Coag denuncia que las ayudas del Ministerio por los temporales "dejan fuera a más de la mitad de la provincia"

E+I+D+i - IndeGranada - Jueves, 19 de Febrero de 2026
Por su parte, Asaja señala pérdidas del 30% de la aceituna pendiente de recoger y del 20% en aguacate, además de miles de hectáreas perjudicadas por inundaciones.
Olivares inundados en Íllora.
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Olivares inundados en Íllora.

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) de Granada ha alzado la voz contra lo que considera un "agravio comparativo inaceptable" tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado del Real Decreto-ley 5/2026, de 17 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes en respuesta a los daños causados por diversos fenómenos meteorológicos adversos, de especial afectación en las comunidades autónomas de Andalucía y Extremadura.

Así y en términos generales, la organización valora positivamente el paquete presupuestario anunciado, reconociendo que el esfuerzo de interlocución ha permitido colocar la gravedad de la crisis en la agenda política con recursos razonables para la reconstrucción del potencial productivo. No obstante, esta valoración favorable queda supeditada, dice Coag, a que "las ayudas se materialicen con rapidez y llegando a todas las explotaciones afectadas, sin dejar territorios desamparados por criterios administrativos". En este sentido, la organización denuncia que el texto legal ignora la realidad de más de un centenar de municipios gravemente afectados por las recientes borrascas, contemplando solo 4 de las 10 comarcas de la provincia y dejando apoyo a zonas con una dependencia económica directa con el sector agrario.

Un mapa de ayudas "incompleto y arbitrario"

Así, de los 174 municipios que integran la provincia de Granada, solo 82 han sido incluidos en el paquete de medidas de respuesta a la crisis climática. Esto supone que más del 53% de las localidades granadinas han quedado excluidas de los fondos destinados a paliar los daños en infraestructuras y explotaciones. "Es incomprensible que, ante una catástrofe de esta magnitud, la Administración central no esté dando respuesta a los daños reales sobre el terreno", señalan Coag.

Cultivos anegados y aceituna en el suelo tras las borrascas. Fotos: Coag

La situación en la comarca de Baza ha sido "crítica", pues las inundaciones han anegado por completo la vega y han destruido las cosechas de frutales, cultivos de secano y cereal, informa Coag. La exclusión de esta zona de las ayudas estatales "compromete la viabilidad de cientos de explotaciones que han perdido la totalidad de su producción anual". Asimismo, el sector ganadero se enfrenta a un escenario de precariedad extrema, afirma la organización agraria. Así, se contabilizan por cientos las muertes de crías debido a la persistencia del temporal, lo que unido a la imposibilidad de sacar al ganado a pastar, por el anegamiento de los campos, está obligando a los productores a recurrir a la suplementación de la alimentación, con el sobrecoste que supo en para unas explotaciones que cuentan con nulos ingresos este año.

Además, gran parte de los municipios de las comarcas de Huéscar, Guadix, Alpujarra y parte de la comarca de los Montes Orientales (donde el olivar se encuentra también profundamente afectado), han quedado fuera del paraguas del Real Decreto-ley 5/2026, lo que supone un "grave error" que debe subsanarse con urgencia, dice Coag. 

Ante esta situación, COAG Granada ha solicitado formalmente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la rectificación de la Orden, reclamando la inclusión de estos municipios, como medio de recuperar su capacidad productiva y de conseguir el mantenimiento de la actividad agraria.

Asaja Granada reclama medidas complementarias

Por su parte, Asaja Grana señala que toda la provincia ha sufrido graves pérdidas agrícolas y daños en infraestructuras con especial impacto en el olivar y en los cultivos de la Vega y subraya que las ayudas deberán concretarse para atender todos los cultivos y explotaciones afectadas. Son necesarias, además, actuaciones estructurales y soluciones hidráulicas que reduzcan el riesgo ante futuros temporales. según Asaja. 

Tras los graves daños provocados por los temporales, con la borrasca Leonardo como punto crítico los días 4 y 5 de febrero, Asaja Granada destaca la rapidez de respuesta del Gobierno y la Junta de Andalucía, pero advierte de que "es necesario concretar medidas para garantizar que las ayudas lleguen a todos los productores, cultivos e infraestructuras afectadas y que contemplen también soluciones estructurales a largo plazo".

Campos de espárragos inundados, daaños en invernaderos y camino y tubría en Píñar destrozado. Fotos: Asaja

Las intensas lluvias y los fuertes vientos provocaron inundaciones, caída de árboles y desperfectos en infraestructuras y cultivos en toda la provincia. La margen izquierda de la ribera del Genil a su paso por Huétor Tájar, Láchar, Fuente Vaqueros y Valderrubio, incluyendo municipios adyacentes como Íllora y Benalúa de las Villas, se situó como epicentro del temporal, con Huétor Tájar especialmente afectado. En este municipio se inundaron completamente 1.200 hectáreas, de las cuales 800-900 hectáreas corresponden a espárragos y el resto a alcachofas, ajos, forrajes y tierras destinadas a patata que ya no podrán sembrarse. Además, las infraestructuras de riego resultaron dañadas en 1.200 de las 2.500 hectáreas de regadío de la zona, detalla Asaja.

El olivar sufrió caída de aceituna en todas las comarcas poniendo en riesgo hasta el 30% de la cosecha pendiente de recoger, así como, árboles arrancados o tumbados, con repercusión directa en la presente campaña de aceite que no llegará al aforo previsto de 117.200 toneladas (a fecha de 31 de enero la producción de aceite se cifraba en 79.687 toneladas en la provincia, según la AICA) y también en la próxima.

Otros cultivos afectados incluyen aguacates (al menos un 20% de pérdidas) y hortalizas en invernadero, fundamentalmente en la Costa Tropical, así como zonas de cereal encharcado que podrían sufrir daños diferidos por exceso de humedad, cuya evolución deberá seguirse en las próximas semanas.

"Desde Asaja Granada valoramos que las medidas aprobadas por el Gobierno y la Junta permitan agilizar apoyar la recuperación de caminos y accesos rurales, indemnizaciones a través del sistema de seguros agrarios y garantizar liquidez a las explotaciones". También considera positivas las herramientas de apoyo financiero, la flexibilización de la PAC y las medidas fiscales que alivian la carga de agricultores y ganaderos.

Concretar daños por cultivos y localidades

Sin embargo, para Asaja aún quedan aspectos clave por concretar como daños específicos por cultivos y localidades, la asistencia a explotaciones sin seguro o confirmar la exención temporal del canon de riego y de las cuotas de la seguridad social, medidas que alivian costes y facilitan la recuperación. "Y no se contempla acometer infraestructuras hidráulicas estructurales, como la presa de la Cerrada de la Puerta que recoge aportaciones de las sierras orientales de Granada (en fase de proyecto tras quince años de tramitación administrativa) o la presa de Velillos que vierte al Genil y que desapareció del último plan hidrológico, esenciales para regular caudales y prevenir futuras inundaciones", explica Asaja, que recuerda también la importancia de permitir que los agricultores puedan reparar caminos privados con posterior compensación, acelerando así la operatividad de las fincas, y de realizar un seguimiento agronómico de los cultivos afectados para evaluar daños diferidos y establecer reposición de plantaciones cuando sea necesario.

Aunque las medidas aprobadas representan un avance para Asaja, su eficacia "dependerá de la rapidez de aplicación y de su adaptación a la realidad territorial y productiva de Granada, asegurando que lleguen a quienes más lo necesitan".

El temporal ha puesto de manifiesto, asimismo, para Asaja, la vulnerabilidad estructural del campo granadino, por lo que reforzar la capacidad de adaptación y la prevención frente a fenómenos extremos mediante infraestructuras hidráulicas, mantenimiento de cauces y modernización de sistemas de riego resulta fundamental para garantizar la continuidad y sostenibilidad de la actividad agraria en toda la provincia.