Entrevista

Raúl Alcover: "Con Granada, no sé si por mi parte, por la de ella o por la de los dos, existe una relación de amor-odio"

Cultura - J.T.G. - Martes, 7 de Abril de 2026
El cantautor del Realejo estrena en el teatro Cajagranada el sábado.
Raúl Alcover en un concierto.
J.T.G.
Raúl Alcover en un concierto.

Cantante y compositor desde los doce años, con 16 Raúl Alcover entró ya a formar parte del Colectivo Manifiesto Canción del Sur, y su primer disco, ‘En este tierra’, lo estrenó junto a Juan Manuel Serrat’. Fue pionero en el encuentro entre el flamenco y la canción de autor, y en este sentido realizó para el disco ‘Omega’, una de las adaptaciones más aplaudidas del tema de Leonard Cohen, la del ‘Pequeño Vals Vienés’. También ha compuesto música para cine y televisión (‘Metrópolis’, ‘La Memoria Recobrada’, ‘Los invitados’, ésta con nominación a los Goya). En los últimos años ha frecuentado los escenarios hispanoamericanos, y realizado una de las mejores adaptaciones musicales del poemario lorquiano: ‘La voz de Federico’. Su nombre aparece en multitud de libros y publicaciones referidas a autores españoles, y es considerado por la crítica y los profesionales como uno de los más importantes cantantes y compositores andaluces. Esta semana estrena en directo su nuevo trabajo ‘Toda la noche oyeron pasar pájaros’. 

― Tras el excelente disco lorquiano ha vuelto a ‘sus’ canciones…

― Grabar a Federico de modo tan particular era algo pendiente. Feliz por el resultado y la complicidad de la gente (¡anda, mira...un pareado!). Musicar versos de otros autores me gusta, pero también quería cantar los míos.

― Supongo que estas, por tanto, estaban al menos esbozadas…por ejemplo ‘Teresita’ llevamos tiempo oyéndola en directo…

― Sí...deseaban respirar. Seis de ellas se han grabado ahora y otras (de las muchas que esperan entre los papeles) las he recuperado para este viaje. ¡Vayan por delante... con los pájaros!

―  ¿Pudiera ser el disco más luminoso suyo? 

― Desprende una luz distinta...pero cada uno de mis discos está iluminado.

― En ese sonido tan fresco y ¡hasta juvenil! Salinas es parte importante ¿Ha tenido mucho que negociar? 

Siempre intento que mis canciones no se parezcan en nada

― No. Ya estábamos encantados con la salida del disco ‘El musicante’. Y todo fue una “causalidad”. Se juntaron las estrellas y vinimos a coincidir en hacer algo nuevo. Además, repetirse es muy aburrido. Siempre intento que mis canciones no se parezcan en nada. Y soy consciente de mi eclecticismo en este oficio, donde variedad y gusto no casan bien, al parecer, de quienes ponen la pasta.

― Pablo Salinas, tiene un sonido orquestal muy característico… Se ve bien vestido por él ya que repite ¿no?

― Trabajar con Pablo es garantía de llevar a cabo todas las locuras que se me ocurran, porque es capaz de transformarlo en algo único.

― Además de Salinas ¿qué otros nombres propios han colaborado?

― En seis de los temas, Salinas tocó y programó todo. Yo hice alguna guitarra acústica y Corralito puso la suya de Bossa en ‘Rastros’. En las demás canciones aparecen también músicos y colaboraciones excelentes. Quienes lo escuchen (con las orejas como dicen los flamencos) apreciarán todo esto. 

― También regresa a Egea… ¡sus poemas no caducan! ¿Qué fue de aquel proyecto de un disco integral suyo? 

― Llevar a Javier de compañero siempre es un orgullo y más después de aquellas ‘Noches Canallas’ (aquí aparece una versión original del tema a piano y voz). No obstante, el proyecto al que se refiere toma forma poco a poco y... vayan unas pinceladas por delante.

― Cantarle a Granada es una costumbre que se ha perdido un poco, lo hace en su disco…

Nos cachondeamos y criticamos a Sevilla o Cádiz por su, al parecer, innata necesidad de exaltar lo suyo, tierra y costumbres, Pero no somos capaces de quitarnos ese velo de pudor (¡qué tontería!) para vocear lo nuestro

― Nos cachondeamos y criticamos a Sevilla o Cádiz por su, al parecer, innata necesidad de exaltar lo suyo, tierra y costumbres, Pero no somos capaces de quitarnos ese velo de pudor (¡qué tontería!) para vocear lo nuestro. Parece obedecer a cierto complejo de huida por lo que muchos consideran incluso, chabacano, sin valor. Con Granada, no sé si por mi parte, por la de ella o por la de los dos, existe una relación de amor-odio. Viviendo en Madrid, contaba las horas para ver de nuevo el cartel “Entra usted en Andalucía”. Al instalarme aquí de nuevo, probé el veneno de su piel y el aire. Hay días que tengo ganas de irme a vivir a la Conchinchina. Pero luego pienso: ¿Y qué voy a hacer yo en la Conchinchina si allí no está mi barrio...el arte, la risa? Finalmente, vivo y camino.

― Habría que hablar sí o sí, de la delicada imagen para el disco que ha creado Vanessa Borrell 

― Vanessa (Lady Desidia) no sólo es una de las más importantes ilustradoras españolas sino que ha sabido entender lo que yo quería expresar y con sus trazos ha dibujado un verso más del disco.

― Qué quiere que le diga, que últimamente nosotros toda la noche oímos pasar bombarderos…

― Y también pasan pájaros que anuncian la tierra nueva. Con tanto ruido cuesta distinguir su canto pero si escucha atentamente oirá un jilguero, un mirlo, una alondra...las palomas que yo sepa, no cantan...quizás un día cercano... 

― Usted puso una música estremecedora al texto de L.G. Montero 'Oración' , que luego cantó Miguel Ríos. Tristemente una canción que no caduca...

― Hay textos, poemas...que leídos te atraen, te enredan, te sugieren y como usted dice...estremecen. Pero muchos se quedan ahí. Buscar la música interna, descubrirla y comprobar su verdad, no es tarea fácil. Pero cuando letra y música se equilibran, consigues una canción redonda. Y éste es el caso. Sí, tristemente está de odiosa actualidad. ¡Malditas guerras! 

― Y una última cosa, ahora que se van a reeditar algunos discos claves en la Granada de los 80 y 90… ¿Podría volver a la vida su relevante trilogía de flamenco granadino? 

― Me temo que no han pensado en eso. Unos discos hechos en Granada con más de sesenta artistas (algo único) y anclados en el Libro de Oro del Flamenco`` parece cosa poco importante. Cuando lo oyeron en Jerez no se lo creían: “¿Que esto está hecho en Granada y no se conoce?”

Y un dato...la mayoría de los Tangos que ahora se cantan y bailan en el mundo nos pertenecen. ¿Algo que objetar? Estas cosas de Granada con sus artistas no tienen nombre. ¡O sí!