'Digan lo que digan…'

Ni todas las baterías mediáticas de la carcundia juntas (y mira que son fuertes y numerosas) pueden dar la vuelta a la realidad: la propuesta para un nuevo sistema de financiación autonómica presentada por el gobierno de España es más justa y equilibrada que la actual y Andalucía sale especialmente beneficiada.
Antes de que trascendiera públicamente el contenido de la reforma ya el PP lo había convertido en un nuevo casus belli contra Pedro Sánchez y, en este caso muy especialmente, contra la ministra de Hacienda y casual (y causalmente) candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía.
Toda la artillería mediática, política y judicial para esta batalla de la que disponen las derechas está ya lista
Toda la artillería mediática, política y judicial para esta batalla de la que disponen las derechas está ya lista. Me consuela saber que al menos este debate público es de interés para todos los públicos ya que lo que está en juego es mejorar la equidad en la prestación de los servicios públicos entre comunidades, independientemente de su capacidad fiscal, lo que redunda en una mayor cohesión social y territorial. Un debate político de verdad, interesante y trascendente que debe llegar a toda la ciudadanía con la mayor transparencia y rigor.
Pero, como ocurre con otros debates o disputas políticas, para las derechas la verdad no importa. Lo hemos comprobado con el tema de la DANA de Valencia, son capaces de sostener una sarta de mentiras sin rubor. El mismo Feijóo indicó a Mazón en la mayor catástrofe natural sufrida en nuestro país, que lo importante era ‘el relato’ y cuentan con poderosos aliados que replican el cuento y en este caso se inventan las cuentas.
Aunque parezca obvio lo primero que hay que señalar es que el sistema de financiación autonómica necesita una profunda reforma. Pactado en 2009, en el segundo mandato de Zapatero, caducó en 2014 al no ser renovado y produciendo la anomalía actual de más de una década sin las necesarias reformas estructurales del sistema, con un modelo que ya no se ajusta a las nuevas realidades socioeconómicas. La aplicación del sistema actual ha supuesto desigualdades entre comunidades autónomas, provocado tensiones territoriales alimentadas por la falta de un reparto equitativo de los recursos financieros para sostener los servicios públicos.
Se me antoja difícil, muy difícil, pensar que con unas fuerzas políticas periféricas más exigentes y con una ultraderecha más influyente, se vaya a posibilitar esta reforma cuando se renueven las Cámaras, previsiblemente a finales de 2027
El caso es que, pese a la complejidad política del momento y las dificultades para lograr un amplio acuerdo parlamentario, estamos en el momento oportuno para abordarlo, o al menos debemos convenir que el escenario tras unas próximas elecciones será más complicado para el bloque progresista. Tampoco para el PP pinta mejor que, ya con Rajoy y con mayoría absoluta, no supo o no fue capaz de imponer su modelo, si es que lo tiene. Se me antoja difícil, muy difícil, pensar que con unas fuerzas políticas periféricas más exigentes y con una ultraderecha más influyente, se vaya a posibilitar esta reforma cuando se renueven las Cámaras, previsiblemente a finales de 2027. Si mantener prorrogado hasta entonces resulta prolongar un sistema caducado y cada vez más caduco, confiar un mejor momento dentro de un tiempo resulta tan iluso como irresponsable.
Feijóo et alter se quejan de que el PSOE haya pactado la reforma en primera instancia con Esquerra Republicana de Catalunya, con lo que se confirma que los tontos siguen mirando al dedo cuando se señala la Luna. Olvidan que se negaron a hablar de la financiación autonómica cuando Pedro Sánchez propuso varios Pactos de Estado a un recién llegado Feijóo, cuando se cargaron a Pablo Casado, y el líder popular decía aquello de que no venía a insultar sino a ser útil. ¡Qué tiempos!
Yo creo que lo que se pone en evidencia es que el PP no tiene un modelo de financiación. Puede desmentirme fácilmente poniéndolo sobre la Mesa (del Congreso); un modelo acordado en primera instancia con los barones de su partido, si es capaz, en lugar de montar un “frente común” contra la propuesta del gobierno como ha anunciado el líder de la oposición. O bien podría proponer ajustes al modelo y acordar su aprobación o incluso favorecer que la reforma salga adelante (mejor que el sistema actual prorrogado no creo que puedan negarlo) y más adelante cuando ‘caiga’, o hagan caer al gobierno promover, su supuesto mejor modelo.
Este debate sobre la financiación autonómica pone en entredicho todas las mentiras, bulos e hipérboles con las que se ha manejado el PP sobre la financiación en Andalucía.
Porque digan lo que digan, ya se pueden ‘comer’ lo de las cesiones del cupo catalán que, por si no se han enterado con las prisas en salir a la palestra, ha quedado fuera de esta reforma. Eso es lo que pedían los de Junts y no han conseguido y ahora se disponen a hacer causa común con la derecha y la ultraderecha y probablemente veamos a Feijóo, Abascal y Puigdemont coincidiendo en el rechazo al nuevo sistema y votando juntos.
Digan lo que digan, Andalucía recibe 4.858 millones más de euros que con el anterior sistema, más que Cataluña, que se queda en 4.686 millones (y eso sin contar con el nuevo Fondo de Compensación, unos 1.000 euros adicionales de los que Andalucía será la principal beneficiada con casi la cuarta parte); las cifras marean a la mayoría de las personas pero para que nos hagamos una idea, es mucho más de lo que había calculado y pedido JuanMa Moreno (4.000 millones, “ni un euro más” dijo en el Parlamento Andaluz).
Digan lo que digan, el principio de ordinalidad, del que tanto hablan y tan poco conocen, no estará blindado con el nuevo sistema aunque sí se aplicará a Cataluña.
Los populares andaluces van a salir retratados cuando sus compañeros de partido de otras comunidades autónomas se den cuenta de que Andalucía sale bastante beneficiada y se queden colgados de la brocha protestando por lo que los demás pelean
Tan cierto es que, digan lo que digan, los más listos (o los que más han estudiado el tema), han caído en la cuenta de que Andalucía sale muy bien parada y por eso califican de electoralista esta medida y ‘acusan’ a M. Jesús Montero de barrer para casa, en clara contradicción con las quejas de agravio a nuestra tierra. Los populares andaluces van a salir retratados cuando sus compañeros de partido de otras comunidades autónomas se den cuenta de que Andalucía sale bastante beneficiada y se queden colgados de la brocha protestando por lo que los demás pelean. Pero para Moreno Bonilla, alguien ha debido hacerle bien las cuentas, es más importante, otra vez, los intereses partidistas que los del conjunto de los andaluces.
Lo que no puede ser es soplar y sorber a la vez. O perjudica a Andalucía y se ha vendido el gobierno a los catalanes como pregonan algunos con la letanía aprendida y repetida de memoria, o la beneficia y entonces la ministra de Hacienda ha hecho un favor a la candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía y le ha dado una baza con la que presentarse en las autonómicas. No sé tú que harías, pero yo en la tesitura de MJM buscaría una mejor financiación para Andalucía, que además podría administrar si se produce el cambio en el gobierno andaluz.
¡Ojalá! o ¡Que Dios lo quiera!, (‘vayamos a pollas’ y me busquen también las cosquillas etimológicas).


















