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'Otro jolgorio'

Blog - Punto de fuga - Cristina Prieto - Jueves, 14 de Septiembre de 2023
Una de las concentraciones en Granada contra La manada.
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Una de las concentraciones en Granada contra La manada.

Duele mucho escuchar al abogado de uno de los integrantes de La Manada de Pamplona dar las gracias al Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos y, especialmente a Irene Montero, por la aprobación de una ley que ha permitido rebajar la pena al delincuente Ángel Bouza. Y el dolor es aún más profundo cuando es necesario reconocer que dice la verdad. Lo del mensaje en redes sociales de la ministra de Igualdad, en funciones, Irene Montero merece otro tipo de calificativos. “(…) Esta decisión del TSJN [Tribunal Superior de Justicia de Navarra] es muy dolorosa, especialmente para la víctima. Nos hacemos cargo de su dolor y sabemos que todas las víctimas merecen reparación” ha escrito en la red social Twitter. Es increíble la desfachatez de estas palabras porque quien las ha pronunciado fue la impulsora de la normativa que ha permitido rebajar el castigo a uno de los autores de tan execrable acto.

Duele mucho escuchar al abogado de uno de los integrantes de La Manada de Pamplona dar las gracias al Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos y, especialmente a Irene Montero, por la aprobación de una ley que ha permitido rebajar la pena al delincuente Ángel Bouza

La Ley Orgánica 10/2022 de Garantía Integral de la Libertad Sexual, conocida como Ley del Sí es Sí que, supuestamente, iba a proteger a las víctimas de agresiones sexuales se ha demostrado que sólo sirve para rebajar las penas a los delincuentes. Una ley utilizada para aplicar 1.155 rebajas de condena y excarcelar a 117 personas, principalmente violadores y pederastas desde que entró en vigor el  7 de octubre de 2022 hasta el mes de julio del presente año. Señora ministra, usted no puede hacerse cargo del dolor de nadie porque, realmente, está consiguiendo el propósito de esta ley. No sea hipócrita y reconozca ya que el antipunitivismo que se defiende desde su Ministerio tenía como finalidad menos castigos para los delincuentes y más sufrimiento para las víctimas. Pero no para todas porque su adhesión personal y la de quienes la rodean a la teoría de que es mejor aplicar penas más bajas, no se ha transmitido al espíritu de otras leyes sino sólo a aquella que ha salido de su ministerio y que tiene como principales damnificadas a las mujeres. Nadie se ha planteado rebajar las penas para los robos pero sí para las agresiones sexuales. Y todo desde el Ministerio de Igualdad.

Victoria Rosell, Delegada del Gobierno para la Violencia de Género y compañera de Irene Montero aseguró en agosto de 2022 que no habría ninguna revisión de penas para los miembros de la manada

Victoria Rosell, Delegada del Gobierno para la Violencia de Género y compañera de Irene Montero aseguró en agosto de 2022 que no habría ninguna revisión de penas para los miembros de la manada. Sin embargo, las juristas feministas, cuando tuvieron acceso al texto de la Ley, lo advirtieron y alertaron sobre la reducción de las condenas pero nadie quiso escucharlas. Mucho menos desde un Ministerio- conocido ya popularmente como el Ministerio de Igual da- enfrascado en una hoja de ruta que nada tenía que ver con la defensa de las mujeres, como se ha demostrado en los últimos cuatro años. Porque las víctimas no importan y la revictimización que están sufriendo, tampoco. La joven madrileña que sufrió aquella  brutal violación no puede pasar página aún porque ha anunciado que recurrirá la rebaja de la condena a Bouza. De nuevo, a revivir aquella aciaga noche.

Aún resuenan en nuestras mentes las palabras de aquel juez de la Audiencia Provincial de Navarra que calificó la violación de la joven madrileña de “jolgorio”. Ricardo González, que indignó a miles de mujeres dentro y fuera de España con sus palabras, tuvo al menos su correctivo y se enfrentó a un expediente disciplinario, no por estas afirmaciones sino por desatender las causas judiciales

Aún resuenan en nuestras mentes las palabras de aquel juez de la Audiencia Provincial de Navarra que calificó la violación de la joven madrileña de “jolgorio”. Ricardo González, que indignó a miles de mujeres dentro y fuera de España con sus palabras, tuvo al menos su correctivo y se enfrentó a un expediente disciplinario, no por estas afirmaciones sino por desatender las causas judiciales. Pero ¿qué se puede hacer con una ministra que se mantiene aferrada al Ministerio sin que el Presidente del Gobierno mueva ficha? ¿Cómo asumir que quiere seguir al frente de un departamento que ha destrozado las políticas dirigidas a las mujeres?

Escuchar hablar a cualquiera de las responsables del Ministerio de Igualdad se ha convertido en una penitencia, oír cómo han vaciado de contenido la palabra Feminismo es desesperante y aguantar las explicaciones de su propia incompetencia, una tortura. Las mujeres no podemos soportar más el goteo continuo de asesinadas por violencia machista mientras la chupipandi del Ministerio se entretiene y gasta nuestro dinero en aplicaciones para decir a los señores que no comparten las tareas domésticas como si ellos no lo supieran.

Ángel Bouza conseguirá ser libre un año antes de lo previsto. Es la consecuencia de una ley mala técnicamente y, con él, ya habrá otro delincuente más con su pena rebajada

Ángel Bouza conseguirá ser libre un año antes de lo previsto. Es la consecuencia de una ley mala técnicamente y, con él, ya habrá otro delincuente más con su pena rebajada. Hasta 22 informes advirtieron de los defectos de la Ley del Sí es Si pero no se tuvieron en consideración. Hoy, lo que las feministas advertían que iba a ocurrir está pasando y nadie en Igualdad se hace cargo de los errores. Dos leyes han salido de este departamento durante la legislatura, la Ley del Sí es Sí y la conocida como Ley Trans. De la primera ya sabemos las consecuencias y de la segunda las veremos en pocos años. Aún nos quedan por ver más cosas. Al tiempo. Que podría llegar Sumar al Gobierno y el jolgorio del juez González nos va a parecer un rosario.

 

 

Imagen de Cristina Prieto

Madrileña afincada en Andalucía desde 1987, primero en Almería y posteriormente en Granada donde he desarrollado mi carrera profesional como periodista. Me licencié en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, cursé mi suficiencia investigadora en la Universidad de Granada dentro del programa Estudios de la Mujer y leí mi tesis doctoral en la Universidad de Málaga.