'Entre la experiencia y la renovación: el momento del PSOE en Granada capital'

El pasado día 7 de abril, el PSOE de Granada capital celebró la asamblea de elaboración de la candidatura de cara a los comicios del 17 de mayo. De este proceso surgió una propuesta clara por parte de la militancia: Arantxa Urrea, vinculada a Juventudes Socialistas y representante de una nueva generación con perfil técnico y proyección política, ha resultado la candidata más votada. Tras ella se sitúa Paco Cuenca, exalcalde de Granada y con una larga trayectoria institucional dentro del partido. La propuesta se completa con otros perfiles que combinan experiencia y presencia orgánica: Olga Manzano, parlamentaria en la última legislatura; Jorge Ibáñez, procedente también de Juventudes Socialistas de la provincia de Granada; María Ángeles Prieto, con un papel destacado en materia sanitaria; y Jacobo Calvo, integrante del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Granada.
Más allá del resultado, la participación de la militancia y el propio desarrollo del proceso reflejan una organización viva con una misma preocupación de fondo: cuál debe ser el rumbo del socialismo en Granada en un momento político que día a día se vuelve cada vez más complejo
Más allá del resultado, la participación de la militancia y el propio desarrollo del proceso reflejan una organización viva con una misma preocupación de fondo: cuál debe ser el rumbo del socialismo en Granada en un momento político que día a día se vuelve cada vez más complejo. Un momento marcado por la desafección, donde una parte importante de la ciudadanía ha dejado de sentirse representada por la política, e incluso en algunos casos por la propia democracia. Y en ese contexto, no basta con la capacidad de gestión ni con lo ya conseguido, sino que hace falta algo más, la capacidad de escuchar y conectar realmente con una sociedad que necesita sentirse apoyada.
La votación ha dejado dos claras vertientes: Por un lado, el respaldo a perfiles con experiencia y trayectoria institucional, como ha sido habitual; y por otro, la aparición con fuerza de una apuesta por la renovación, por nuevas formas de hacer política que conecten mejor con quienes han dejado de creer. El reto de esta situación no está en elegir entre una cosa u otra, sino en ser capaces de construir un proyecto que dé respuesta al momento actual. Un proyecto que no se limite a gestionar, sino que vuelva a adaptarse a los tiempos, en un contexto donde el ritmo del cambio ya no permite respuestas propias de otra etapa.
Asambleas como la llevada a cabo el martes no solo permiten ordenar candidaturas, sino que refuerzan el peso y el vínculo entre la militancia y el proyecto político, consolidando además la idea de un partido construido desde la participación y el debate interno
Y en este escenario, cobra especial importancia el papel de la democracia interna como uno de los pilares fundamentales de la organización. Asambleas como la llevada a cabo el martes no solo permiten ordenar candidaturas, sino que refuerzan el peso y el vínculo entre la militancia y el proyecto político, consolidando además la idea de un partido construido desde la participación y el debate interno. Cuidar estos espacios no es solo una cuestión formal, sino una condición necesaria para que el PSOE siga siendo una herramienta verdaderamente representativa de quienes lo forman. Una herramienta que históricamente siempre ha estado al servicio del pueblo, y para seguir siéndolo, necesita adaptarse y volver a hacer sentir a la gente lo que significa ser socialista. No basta con hacer política como hasta ahora, toca preguntarse cómo y por quién ha de hacerse mejor.
Y en este sentido, la militancia del PSOE de Granada Capital ya ha dado un paso hacia el cambio.
















































