¡Silvio vive!

Silvio Fernández Melgarejo, ‘Silvio’, "músico, artista, bohemio, culto, cantante, capillita, futbolero, alcohólico, desapegado a lo material, improvisador profesional, surrealista no militante y genio y figura, en suma", según un biógrafo, falleció hace 25 años. Pero su carismático arte no se pude olvidar, por más que Granada haya sido una ciudad ajena completamente a su devenir artístico. De hecho solo actuó en una ocasión, en la denominada ‘gira histórica’ de 1980, en el paquete de artistas que promovía la autonomía andaluza por la vía rápida. ‘Silvia’ y Luzbel (como se lee en la prensa local) actuaría en el Paseo del Salón ante 20.000 personas, y al día siguiente lo haría en Almería ante el doble, según las crónicas. Sin embargo, y es curioso por su ausencia, en Granada, Silvio da nombre a una avenida en la Chana gracias a la intervención de un concejal ¡del PP! fan confeso del artista.
Pero su idiosincrasia tan sevillana, tan de rock and roll italianizante, fútbol y Semana Santa no tuvo precedentes, ni tampoco consecuentes, o sí, alguno de sus compañeros de escenario mantiene encendida su vela a la leyenda. Es el caso de Andrés Herrera ‘Pájaro’ que estuvo a su lado en los últimos años y se impregnó, de su surrealista esencia.
Silvio capitaneó marcas como Barra Libre, Luzbel, Sacramento y Los Diplomáticos, a casi una por disco, y Pájaro fue director musical de su carrera en los años 90
Silvio capitaneó marcas como Barra Libre, Luzbel, Sacramento y Los Diplomáticos, a casi una por disco, y Pájaro (que también ha estado en los renovados Triana como en Pata Negra o con Kiko Veneno y Martirio) fue director musical de su carrera en los años 90. La relación entre ambos fue una de las más estrechas y duraderas de la escena del rock sevillano, abarcando tanto lo profesional como lo personal. Se le describe frecuentemente como su "escudero" y la huella de Silvio en la vida de Pájaro es tan profunda que este decidió llamar a su propio hijo Silvio.
Hasta cierto punto ha sido esa conexión entre ambos que la crítica suele señalar que con los años Pájaro ha ido adquiriendo un porte y una presencia escénica que recuerdan a la de su mentor, al que dedicó la canción ‘Duele tu ausencia’ en su disco de debut en solitario ‘Santa Leone’. Estando así las cosas, quién mejor que él y su gran banda -espectacular su sonido en un local tan complicado como la Aliatar- interpretando el repertorio impagable de su socio, con el añadido invitado de nombres locales como el Carmencita Calavera, Juan Codorniú, Juan Alberto y Pedro de Dios. Pocas veces en un concierto de homenaje ha habido tanta alegría y buen rollo, pero es que el ausente, "que no era san José", como proclamaba, tampoco merecía otra cosa.



































