Vecinos de Beas de Granada se oponen a la tala de dos pinsapos

Vecinos de la localidad de Beas de Granada, situada a unos 16 kilómetros de la capital, han constituido una plataforma -impulsada desde la Asociación Senderos y Tradiciones- contra la iniciativa del ayuntamiento para talar dos pinsapos, unas auténticas joyas botánicas, localizados en la céntrica Plaza de la Iglesia del pueblo, aparentemente "por motivos de seguridad vial y peatonal inminente". Estos árboles fueron plantados hace unos 40 años, por iniciativa municipal. Contó entonces con la colaboración de la administración forestal que aportó los árboles procedentes del vivero de la Fraguara (Alfaguara), en la vecina Sierra de Huétor, y con la participación directa de vecinos del pueblo que realizaron el trasplante y transporte de los ejemplares.
Tras diferentes actuaciones en esta plaza los pinsapos han permanecido vigorosos y saludables en este emplazamiento siendo testigos de la historia del pueblo y de todos sus acontecimientos
Tras diferentes actuaciones en esta plaza los pinsapos han permanecido vigorosos y saludables en este emplazamiento siendo testigos de la historia del pueblo y de todos los acontecimientos religiosos (bodas, bautizos, comuniones, entierros) y civiles (especialmente la celebración de actividades durante las fiestas -destacando las paellas populares-), según trasladan a este diario desde la plataforma. En todas las casas y en todas las familias del pueblo hay testimonios gráficos que certifican el paso del tiempo y la evolución de estos árboles, subrayan para resaltar el valor de los grandes árboles que son, además, un 'pulmón' que aporta aire limpio en pleno centro del pueblo.
El Ayuntamiento de Beas de Granada ha tomado la iniciativa de quitar los dos pinsapos porque ‘estorbaban las vistas’ de la fachada de la Iglesia de la Inmaculada Concepción tras recibir, según lo conocido por la plataforma, una petición en ese sentido. Pero muchos vecinos expresaron su disconformidad y, posteriormente, desde el Ayuntamiento se indicó que la tala de uno o los dos pinsapos se debía a problemas de seguridad y peligro de que caigan los árboles.
El gobierno municipal del Partido Popular presentó una moción en el Pleno en la que se proponía un referéndum para recabar la opinión directa de la ciudadanía. La iniciativa contó con el apoyo del grupo socialista en la oposición, que exigió que se realizara la consulta coincidiendo con las elecciones autonómicas, para facilitar una amplia participación y para que se hiciera con todas las garantías democráticas. El resultado de dicha consulta mostró que había una mayoría de ‘beatos y beatas’ (que es el gentilicio de los vecinos de Beas de Granada) en contra de quitar los árboles.
En un vídeo en sus redes sociales, la asociación Senderos y Tradiciones pide que se respete esa decisión ciudadana.
Manuel Luis López, alcalde del pueblo, había encargado un informe a una empresa no especializada en la conservación y mantenimiento de arbolado urbano para justificar el presunto riesgo de caída de los árboles. Su contenido fue conocido públicamente en su integridad con posterioridad al referéndum.
Un equipo compuesto por jardineros, ambientólogos, biólogos y especialistas en uso de los espacios públicos que rechazan que los árboles estén en mal estado y que haya el más mínimo riesgo de caída de ninguno de los ejemplares
Este informe ha sido analizado y valorado en su contenido por un equipo compuesto por jardineros, ambientólogos, biólogos y especialistas en uso de los espacios públicos que rechazan que los árboles estén en mal estado y que haya el más mínimo riesgo de caída de ninguno de los ejemplares. Califican el informe de muy deficiente y carente de las necesarias pruebas instrumentales suficientes para justificar la tala inmediata de ninguno de los ejemplares de pinsapo, tal y como se exige en arboricultura moderna.
Los pinsapos no muestran ningún signo de debilidad
La observación de los ejemplares realizada por los expertos consultados señalan que los pinsapos no muestran ningún signo de debilidad ni de ninguna alteración fitosanitaria, antes al contrario, hay evidencias de salud y vigor de ambos ejemplares como muestran el desarrollo de piñas y los crecimientos de hojas en esta primavera así como el vigor y resistencia mecánica de los troncos.
La tala de un ejemplar, especialmente de árboles singulares, de especial interés como es el caso de nuestro pinsapo, debe ser la última instancia dado su gran valor cultural, sentimental y ambiental
En su informe, consultado por este diario, los expertos indican que la ligera inclinación observada de uno de los ejemplares no demuestra por sí sola ningún peligro inminente, ni futuro. El grado de inclinación no es elevado y además el propio ejemplar está corrigiendo esa inclinación y se está reorientando y equilibrando su masa arbórea. Recomiendan en todo caso que se apueste en primer lugar por medidas intermedias habituales alternativas a la tala como la reducción selectiva de copa, cableado dinámico, mejora del alcorque, descompactación del suelo, seguimiento periódico o restricciones de uso temporal del entorno. La tala de un ejemplar, especialmente de árboles singulares, de especial interés como es el caso de nuestro pinsapo, debe ser la última instancia dado su gran valor cultural, sentimental y ambiental.
Los ejemplares de esta singular especie endémica de Andalucía, dada la trazabilidad de su procedencia y su extraordinaria genética acreditada, pueden llegar a alcanzar más de 250 años y una altura superior a los 25 metros.


















































