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Pacto por la Cultura

Blog - El Viaje a Ítaca - Ana Gámez - Jueves, 16 de Junio de 2016
La Alhambra.
Miguel Rodríguez
La Alhambra.

La Cultura es el ámbito de expresión de la libertad, de la creatividad, de la crítica, de la independencia y debe ser un instrumento de cambio social, de cohesión y de diversidad. La Cultura es una de nuestras señas de identidad y nuestra mejor tarjeta de presentación en el mundo. 

Conviene destacar la doble dimensión de la cultura: como recurso y como derecho. La cultura y el patrimonio cultural, además de un enriquecimiento personal y social,  suponen creación de riqueza y de empleo. Por eso debe tener el soporte y la protección de los poderes públicos. La Cultura representa más del 3% del PIB y genera más de medio millón de empleos directos. En Andalucía,  considerada una comunidad agrícola, la Cultura genera la misma riqueza que la Agricultura. El sector cultural emplea en Andalucía a unas 120.000 personas en más de 40.000 empresas.

La Cultura en España sufre en estos momentos el impacto de tres factores: la crisis económica,  el cambio de modelo de consumo y las medidas en materia cultural llevadas a cabo por el gobierno del PP, como la subida del IVA cultural al 21% . En Granada ha sido uno de los sectores más afectados por la crisis. El empleo relacionado con el arte y el entretenimiento se ha reducido un 5% desde 2011, mientras que ha desaparecido un 4,8% del tejido empresarial. Se han destruido más  de 1000 empleos y 300 empresas.

Después de estos años de crisis económica la Cultura ha vuelto a ser considerada algo accesorio, un adorno. Urge, pues, un gran acuerdo social y político por la Cultura, un Pacto de Estado que haga de la misma una prioridad política. El reconocimiento por todos los partidos políticos de la Cultura como política de Estado y del sector de las industrias culturales y creativas como un sector de importancia estratégica. Un acuerdo entre las instituciones  y el sector que la convierta en una prioridad, en un derecho de la ciudadanía,  porque no será sino a través del conocimiento,  de la investigación,  de la Educación,  de la Cultura,  como saldremos fortalecidos de esta crisis económica,  social y política.

Atrás ha quedado un modelo de política cultural basado en la construcción de grandes infraestructuras. Algunas se han revelado escasamente sostenibles desde el punto de vista económico y social.  

La identificación de la Cultura con la subvención es una generalización injusta y falsa. El sector cultural es uno de los que menos apoyo recibe por parte de los poderes públicos. Hay que evitar que la inversión en Cultura sea percibida como un gasto innecesario que aporta poco a la economía. 

Debería tener en cuenta este Pacto por la Cultura el apoyo a los centros culturales,  sean estos públicos o privados, tales como pequeñas o medianas librerías, bibliotecas, centros de musica en vivo, museos, teatros; prestar un apoyo especial al desarrollo cultural en pequeñas y medianas localidades, en general al entorno rural.

Necesitamos un Pacto por la Cultura que dé apoyo a los creadores para ganar en competitividad e innovación gracias a su conexión con los parques científico-tecnológicos y las universidades. Se trata de generar una transferencia de conocimientos para aportar al sector I+D y competitividad.

La labor de las instituciones debe centrarse en propiciar las condiciones que favorezcan la creatividad en la sociedad y en el tejido económico, las iniciativas públicas y privadas;  la cesión de espacios para la creación,  facilitar la creación de empresas y el fomento de la participación y el acceso de la ciudadanía a los bienes culturales. Para ello hay que destinar más recursos a asociaciones,  fundaciones culturales o proyectos de pequeña escala, valorar las actividades no solo por su tamaño sino también por su incidencia en la sociedad en la que surgen.

El Pacto debe recoger la aprobación de una Ley de Mecenazgo que  desarrolle medidas que estimulen y protejan la Cultura, que  fomenten de forma directa el consumo cultural mediante deducciones de un porcentaje del consumo de bienes y servicios culturales, la microfinanciación a entidades sin ánimo de lucro y a la industria cultural, la incorporación de incentivos fiscales a donaciones de artistas y a museos públicos, entre otras. Medidas que apoyen a las empresas de economía social, autónomos y microempresas relacionadas con la Cultura, actualizando el sistema de incentivos y fórmulas de cogestión público-privadas.

Y es un clamor unánime de toda la sociedad la reducción del IVA cultural, porque la Cultura no es un artículo de lujo, sino la base, junto con la educación, sobre la que se asienta toda sociedad avanzada. Facilitaría el consumo cultural y la protección de este sector productivo.

Nuestra provincia tiene un rico patrimonio histórico que es a su vez un reclamo turístico para miles de visitantes, siendo así un importante motor de desarrollo económico; y debemos apostar por la protección y el disfrute del patrimonio, no solo como legado de nuestra historia sino como generador de riqueza. En Granada el Pacto por la Cultura pasa por el  apoyo a su candidatura  como Capital Europea de la Cultura en 2031 y para que la candidatura prospere es inaplazable la apertura del Museo Arqueológico y su modernización, convertir el Centro Lorca en un referente mundial de la figura y la obra de nuestro poeta más universal, trabajar para que la Alpujarra sea declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, así como la Granada Renacentista y Barroca, la construcción de un gran Museo para la ciudad de Granada, así como un nuevo Archivo histórico, consolidar la arquitectura defensiva de Granada, asegurar la conservación de las murallas del Albaicín, recuperar el rico patrimonio monumental de nuestra provincia,  el Teatro Romano de Guadix, los Dólmenes de Gorafe, la Torre de Romilla en Chauchina, el Palacio de San Jerónimo en Baza, los Baños árabes de La Zubia, el Puente del Hacho, el Palacio Renacentista de los Enríquez, proteger los yacimientos arqueológicos de Medina Elvira, Villa Romana de Salar, de las Gabias y el paleontológico de Fonelas. 

#Contralacrisiscultura

 

Ana Gámez Tapias, nació en Lanteira (Granada) en 1962, un pueblo del Marquesado, es licenciada en Filología Clásica por la Universidad de Granada. Desde 1986 es profesora de Griego de Enseñanza Secundaria. Se ha interesado también por la actual cultura y la lengua de Grecia. Ha sido delegada provincial de Educación y Cultura de la Junta de Andalucía. Y senadora del PSOE por Granada en la anterior legislatura.