Manuel Marcos

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Martes, 16 de Enero de 2018
Manuel Marcos.
Indegranada
Manuel Marcos.

Es la segunda vez que el nombre de una persona titula uno de mis Reflexiones del Por Venir. La anterior la dediqué a Francisco Rubio Llorente, jurista prestigioso, por su influencia en mi formación y por el calado de sus reflexiones. Y ésta se la dedico a Manuel Marcos, un veterano militante socialista de Pedro Martínez, que se nos fue el otro día. Por personificar en él una larga y dilatada historia de lucha y constancia, como la que llevaron (y aún llevan) tantos y tantas militantes socialistas en tantos lugares de España, de Andalucía y de Granada. Por representar, con total dignidad y humildad, los valores de justicia, libertad y solidaridad a lo largo de toda su vida, de manera irrenunciable e insobornable, siendo un ejemplo para quienes, desde jóvenes, escuchábamos sus (largas) peroratas, completamente carentes del más mínimo interés personal, tan sólo guiadas por mantener viva una llama, que el veía languidecer, las más de las veces con razón.

Manuel Marcos representa, con total dignidad y humildad, los valores de justicia, libertad y solidaridad a lo largo de toda su vida, de manera irrenunciable e insobornable, siendo un ejemplo para quienes, desde jóvenes, escuchábamos sus (largas) peroratas, completamente carentes del más mínimo interés personal, tan sólo guiadas por mantener viva una llama, que el veía languidecer, las más de las veces con razón

Pero también, por hacer honor al lema de nuestro medio digital, "alguien tiene que contarlo", pues de Manuel tengo cosas que contar y una, en particular, la quiero contar. Por lo que supone de férrea convicción democrática en alguien que aprendió la democracia a fuerza de vivirla, pues nadie se la explicó jamás. Por lo que supone de un alto sentido de la justicia y la igualdad entre todas las personas militantes del PSOE, en una época (podía ser perfectamente ésta) en la que empezaba a estar mejor mirado "estar" que "ser". Y también por la normalidad con la que se guió Manuel en el caso de referencia. Corría el año 1998 y el PSOE se debatía, en sus primarias de entonces, entre Almunia y Borrell. El debate llegaba a todas las Agrupaciones y la militancia participaba activamente en el mismo. Una tarde recibí una llamada de una común amiga desde Pedro Martínez. "Manuel Marcos, ex teniente de alcalde, quiere hablar contigo".

Resumiendo. Manuel tenía claro que si el PSOE hacía primarias, "era para que cada cual votemos lo que queramos libremente". No concebía que nadie pretendiera "sondear a mano alzada" a la militancia para "otorgar los más de cien votos de la agrupación al ganador del sondeo". Él pensaba que las normas del partido no permitían hacer eso y quería contrastarlo conmigo. No me dijo a quien votaría él. Era más importante "hacer las cosas bien hechas, como dicen nuestros Estatutos". Contrastado el procedimiento, se fue a la Casa del Pueblo a confirmar cómo había que hacer la votación. Voto individual y secreto, en urna, y cada cual a elegir la papeleta que quiera, sin que nadie tenga que mirar. Una obviedad, pensaría entonces (y ahora) cualquier observador. Pues no era (ni es) tan obvio. Quedamos, como siempre, tan amigos y nos emplazamos a "la siguiente reunión", una vez que pasaran las primarias.

Manuel tenía claro que si el PSOE hacía primarias, "era para que cada cual votemos lo que queramos libremente". No concebía que nadie pretendiera "sondear a mano alzada" a la militancia para "otorgar los más de cien votos de la agrupación al ganador del sondeo". Él pensaba que las normas del partido no permitían hacer eso y quería contrastarlo conmigo

Hubo más "reuniones", mas peroratas y más votaciones, y la vitalidad de Manuel se fue extinguiendo lentamente. Los síntomas de debilidad eran ya evidentes en septiembre, la última vez que nos vimos, pero ni aún así, decayó en su costumbre, "niño, tu palante, pero ten cuidado con tal y tal". Siempre alertaba sobre las personas que más que "militar", en el sentido que el le daba a esta palabra, estaban metidas en política, dilapidando el término "militar". Que haberlas, haylas.

Por cierto, como siempre, el voto secreto puso a cada cual en su sitio. Realizada la votación en la Agrupación de Pedro Martínez, el día 24 de Abril de 1998, ambos candidatos empataron a 44 votos, las cosas de la democracia. Algunas veces he contado esta experiencia, pero creo que ahora debe ser más conocida. A ver si de una vez, dejamos aquello de "tropezar dos veces etc.".

 

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.