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'La Fuerza de las Mujeres'

Blog - Punto de fuga - Cristina Prieto - Jueves, 19 de Octubre de 2023
Imagen de la manifestación del año pasado en Barcelona.
El taquígrafo
Imagen de la manifestación del año pasado en Barcelona.

Cientos de mujeres acudirán el próximo sábado a Sevilla, desde distintos puntos del país, para gritar alto y claro que están hartas. Ya lo hicieron en 2021 en Madrid y en 2022 en Barcelona. La plataforma La Fuerza de las Mujeres, integrada por asociaciones y colectivos de todo el Estado, exigen al Gobierno que se cumpla la agenda feminista después de que los últimos cuatro años hayan sido un auténtico despropósito y un claro retroceso. El objetivo era socavar las bases de todas aquellas medidas que podrían haber significado un avance en la situación de desventaja de la que parten las mujeres. Y ya se están viendo las consecuencias.

La lucha por la abolición del género se ha topado, de bruces, con las políticas identitarias que suponen, de facto, una auténtica mordaza, no sólo para las feministas, sino para toda la población

La lucha por la abolición del género se ha topado, de bruces, con las políticas identitarias que suponen, de facto, una auténtica mordaza, no sólo para las feministas, sino para toda la población. Obligar a decir, por Ley, lo que nuestros ojos no ven y nuestros sentidos no perciben, no es más que un freno total a la libertad de expresión y la negación de la biología. Porque, un cuerpo humano con testículos y pene –perdonen el atrevimiento- es un cuerpo de varón por muy bien que se disimule. El género y sus identidades sentidas están confundiendo a la infancia y la adolescencia que caen, como moscas, en la trampa de las mutilaciones irreversibles de cuerpos perfectos y sanos.  

La mal llamada gestación subrogada –desde el feminismo se prefiere hablar de vientres de alquiler- no es otra cosa que la explotación de los cuerpos de las mujeres. Es poner por delante los deseos de una exigua minoría a los derechos de aquellas que, movidas por la necesidad económica, alquilan sus úteros y paren hijos para quien no puede tenerlos por problemas de infertilidad o entre parejas de varones homosexuales. También nos encontramos con la llamada subrogación social mediante la cual mujeres –ricas, siempre- que no quieren pasar por un embarazo pero desean un hijo prefieren explotar reproductivamente a otras a cambio de una cantidad económica que para ellas supone sólo un bolso menos de una prestigiosa marca.

La pornografía circula entre niños de ocho años. Cada vez más violenta y deshumanizante para las mujeres, está detrás de la escalada de violencia sexual que vivimos en estos momentos donde las agresiones a niñas, adolescentes y mujeres parecen haberse convertido en una diversión para varones cada vez más jóvenes

Y qué decir la prostitución y la pornografía. Niñas, adolescentes y mujeres son captadas por redes de tráfico de personas para convertir sus cuerpos en un negocio del que siempre obtienen beneficio hombres, bien a través del placer sexual o en forma de cantidades millonarias que igualan ya a las obtenidas por la venta ilegal de armas. La pornografía circula entre niños de ocho años. Cada vez más violenta y deshumanizante para las mujeres, está detrás de la escalada de violencia sexual que vivimos en estos momentos donde las agresiones a niñas, adolescentes y mujeres parecen haberse convertido en una diversión para varones cada vez más jóvenes. Aquí o allá, en grandes urbes o pequeños municipios o en los centros educativos, la violencia sexual no para de aumentar mientras no se aplica ninguna medida para atajarla.

No nos olvidamos del número de mujeres asesinadas. A estas alturas del año, ya se han superado las cifras del 2022 y quedan aún dos meses para concluir este ejercicio. ¿Cómo se están empleando los fondos del Pacto de Estado contra la Violencia? Es la pregunta que se hacen las feministas cuando, casi cada semana, se añade un nombre más a la lista de víctimas. Andalucía concentra más de un tercio de las mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas.

Estas son sólo algunas de las exigencias a un Gobierno que no ataja de raíz los problemas que enfrenta a diario la mitad de la población. En esta ocasión, la manifestación recorrerá las calles de Sevilla pero el marco general será Andalucía, una comunidad autónoma que destaca por la enorme precariedad laboral de las trabajadoras en ciertos sectores como el turismo y las cientos de camareras de piso en los hoteles con cargas de trabajo inhumanas y salarios de miseria.

“El feminismo se defiende y se defenderá, gobierne quien gobierne; porque ya no cree en falsas promesas que no se cumplen nunca. Ya no aceptamos que nadie nos manipule y menos que se nos engañe, aunque nos gobiernen desde unas instituciones que, cada vez más, alejan y expulsan a las mujeres”

“El feminismo se defiende y se defenderá, gobierne quien gobierne; porque ya no cree en falsas promesas que no se cumplen nunca. Ya no aceptamos que nadie nos manipule y menos que se nos engañe, aunque nos gobiernen desde unas instituciones que, cada vez más, alejan y expulsan a las mujeres” destaca el manifiesto con el que La Fuerza de las Mujeres tomará las calles de Sevilla el próximo sábado 21 de octubre. El lema ‘Mujer, gobierna tu vida’, elegido por la plataforma, es más que un proclama, es un mandato.

Andalucía no va a ser menos y este año serán estas tierras del Sur las que reclamen para las mujeres el lugar que se merecen y alerten al próximo Gobierno que se forme de que no van a callar ante los terribles retrocesos que están sufriendo. Desde La Fuerza de Mujeres se grita ¡basta ya! a la cancelación de las voces feministas, a las leyes regresivas que impiden levantar la voz aunque se revistan de progresismo y a la utilización de los cuerpos de las mujeres como mercancía El próximo sábado, nos vemos en Sevilla.

 

 

 

Imagen de Cristina Prieto

Madrileña afincada en Andalucía desde 1987, primero en Almería y posteriormente en Granada donde he desarrollado mi carrera profesional como periodista. Me licencié en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, cursé mi suficiencia investigadora en la Universidad de Granada dentro del programa Estudios de la Mujer y leí mi tesis doctoral en la Universidad de Málaga.