El Ayuntamiento asegura que la ZBE ha mejorado la calidad del aire

El Ayuntamiento de Granada ha realizado un estudio de balance de los seis primeros meses desde la entrada en vigor de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la capital que demuestra el impacto positivo que esta medida ha tenido en la movilidad urbana atendiendo a tres ámbitos principales: mejora de la calidad del aire, reducción de número de vehículos altamente contaminantes que circulan por la ciudad y disminución significativa del tráfico en las áreas más sensibles del centro urbano en favor del incremento de uso del transporte público y de modos de transporte más sostenibles.
La ZBE está contribuyendo a una circulación más ordenada y eficiente en la ciudad, en línea con los objetivos fijados en materia de sostenibilidad y modernización urbana”
Así lo ha dado a conocer la concejala de Movilidad, Protección Ciudadana, Agenda Urbana, Sostenibilidad y Fondos Next Generation, Ana Agudo, quien ha destacado que el informe técnico elaborado por los servicios municipales muestra que, ya en estos seis primeros meses, “la ZBE está contribuyendo a una circulación más ordenada y eficiente en la ciudad, en línea con los objetivos fijados en materia de sostenibilidad y modernización urbana”.
El informe pone de relieve una mejora en los indicadores relacionados con la calidad del aire, con una tendencia a la reducción de emisiones contaminantes, así como una mayor concienciación ciudadana en torno a la movilidad sostenible. Para ello, se han analizado los datos de las dos estaciones de medición de la calidad de aire que hay en la ciudad (Estación Palacio de Congresos y Estación Granada Norte), en concreto la concentración de NO2, y en ambos casos con una mejora notable de los resultados.
La Estación Palacio de Congresos, que registra la influencia del tráfico de la GR-30 y los accesos sur y este de la ciudad, demuestra una tendencia estructural descendente clara y sostenida en el tiempo, con una media anual de 16,3 µg/m³ en 2025.
En esta serie, Agudo ha llamado la atención sobre los datos de los tres primeros meses de 2026 donde, con unas cifras de 18,9 µg/m³ en enero, 16,4 µg/m³ en febrero y 13,7 µg/m³ en marzo, encontramos los valores invernales más bajos de toda la serie histórica pese a tratarse tradicionalmente de los meses con mayor concentración de NO₂ en Granada. “Frente a los 18,9 µg/m³ de enero de 2026 tenemos los 45,3 µg/m³ de enero de 2019 o los 30,9 µg/m³ de enero de 2024, lo que supone un ritmo de descenso en los meses post-ZBE más pronunciado que en años anteriores”, ha valorado la edil. Además, si tenemos en cuenta el primer semestre completo de zona de bajas emisiones (octubre 2025-marzo 2026), la media de las mediciones de NO2 ha mejorado en un 21,4% en esta estación de medida.
La otra estación de la ciudad, Granada Norte, está ubicada en un corredor viario de alta intensidad en el norte de la ciudad y, por tanto, más expuesta al tráfico de paso. De hecho, sus valores son sistemáticamente más elevados que los de Palacio de Congresos.
“El cruce entre estas series de datos es la señal estadística más robusta del impacto de la ZBE, ya que significa que la composición ambiental del tráfico que accede a Granada ha mejorado de forma estructural y creciente”, ha remarcado Agudo
En esta estación, según ha indicado Agudo, la mejora interanual es más contenida: la media anual ha pasado de 42,6 µg/m³ en 2019 a 30,2 µg/m³ en 2025. Comparando el primer semestre de actividad de la ZBE con el mismo semestre de la anualidad directamente anterior, la estación Norte arroja una reducción media del 15,79% en NO2.
El otro ámbito de estudio de este informe se ha centrado en la evolución del tráfico perimetral a través de los datos recogidos por la red de 34 cámaras ALPR que controlan los 43 puntos de acceso al perímetro de la ZBE y que proporcionan una imagen completa del volumen y la composición del tráfico que entra y sale de la ciudad, siendo “el indicador más directo del impacto operativo de la ZBE”.
Del estudio semanal de estas cifras (porcentaje de vehículos sin distintivo, vehículos con etiqueta ECO, vehículos con etiqueta CERO y total de pasos), el dato más revelador es la evolución de la proporción de vehículos sin distintivo ambiental entre todas las matrículas identificadas. Según el informe, la última semana de septiembre antes del inicio del régimen sancionador, el 11,25% de los vehículos identificados por las cámaras carecía de distintivo ambiental. A partir de la semana de entrada en vigor de las sanciones el 1 de octubre, este porcentaje comienza a descender y se estabiliza en el rango del 9-10% durante todo el otoño e invierno. El descenso más pronunciado se produce en las últimas semanas de la serie, ya en 2026, con un mínimo histórico la última semana de marzo con tan solo un 7,13% de vehículos sin etiqueta (los más contaminantes) y un máximo histórico del 10,94% de vehículos ECO.
“El cruce entre estas series de datos es la señal estadística más robusta del impacto de la ZBE, ya que significa que la composición ambiental del tráfico que accede a Granada ha mejorado de forma estructural y creciente”, ha remarcado Agudo, quien ha señalado que la primera semana de 2025 (antes de la publicación de la Ordenanza) el porcentaje de vehículos sin distintivo era del 12,77%, es decir, casi el doble del mínimo registrado en la semana 14 de 2026.
Por último, el informe también analiza el volumen total de tráfico a partir de la Intensidad Media Diaria (IMD) de vehículos por carril, siempre en referencia con el año 2019. El Covid produjo una disminución drástica del tráfico que se ha venido recuperando durante los últimos años hasta superar los valores pre-Covid en marzo de 2025. De hecho, durante los primeros meses de 2026 se evidencia una reducción respecto a los valores de 2019, de entre el 8% y el 17%, con el valor de marzo de 2026 en el 12%.
Esta disminución del tráfico también se produce a favor del incremento de uso del transporte público urbano y de modos de transporte más sostenibles. Según ha puesto de manifiesto Agudo, 2025 se cerró con 30,14 millones de viajeros de autobús frente a 28,14 millones en 2024, lo que supone un incremento del 7,11% en el conjunto del año. Se trata de cifra es la más alta desde 2019 y los mayores incrementos se concentran precisamente en el período de implantación de la ZBE (marzo: +17,15%, mayo: +17,91% y noviembre: +11,17%).
“Los datos confirman que estamos avanzando en la dirección correcta hacia un modelo de ciudad más habitable, más saludable y mejor preparada para los retos ambientales del presente y del futuro con una movilidad más limpia y eficiente”, ha aseverado la edil, quien ha recordado que “la ZBE no solo responde a una obligación normativa, sino que forma parte de un modelo de ciudad que prioriza a las personas, mejora la calidad de vida y protege nuestro entorno” y que desde el Ayuntamiento de Granada se continuará trabajando para “seguir avanzando con rigor técnico, pero también con sensibilidad social, garantizando que esta transformación se haga de forma equilibrada y justa”.

















































