneficia descaradamente de ello.

Espadas en Gorafe, en un reciente acto. PSOE-A

Contundente ha sido la reacción de las otras izquierdas, con la que debe contar el futuro, como Espadas no ha escondido, si quiere gobernar. Y les abre una gran autovía que recorrer.

 "El único grupo que va a quedar ahora de oposición nítida va a ser Unidas Podemos", afirmaba Toni Valero, coordinador general de IU-Andalucía. Para Teresa Rodríguez, la situación "es un reto" y para Esperanza Gómez, coordinadora de Más País en Andalucía, la posibilidad de un pacto supone "la constatación de que, en la práctica, el PSOE andaluz y el PP de Juanma Moreno se parecen bastante", como se parecen los dos perfiles.

¿Unas cuentas progresistas en un Gobierno de derechas?

Pero el trasfondo más relevante es cómo negociar unas cuentas progresistas en un Gobierno de derechas. Se sabe que una negociación es ceder.

Pero en qué ceder ante las políticas del Gobierno de la Junta. ¿En mantener los rectores en la sanidad pública andaluza, en beneficio de la sanidad privada, con una Atención Primaria al borde del colapso, del que el PSOE ha hecho bandera?; ¿en los recortes educativos?, ¿en la negación del municipalismo?...

Ante la imposibilidad real de lograr un presupuesto de progreso desde la perspectiva de la izquierda, necesita un logro de ese acuerdo, no es suficiente con presumir de que ha avalado unas cuentas que eran necesarias para la comunidad, y que beneficia a Andalucía, que convenza en el congreso regional.

Y no basta con eliminar el teléfono para la atención e información sobre la violencia intrafamiliar, propuesto por la ultraderecha.

Pero en qué ceder ante las políticas del Gobierno de la Junta. ¿En mantener los rectores en la sanidad pública andaluza, en beneficio de la sanidad privada, con una Atención Primaria al borde del colapso, del que el PSOE ha hecho bandera?; ¿en los recortes educativos?, ¿en la negación del municipalismo?...

¿Avalar la negación de la Memoria Democrática que quieren sustituir por una Ley de Concordia?, ¿no aplicar la nueva Ley de la Vivienda? y en Granada, ¿partidas públicas para el teleférico a la estación de Sierra Nevada? o ¿respaldar el Cierre del Anillo en lugar de apostar por el Metro, como ejemplo de movilidad, como defiende el PSOE?

Algunos pueden ver un paralelimo cuando Paco Cuenca, en la oposición, posibilitó los primeros presupuestos municipales de Granada, tras cinco años de prórrogas, con otro Gobierno de derechas, de PP y Cs. Y aunque recibió críticas de Unidas Podemos, la situación difiere, precisamente, por el lustro sin cuentas municipales que ahogaba a la ciudad.

Cuenca, ahora de nuevo alcade, se la jugó pero dejó contancia por escrito del acuerdo alcanzado.

Espadas se la juega. Y si al final no llega a un acuerdo, como mantienen algunos y algunas socialistas, ante tantos inconvenientes previos, tendrá que asumir el desgaste, problamente, innecesario.