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Un cuerpo en llamas

Blog - La mirada acrática - Juan Pérez - Jueves, 21 de Enero de 2016

El cuerpo de bomberos de Granada está que arde. Y la ciudad también puede arder en cualquier momento si alguien con mando en plaza no habilita los cortafuegos necesarios. De los dos parques de la ciudad, en el norte y en el sur, salen auténticas llamaradas. Los indicios apuntan al Concejal Fuentes como el presunto pirómano que está detrás de los incendios. Fuentes ya prendió mecha en el extinto Instituto Municipal de Formación y Empleo y la llama de los despidos terminó por arrasarlo. A la ciudad le ha costado más de un millón y medio de euros esos despidos y las costas judiciales. También el concejal Fuentes ha prendido mecha en TG7 y ahora casi todo son cenizas. A la productora contratada le deben medio millón de euros y si hacemos cuentas de lo que se han gastado inútilmente en un servicio municipal de auto-promoción, la cifra podría superar los 15 millones de euros desde la apertura de la tele en 2009.

A lo que vamos. La situación del Servicio de bomberos es insostenible, dicen los sindicatos con representación. Y están que arden. Los funcionarios llevan años denunciando la falta de efectivos en el servicio y exigiendo la convocatoria de una oferta pública para cubrir las necesidades de personal y la realización conseguiente de promociones internas. Parece que nadie desde la Plaza del Carmen ha debido oírles en este periodo de tiempo. Los datos cantan por si solos y llegan a cabrear bastante cuando se conocen. Desde el año 2006 hasta hoy sólo se han incorporado 3 nuevos bomberos a los dos Parques que dan servicio a Granada capital y a 52 municipios del área metropolitana. Pero lo  más alarmante es el dineral que el Ayuntamiento tiene que pagar -adeuda- a los bomberos en horas extras correspondientes sólo a los años 2014 y 2015: en torno a  un millón de euros. Un disparate. Esto es así,  porque los servicios extraordinarios, que se conciben para situaciones especiales o momentos puntuales de riesgo, se usan  para garantizar los servicios ordinarios y el funcionamiento de los dos parques con la plantilla actual, cuando matemáticamente es imposible atendiendo al número de bomberos y las horas de trabajo mensual recogidas en convenio. Para ilustrar el asunto y cabrear más al personal que haya seguido el hilo hasta aquí, un dato: un sólo bombero-conductor ha realizado en el mes de diciembre pasado un total de 320 horas,  que multiplicado por 30 euros la hora, le supone un ingreso extra de 9.600 euros. Sueldo mensual aparte. Más leña al fuego: sólo en diciembre se contabilizaron 2.932 horas extras. Calculadora por favor y multipliquen por 30 euros la hora extraordinaria. Habrá  que aclarar que estas horas extras se prestan en servicios ininterrumpidos de 24 horas, nunca sueltas. Y se hacen para cubrir los servicios mínimos, no por razones excepcionales.

Los funcionarios del servicio contra incendios que más horas extras realizan son los mandos, y no porque manden más, sino porque son menos en plantilla. Los sargentos y cabos son los campeones a la hora de prestar servicios extraordinarios, le siguen los bomberos conductores y finalmente los bomberos “rasos”.

En 2014 en el Servicio se realizaron un total de 11.450 horas extras. Es decir que el Ayuntamiento adeuda a los trabajadores 343.500 euros en horas extras. En este año 2015 pasado las horas extras se multiplicaron hasta llegar a las 20.000, un 73% más que el anterior. Calculadora de nuevo: 600.000 euracos en servicios extraordinarios. Y cada año podrían aumentar más, ya que no se cubren las jubilaciones, se amortizan las plazas y las bajas laborales imprevistas aumentan dada la media de edad del personal. La necesidad de realizar servicios extraordinarios se eliminaría incorporando a nuevos bomberos. Se crearían nuevos puestos de trabajo y se ahorraría dinero.

De esta forma, y contra lo que pueda parecer, dados los ingresos que pueden obtener algunos funcionarios con la prestación de horas extras, los sindicatos bomberiles de la capital dicen que esta situación no se puede mantener por mucho tiempo y exigen una oferta de empleo que solucione el problema de falta de efectivos y acabe con la necesidad de realizar servicios extraordinarios para cubrir los horarios y servicios que deberían ser ordinarios.

Pero es que además los bomberos de Granada están ya muy mayores como para realizar muchas horas extras y esfuerzos prolongados. La edad media del Cuerpo es de 48 años, la más alta de los últimos 25 años. Dicen los sindicatos que la edad repercute en las condiciones psicofísicas de la plantilla y que al trabajar al limite la edad merma considerablemente la capacidad de recuperación tanto física como mental. No existe en la plantilla un solo bombero con menos de 30 años. Solo 10 bomberos tienen entre 30 y 40 años. El resto pintan canas.

El sueldo bruto de un bombero raso ronda los 40.000 euros anuales. Sin servicios extraordinarios. A su  bolsillo llegan limpios unos 2.000 euros mensuales. Sacando la calculadora de nuevo y sumando podemos  ver que con lo que el patrón municipal está obligado a pagar en servicios extraordinarios anualmente -siendo ordinarios- se podría haber aumentado la plantilla en 25 nuevos funcionarios, aproximadamente un 30% de los puestos que el Servicio de Bomberos de Granada requiere para mantener una plantilla que preste un servicio eficaz, seguro y con garantías.

¡Fuentes! por favor, siéntate con los bomberos y no provoques más incendios, ¡hombre,ya!. Gracias.