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'Negacionismo y catástrofe climática'

Blog - Loco por incordiar - Mario Ortega - Sábado, 14 de Febrero de 2026
Un micrófono para autoridades, ante zona inundada de Huétor Tájar.
IndeGranada
Un micrófono para autoridades, ante zona inundada de Huétor Tájar.

Las borrascas han hecho estos días un daño enorme en Andalucía. Daños en viviendas, negocios, infraestructuras y cultivos. Lo público y la solidaridad han funcionado en primera línea, más allá de la falta de recursos endémica o la precariedad laboral. Cuando pase el temporal se requerirá una fuerte intervención de las administraciones públicas para paliar los daños. No deben demorarse. También habría de evaluarse la necesidad de reforzar, las infraestructuras técnicas, las dotaciones de personal y las condiciones laborales de las personas que actúan en primera línea ante catástrofes. Bomberos, personal del 112, sanitarios, cuerpos y fuerzas de seguridad del estado…

La ciencia advirtió hace decenios que el modelo capitalista de crecimiento infinito, expolio de materias primas y contaminación de la naturaleza, junto con el modelo energético de los combustibles fósiles es insostenible

Todas las administraciones deberían aprobar Declaraciones de Emergencia Climática Permanente, con la obligación de ejecutar políticas preventivas continuadas. Una declaración con consecuencias legales que condujese a planes urgentes de lucha y prevención contra los efectos del cambio climático. Justo lo contrario al sálvese el que pueda que proclaman la derecha, la ultraderecha y el trumpismo. Justo lo que no se atreve a hacer de verdad el tibio “progresismo" de las viejas socialdemocracias occidentales atrapado en un mundo que ya no existe.

Largos periodos de sequía intensa, largos periodos de altas temperaturas, sumados a episodios virulentos de fenómenos meteorológicos adversos son ya habituales. “Esto no lo habíamos visto nunca” dicen muchos entrevistados a pie de agua en las teles. La ciencia advirtió hace decenios que el modelo capitalista de crecimiento infinito, expolio de materias primas y contaminación de la naturaleza, junto con el modelo energético de los combustibles fósiles es insostenible.

El negacionismo climático es una fuerza de choque contra la ciencia para fomentar la ignorancia, cual inquisición, contra cualquier atisbo de racionalidad científica y política que se oponga a seguir destruyendo la fruta descomunal de vida que es el planeta tierra

Si el campo andaluz sigue a Vox avanzaremos hacia el desastre con rapidez. El negacionismo climático es una fuerza de choque contra la ciencia para fomentar la ignorancia, cual inquisición, contra cualquier atisbo de racionalidad científica y política que se oponga a seguir destruyendo la fruta descomunal de vida que es el planeta tierra. La alianza entre el negacionismo y los discursos anti-estado social es veneno para la vida y caja monumental para muy pocos.

Esa alianza la alimenta el trumpismo que invade las sociedades occidentales. Una operación de las elites económicas estadounidenses, amparada por el seguidismo de las derechas, ultraderechas, y lo que queda de socialdemocracias europeas, para doblegar al mundo y perpetuar su poder. Lo quieren todo el tiempo. Quieren los recursos y las rutas, el control de la producción y de los flujos de materia y energía.

Deberíamos de saber que si después de ver las imágenes de Andalucía anegada, con 11.000 personas evacuadas, el 0,12% de nuestra población, solo nos quedamos en los cuidados paliativos, la dinámica destructiva del capital seguirá avanzando implacable empujada por el negacionismo climático de Vox.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen de Mario Ortega

Mario Ortega, químico y doctor en ciencias ambientales, de Granada, acunado en el Abayzín, es, según parece, andaluz de nacimiento y de cultura. Le interesa el mundo, la política y todo asunto que demande ser pensado. Lleva años escribiendo opinión en corta, media y larga distancia, en realidad es una forma de dar aire al instinto de participación en los debates públicos, así foga la pulsión política. Es por eso que este blog se llama Loco por incordiar, no se tomen el incordio como molestia, es más bien ganas de llamar la atención con azúcar, sal, pimienta y otros aliños según el caso.