Un verano en el Parque de las Ciencias.

PSOE, ¿qué reconstrucción?

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Jueves, 3 de Noviembre de 2016
IndeGranada

Voy a procurar huir de declaraciones genéricas, expresiones vacías y frases hechas en estas reflexiones políticas, en las que pretendo arrojar luz sobre el rumbo que ha de tomar el PSOE en las próximas fechas. Creo que siempre lo hago, pero me esmeraré especialmente ahora, pues considero que gran parte del descrédito de la política y buena parte de la desorientación con que nos ven importantes sectores ciudadanos a los socialistas, se debe a ese abuso del lenguaje llamado correcto, que en realidad no deja de ser un "metalenguaje" inentendible para el común de los mortales.

Se dice que lo que necesita ahora el PSOE es "reconstruirse" y definir un proyecto autónomo y reconocible. Dicho así, no creo que nadie pueda estar en desacuerdo, pero es que eso equivale a no decir nada y a seguir sumiendo a la gente en la inopia del vacío. Por partes. Yo no creo que el PSOE necesite reconstruir su proyecto; es más, considero que éste está perfectamente constuido y definido, y que además es plenamente autónomo. Otra cosa es que, a día de hoy, resulte reconocible, pero no por culpa del proyecto en sí, sino, muy posiblemente, por incapacidad de hacerlo reconocible por parte de quienes están llamados a trasladarlo a la sociedad, vía políticas concretas, actitudes concretas y hechos concretos.

Tras un largo y sosegado debate interno y público, a lo largo del año 2013, todas y todos los socialistas de España, y mucha gente de fuera del partido, participamos activamente en los trabajos de la Gran Conferencia política que el partido impulsó para "actualizar y redefinir su proyecto político, en los albores del siglo XXI". Cinco grandes bloques temáticos nos ocuparon días y semanas de debate, discusión y profundización. Nuestra posición en Europa y el papel de la socialdemocracia en un mundo global. La lucha por el empleo digno y una recuperación económica justa, incluyendo una amplia reforma del Estatuto de los Trabajadores; un sistema fiscal redistributivo que gravara más las rentas más altas; una nueva legislación de "Segunda oportunidad" para el pujante sector empresarial; una apuesta decidida por la asunción del cambio climático y por la transición energética con claros tintes ecologistas y medioambientales. Un impulso decidico como país a la Educación, la Ciencia y la Cultura, con reformulación de la LOMCE, una nueva Formación profesional y la inclusión del ciclo de 0 a 3 años. Una lucha sin cuartel contra todo tipo de desigualdad, incluyendo un gran pacto nacional contra la Violencia de Género; el carácter público y universal de nuestra Sanidad; la subida del Salario Mínimo Interprofesional, el establecimiento del Ingreso Mínimo vital, así como la garantía del sistema de pensiones y de las prestaciones de la Dependencia. La apuesta innegociable por la regeneración democrática y la reforma del sistema electoral; una nueva legislación de partidos políticos y su financiación, así como la regulación de la libertad religiosa y la muerte digna; y un mayor rigor a la hora de regular la contratación pública y el sistema de incompatibilidades. Y el impulso a una gran reforma de nuestra Constitución, que abordara las tareas pendientes, principalmente el nuevo encaje territorial de las comunidades y regiones y la relación de éstas entre sí y con el Estado; y la inclusión de nuevos derechos y libertades.

Un proyecto político nítidamente socialdemócrata y europeo, puesto al día. Sólidamente construido con las aportaciones de miles y miles de personas comprometidas. Perfectamente identificable y reconocible, y a su vez, claramente autónomo frente a otras opciones políticas. Esa afirmación no creo que admita la más mínima duda, por tanto no están en la verdad quienes insisten, una y mil veces, en que el problema del PSOE es de proyecto. Porque no lo es. Y porque no es posible, ni deseable ni sensato "actualizarlo" cada año.

No hay que reconstruir el proyecto, pues está muy bien construido y ejemplarmente actualizado. Tan solo hay que reconstruir la manera de trasladarlo hacia la sociedad, y por tanto, los actores encargados de hacerlo. Hay que reconstruir las alianzas que necesitaremos para llevarlo a cabo, pues sólos nosotros no podremos. Habrá que corregir los errores que nos han llevado a que buena parte de la población no reconozca nuestro proyecto político. A que centenares de miles, incluso millones de personas, no se reconozcan en las maneras ni los rostros, y por supuesto en los hechos, que hoy representan al PSOE en todos los niveles. Y que, por eso, votan a otras opciones políticas. Por eso, basta ya de palabrería y de tópicos. Existe el proyecto y es reconocible el proyecto. Tan sólo queda reconstruir el liderazgo, quien ponga la cara y la voz a un proyecto ilusionante y cargado de futuro. Y queda hacerlo ya, por sufragio universal y libre de la militancia, lo antes posible, sin demoras tácticas ni atrasos de conveniencia. Quien pretenda éso, sólo estará retrasando la urgente puesta en marcha de las acciones tendentes a hacer carne, en el día a día, el inmenso potencial político del proyecto socialista. Y serán culpables de ello.

 

Imagen de Chema Rueda

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.